22/03/2020 CORONAVIRUS-REDES

Pablo Maurette, el escritor que convoca a leer clsicos literarios por Twitter

El intelectual que en 2018 impulsó la discusión apropósito de "La divina comedia", comenzará mañana una maratón de lectura con siete tragedias de Esquilo.

Por Julieta Grosso


El escritor y docente Pablo Maurette, que en 2018 logró convocar a más de 5000 personas para una lectura conjunta de "La Divina Comedia" a través de las redes, arrancará mañana una nueva maratón de lectura que, bajo el título #Tragedia2020, invita a leer siete obras de Esquilo, una instancia que a tono con el clima de época desatado por el coronavirus permitirá volver a "pensar en la muerte y aceptar la finitud, no como un drama pero sí como algo natural y a la vez triste que puede producir mucha belleza y mucha energía intelectual".


¿A quién se le podría ocurrir asociar un formato ligado a lo ágil y lo instantáneo como Twitter con una experiencia que demanda extrema concentración como es la lectura de clásicos escritos varios siglos atrás con una prosa intrincada y resbaladiza? A Maurette se le ocurrió precisamente eso a fines de 2017 con "La divina comedia" y no le fue nada mal: más de 5000 personas en un rango territorial que va desde América a Asia se sumaron a la propuesta y compartieron sus impresiones sobre la obra de Dante Alighieri.

La tragedia en general es un género o forma literaria que se centra en la vulnerabilidad del individuo frente a realidades que lo exceden como el destino o la calamidad.

Pablo Maurette


Con el desafío de recorrer las tragedias del griego Esquilo, el ensayista y docente de literatura inglesa arrancará mañana su cuarta convocatoria a leer colectivamente por las redes, una iniciativa que no contempló hace algunos años cuando al tiempo de unirse a Twitter desistió de la cuenta "porque no encontraba sentido en la red social y me parecía una pérdida de tiempo", según evoca ahora el hombre que ya revalidó su desafío con las lecturas dedicadas a Homero y Cervantes.

"Compañeros en la pandemia: el 1 de abril empezamos a leer las tragedias de Esquilo cada uno protegido de la peste en su casita. Siete obras, una nueva cada dos semanas. Vean el cronograma en el tuit fijado. Hasta entonces y recuerden: prohibido tocar. #Tragedia2020", arenga Maurette en la convocatoria original, que decidió adelantar aprovechando el aislamiento social por el coronavirus que tiene lugar por estos días en la Argentina y en otras regiones del planeta.


"Con este tema de que está todo el mundo en su casa me pareció buena idea adelantarlo. Vamos a leer siete tragedias de Esquilo. Nos vamos a tomar dos semanas con cada una porque si bien no son muy largas –se podrían leer en menos tiempo- son densas y hay mucho para comentar así que la lectura de cada una va a durar 14 días. En este lapso, cada uno la va a poder leer como prefiera. Por ahí alguien la lee entera el primer día, mientras que otro lo fracciona y va leyendo de a poquito y tal vez otro la lee al final", explica a Télam desde Tallahassee, "un lugar poco conocido y turístico" que aloja sin embargo unas de las universidades más grandes del estado de Florida (Estados Unidos), donde vive desde hace menos de un año.

Maurette tiene una licenciatura en Filosofía por la Universidad de Buenos Aires, un Master en Griego Bizantino por la Universidad de Londres y un Doctorado en Literatura Comparada por la Universidad de Carolina del Norte (Estados Unidos). Fue profesor de la Universidad de Chicago, becario de Harvard en el Centro de Estudios de Renacimiento Italiano en Florencia y es autor de los ensayos "El sentido olvidado" y La carne viva", mientras que el mes próximo llegará a las librerías su primera novela, "La migración".

"La tragedia en general es un género o forma literaria que se centra en la vulnerabilidad del individuo frente a realidades que lo exceden como el destino o la calamidad. En ese sentido es muy apropiada el género: los personajes de la tragedia son movidos como hojas por el viento. Nos confronta a las limitaciones de la voluntad individual pero también a otra cosa típica de nuestra cultura occidental que es esa omnipotencia de creernos invulnerables y a cargo de nuestro destino", apunta.

En el caso de las obras de Esquilo, esas aproximaciones a las cuestiones que vuelven más vulnerable a la especie humana adquieren connotaciones específicas ligadas a la idea de lo tóxico y en otro sentido asociado a la batalla: "Esquilo en 'La Orestíada' tiene instancias donde hay referencias muy claras al tema de la contaminación del cuerpo -indica el autor-. Después vamos a seguir con 'Los persas', donde el eje es una guerra. Si bien estamos ante una pandemia y no una guerra, son esas grandes catástrofes humanas que llevan a cambios masivos en la civilización, como pasará seguramente ahora".


¿En qué medida los clásicos ayudan a pensar el contexto actual atravesado por el avance de una pandemia que a la par del tendal de muertes y contagios esparce también una alta cuota de psicosis colectiva? Una de las referencias más potentes es la del dramaturgo y poeta William Shakespeare (1564-1616), que vivió en un contexto de grandes pestes y eso tuvo correlato en algunas de sus obras como "El Rey Lear" o "La tragedia de Romeo y Julieta".

"A Shakespeare le vinieron bien varias pestes: de hecho su primera publicación importante fue algo que escribió cuando los teatros estaban cerrados por una de ellas -señala Maurette-. Creo que en estas circunstancias como la actual nos ayudan en general a lidiar con la finitud, con la muerte".

"Una de las cosas positivas de un contexto inédito como el que estamos viviendo es que podemos volver a pensar en la muerte desde otro punto de vista. En general somos una cultura que ha decidido dejar de hablar de la muerte. Tenemos una especie de amor por la vida sobreactuado y frenético que en el fondo esconde un miedo a la muerte enorme y esto nos pone de cara a que no somos omnipotentes sino vulnerables", concluye Maurette.