25/03/2020 CORONAVIRUS

Profundizan las medidas de contencin, con eje en seguridad y ayuda a barrios carenciados

La reunión fue pedida por los sacerdotes para conversar con el mandatario sobre los avances del Covid-19 en el país y sus efectos sobre las poblaciones más vulnerables.




El gobierno profundizó hoy las medidas para contener la expansión del coronavirus y reafirmó la advertencia de que serán arrestados quienes incumplan con el aislamiento obligatorio, mientras avanza en el fortalecimiento de "un sistema de protección social" para los sectores vulnerables a partir de la ayuda presupuestaria que llegará del Banco Mundial por 300 millones de dólares.

"Lo que no entre con la razón, va a entrar con la fuerza", afirmó hoy el presidente Alberto Fernández, en un mensaje dirigido a los ciudadanos que incumplen el aislamiento social, preventivo y obligatorio dispuesto el viernes pasado.

"Es posible que haya gente que no esté autorizada a salir. Yo le aviso a esa gente que, adonde los encontremos, los detenemos y les vamos a sacar los autos porque son unos inconscientes", afirmó Fernández, en un mensaje enviado al periodista Pablo Vilouta, conductor del noticiero de A24.

Desde la Quinta de Olivos, el Presidente participó hoy además de una videoconferencia con Axel van Trotsenburg, vicepresidente del Banco Mundial, en la que quedó acordado que Argentina recibirá un apoyo presupuestario por 300 millones de dólares para "fortalecer el sistema de protección social y minimizar el impacto de la crisis" por el coronavirus en los sectores más vulnerables.

“El mundo financiero tiene una cuota de humanidad y lo celebro”, destacó Fernández durante la videoconferencia, de la que participó también el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz.

La administración del Frente de Todos detalló que esta asignación de 300 millones de dólares se concretará en dos etapas: la primera, en 2020, por 165 millones de dólares; y la segunda, en 2021, por 135 millones.


La reunión con los "curas villeros"

El presidente Alberto Fernández recibió hoy en la Residencia de Olivos a sacerdotes que trabajan en asentamientos y barrios populares de la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires, los denominados "curas villeros", quienes llevaron sus propuestas para reforzar la atención sanitaria y alimentaria en esos territorios.

Fernández, en declaraciones televisivas, reveló que durante el encuentro con los curas villeros se comprometió a "profundizar" la asistencia alimentaria en esos barrios a partir del envío de "más comida" que empezará a llegar a partir del trabajo articulado entre el Estado Nacional y las organizaciones sociales.

"Vengo de terminar un almuerzo con curas villeros tratando de llevar más comida a los barrios. Tienen que entender los sectores más humildes, los que hacen changas: no están abandonados, sabemos que están y estamos preocupados peor ellos y ocupándonos de ellos. Solo les pido que esperen, a todos les llegará la ayuda, no se intranquilicen", dijo.

Estuvieron en Olivos José María 'Pepe' Di Paola, Juan Isasmendi, Nicolás Angelotti, Eduardo Drablle, Carlos 'Charly' Olivera y Lorenzo 'Toto' de Vedia; el obispo auxiliar de Buenos Aires, Gustavo Carrara, así como el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz, y los diputados nacionales Máximo Kirchner y Andrés Larroque.

Algunos de los sacerdotes integran la Comisión de Derechos Humanos por la Inclusión que dio a conocer el viernes pasado, tras el anuncio presidencial de la cuarentena masiva, un documento que pedía "medidas específicas para villas y asentamientos, tendientes a poder cumplir con las medidas preventivas sanitarias" y advertía que había algunas disposiciones oficiales que iban a "resultar imposible o de muy difícil cumplimiento".

Di Paola, también conocido como el Padre Pepe, señaló que el compromiso es que la "gente tome consciencia en nuestras villas" acerca de que "es necesario hacer esta cuarentena para evitar problemas serios de salud" y dijo que le detallaron al Presidente la organización en sus iglesias de "dispositivos preventivos" para albergar a los "abuelos y ancianos" por ser consideradas personas de riesgo.

También destacó que hay en marcha "medidas que se están tomando, que son importantes y que están orientadas" a la población que "no tiene un trabajo en blanco y que vive de changas".

Ademäs, señaló la "necesidad de que a nivel estatal y de las organizaciones sociales" lleguen los "alimentos y los elementos de higiene" además de las asignaciones de Anses para "quienes no tienen un ingreso".

Al ser consultado por la asistencia alimentaria, el cura destacó lo hecho por algunos municipios bonaerenses que entregan comida en los domicilios: "Eso lo están haciendo en algunos partidos del Gran Buenos Aires. Viene bien la atención particular domiciliaria porque es la manera de llegar a todos de manera igualitaria en algunos lugares donde a lo mejor antes no se llegaba ".

"Hay muchos puntos en común (con el Gobierno), la mayoría. Y esperamos que con el trabajo que hace el Estado, más lo que podamos hacer las organizaciones en ese sentido podamos dar una mano en esta pandemia. Una de las cosas importantes de esto es que nos está juntando a todos los argentinos. Sabemos que de esto se sale comunitariamente", sostuvo el Padre Pepe.

También recomendó a los medios de comunicación que aborden con mayor profundidad la realidad de la situación de las villas, donde la posibilidad de que avance el virus adquiere "otras dimensiones".

Dijo que se vieron en la prensa "casos que no representan a la gente de los barrios", como el de "un jugador de Europa o alguien que vino en un crucero".

Aseguró que no hubo contactos telefónicos entre el papa Francisco y los curas villeros argentinos, pero subrayó que estaban "trabajando de acuerdo a su forma de encarar el trabajo" y en la "misma sintonía" que el Sumo Pontífice.

"Él desde allá y nosotros desde acá, pero siempre de la misma manera. Nuestro equipo tiene 50 años y seguimos trabajando como siempre lo hemos hecho", añadió..

Por su parte, "Toto" De Vedia sostuvo que el "intercambio" con el Presidente de la Nación estuvo centrado en el análisis de la situación en los barrios populares y que los curas se pusieron a "disposición" en la asistencia a los "más humildes".

Añadió que la medida de "aislamiento hace que mucha gente no pueda trabajar y necesita una ayuda social más fuerte" de la que está recibiendo: "Nos dijo que iba a seguir acompañando en nuestra tarea que estamos haciendo los curas en las villas".