07/03/2020 8M

"El ajedrez no escapa a una realidad marcada por el machismo"

La gran maestra Carolina Luján repasó con Télam los prejuicios de ese deporte en el país con los que lucha desde su niñez y que espera modificar con un anhelado rol de futura dirigente.

Por Blas Pingas


La gran maestra Carolina Luján, número uno indiscutida del ajedrez argentino, repasó hoy los prejuicios de ese deporte en el país y concluyó que "no escapa a una realidad marcada por el machismo", con la que lucha desde su niñez y que espera modificar con un anhelo rol de futura dirigente.

En una entrevista con Télam, la jugadora nacida en Caseros hace 34 años recordó cómo debió sobreponerse a los prejuicios por ser mujer en un ambiente de varones y destacó que su pasión por el ajedrez "pudo más" para sobreponerse y llegar a representar al país en nueve Juegos Olímpicos Ajedrecísticos desde 2002.

Luján, gran maestra desde 2005 y reconocida con el premio Konex 2010 como una de las mejores cinco ajedrecistas de la década, aseguró que las mujeres sufren "subestimación y menosprecio" en el juego ciencia vernáculo.

Télam: ¿Cómo analiza la realidad del ajedrez en términos de género?
Luján: "El deporte no escapa a la realidad de la sociedad, a lo que sucede en otros ámbitos en general, por eso el ajedrez no es una excepción, es también un ambiente muy marcado por el machismo, muy patriarcal.

T: ¿De qué manera se manifiesta en la actualidad?
L: "Hoy tanto los clubes como las federaciones le dan muy poco espacio a los cupos femeninos ya desde las mismas estructuras. Se ve en la toma de decisiones, en las listas de comisiones directivas, compuestas por todos hombres. Los espacios para las mujeres siempre están muy limitados, hay todo un mandato cultural para determinadas conductas".

T: ¿Cómo convivió con ello en sus comienzos como ajedrecista?
L: "Nadie me quería enseñar a jugar porque era mujer, hasta que un día mi papá se sentó en casa y me enseñó. Entonces comencé a acompañarlo a la biblioteca del club Alem, en General Rodríguez, donde vivíamos. Empecé a jugar a los siete años y a lo largo de toda mi carrera vi que los hombres la pasaban muy mal al perder con una mujer, siempre lo tomaron como un karma para ellos, lo consideraron degradante. Si ven que jugás bien te dicen: 'jugás como un hombre'. Es un mensaje que hay que cambiar".


T: ¿Alguna vez se desalentó por esa realidad?
L: "Siempre lo tomé como un desafío en el tablero y no me desmoralicé nunca, sólo busqué superarme y competir con los hombres de igual a igual. Todos tenemos que descontracturarnos, ser flexibles, tenemos que dejar prejuicios, preconceptos, vivir y pensar naturalmente, en estos temas siempre fui un poco activista, me indigno con facilidad, me indignan las injusticias".

T: ¿De allí su deseo de ser dirigenta?
L: "Como jugadora olímpica y número uno del país no puedo mirar para otro lado, si veo algo que considero equivocado, soy critica. Para cambiar las cosas hay que ser activa, comprometerse, involucrarse, no solo subir un -me gusta- al Facebook.

T: ¿De qué manera puede cambiar la relación de género en el ajedrez argentino?
L: "Es difícil que haya más mujeres dirigentas si participan poco en la vida de un club. Recién ahora se empiezan a ver de a poco, creo que allí hay que poner el foco, primero hay que crecer mentalmente, no sólo en el alto rendimiento, sino en la vida cotidiana. Casi no hay renovación en los cargos directivos, son por lo general hombres mayores, que están en la dirigencia hace mucho tiempo, círculos cerrados, no se ve juventud ni diversidad de género".

T: A nivel general, ¿cómo analiza la situación actual del ajedrez argentino?
L: Hoy está estancado, no crece, por el contrario involuciona. Tiene una dirigencia opaca, que cuida la forma pero no busca la excelencia. Las mujeres ajedrecistas, en especial el equipo olimpico, tenemos eternos problemas con la Federación Argentina (Fada). No hay objetivos claros, siempre fue difícil recibir apoyo, tener condiciones razonables y gozar de reconocimiento deportivo".

T: ¿Ni siquiera los buenos resultados han modificado esa situación?
L: Traje medallas olímpicas, títulos sudamericanos, continentales, pero inexplicablemente fui ignorada por la dirigencia del ajedrez argentino. Fui top 20 del mundo en juveniles, llegué a estar entre las 10 mejores, con serias chances de ser campeona del mundo juvenil, pero la ayuda para competir a ese alto nivel nunca llegó, no había pasajes, no había viáticos. La FADA subestima y discrimina a las mujeres y lo demuestra hasta con el sponsoreo que reciben los equipos olímpicos.

T: ¿Cómo es eso?
L: En los últimos Juegos de Batumi (Georgia) en 2018, la FADA apoyó al equipo masculino con cachets y viáticos y a nosotras no. Se veía además en la publicidad de la indumentaria, una misma delegación nacional con diferentes auspicios, como si fuéramos un subequipo. Para esta dirigencia, los hombres van a competir y nosotras vamos a pasear. Un concepto machista que los define como dirigentes".

T: ¿Qué otras diferencias reconoce?
L: "Las diferencias son muchas, los varones pueden elegir a su entrenador y nosotras no, en Batumi recibieron los viáticos en mano, mientras nosotras mirábamos. Las camperas tenían seis marcas, las nuestras tres. Un destrato inaceptable.

T: ¿A nivel internacional pasa lo mismo?
L: Afuera nos reciben bien, nos dicen que es un orgullo que participemos, pero acá nos cajonean las invitaciones, no nos reconocen ni el colectivo y a mí no me invitan a ningún torneo.

T: ¿Le gustaría una mujer al frente de la FADA?
L: Sería ideal. A nivel nacional habría que apoyar a una abanderada del ajedrez argentino como Claudia Amura, ella podría muy bien conducir los destinos de la federación, ya en Chile la maestra Damaris Abarca preside la federación con éxito"

T: ¿Usted en qué rol se imagina?
L : Hoy trato de aportar como coordinadora del programa de ajedrez en la Universidad de Tres de Febrero, busco que haya más jugadoras, más dirigentas, para despertar una conciencia de participación conjunta, con una perspectiva de género transversal. Además, me estoy postulando para presidir la Federación del Oeste del Gran Buenos Aires (Faogba), que tendrá sus elecciones el 15 de marzo. Sería la primera mujer en la historia en esa institución, la segunda en cantidad de jugadores declarados después de la Metropolitana".

T: ¿Cuál sería su primera medida?
L: Me gustaría crear un tablero con piezas verdes claras y oscuras, en lugar de las tradicionales blancas y negras, en apoyo a los movimientos feministas.