14/03/2020 Coronavirus

Los turistas se inclinan por salidas a espacios abiertos y con distancia social

Hospedajes individuales y viajes en vehículo propio se convirtieron en tendencia entre los visitantes para evitar el riesgo por la pandemia.


Actividades al aire libre, hospedajes individuales y viajes en vehículo propio se convirtieron en las principales características de las opciones a las que lleva la pandemia de coronavirus para quienes buscan vacaciones sin riesgo, según las recientes reservas turísticas en sitios online, aunque aún no se habla de tendencia.

El temor a compartir espacios cerrados durante muchas horas, como ocurre en aviones o buses de larga distancia, lleva por un lado a elegir destinos cercanos a los lugares de residencia, en general de los de escapadas o, por otro, a recorrer esos trayectos en vehículo propio, de acuerdo a testimonios de turistas y empresas de viajes consultadas por esta agencia.

Las compañías aéreas y organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) aclararon en los últimos días que la cabina de un avión por sí sola no conlleva un ambiente más propicio para propagar la infección por coronavirus, ya que este no está en el aire.

Varias compañías aéreas dieron a conocer el uso de filtros especiales en sus sistemas de renovación del aire en la cabina, con membranas que aseguran pueden retener todo tipo de partículas y bacterias, y no dejarían pasar el virus en cuestión.

El ambiente menos aceptado era el bus de larga distancia, por lo que si no se desea o no se puede viajar en avión, cuando se trata de grupos familiares o amigos la elección es un vehículo compartido.

En los hospedajes también se percibe un cambio que lleva a inclinarse por la vivienda individual más que por el hotel, donde hay muchos espacios compartidos, como el lobby, ascensores, escaleras, pasillos, terrazas, mesas y, de tenerlo, gimnasios y spa.

Este temor a los espacios compartidos también atenta contra los económicos hostels, que generalmente son reductos de estudiantes y jóvenes en general, ya que en ellos se comparten también baños, duchas, heladeras y cubiertos, y muchas veces la limpieza de utensilios de cocina queda en mano de los propios huéspedes.

Las búsquedas apuntan entonces hacia el alquiler de viviendas y cabañas o, en el caso de los jóvenes, los económicos campings -con carpa propia-, aunque en estos también hay muchos espacios y servicios compartidos, pero casi todo es en espacio abierto.



El camping encaja también con el cambio en la elección de destinos y actividades, que va hacia el aire libre y el turismo aventura o deportes en ambientes naturales.

Los circuitos históricos y culturales en ciudades, con recorridas -normalmene grupales- por antiguos edificios de valor arquitectónico y cultural, o dentro de museos con singulares atractivos, son desplazados en este contexto por paseos y caminatas por calles y parques, con observación sólo de arquitecturas exteriores, y en grupos reducidos, si es posible todos de la misma familia o amigos.

Otros, directamente descartan las actividades citadinas y se asientan en las afueras de las urbes o pueblos de destino y hacen turismo de naturaleza, fundamentalmente senderismo, pesca, remo o paseos en lanchas de cabina abierta.

El turismo aventura tiene un amplio abanico que incluye el trekking de diversa dificultad, que se extiende a la escalada y montañismo, y hay opciones de menos adrenalina, como la observación de flora, aves y fauna en general, la caza fotográfica, turismo arqueológico y paleontológico o el astroturismo durante las noches.

En lo gastronómico, las nuevas opciones resultan negativas también para el sector comercial, en este caso el de restoranes, ya que lo ideal es la cocina casera, en el departamento, la cabaña o la parrilla del camping, con cubiertos que reutilizarán en todas las vacaciones o el fin de semana.

En el equipaje, además de la indumentaria adecuada al lugar de destino y actividades, ahora incluye indefectiblemente una dotación de barbijos y guantes de latex, y además del repelente se suman alcohol en gel o líquido.

En la elección de la región geográfica influye el clima, ya que los ambientes fríos son propicios para la propagación e infección con coronavirus, por lo cual en el caso de Argentina se tiende a los cálidos lugares del norte.

Con la baja interanual de reservas que se observa para destinos de invierno en la temporada fría, las agencias de viajes iniciaron ya una campaña de ofertas de destinos tropicales o caribeños para esa época, con promociones aún a países de riesgo alto, como Estados Unidos, europeos y hasta Japón.
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