28/02/2020 Turqua

El pas amenaza a Europa con un aluvin de refugiados tras la muerte de soldados en Siria

Los temores mundiales a un agravamiento de la guerra en Siria y a otra gran crisis de migrantes se dispararon luego de que 33 soldados turcos murieran en bombardeos sirios en el norte de Siria.



Los temores mundiales a un agravamiento de la guerra en Siria y a otra gran crisis de migrantes se dispararon hoy luego de que 33 soldados turcos murieran en bombardeos sirios en el norte de Siria y de que Turquía dijera que ya no podía retener en su territorio a millones de refugiados que quieren establecerse en la Unión Europa (UE).

Los presidentes de Rusia y Turquía, Vladimir Putin y Recep Tayyip Erdogan, hablaron hoy por teléfono por el ataque de ayer en el que murieron los militares turcos, que marcó la escalada más seria hasta ahora entre los Ejércitos turco y sirio y que amenaza con una guerra total con millones de desamparados civiles en la línea de fuego.

Reunida de emergencia a pedido de Turquía, la OTAN urgió a Siria y su aliada Rusia a detener la ofensiva en la que murieron los soldados turcos en la norteña región siria de Idleb, mientras que cientos de migrantes convergían en la frontera entre Turquía y Grecia luego de que Ankara dijera que ya no era "capaz de retener a los refugiados".

Turquía alberga ya a 3,6 millones de refugiados sirios, pero les impedía salir de su territorio en virtud de un acuerdo que firmó en 2016 con UE luego de que más de 1 millón de migrantes llegaran al bloque de manera ilegal solo en 2015.

Erdogan amenazó varias veces con "abrir las puertas a los refugiados" si no recibía mayor apoyo internacional, y los temores a este escenario crecieron luego de que la ofensiva en Idleb hiciera que casi 1 millón más de civiles dejaran sus hogares desde diciembre y se desplazaran a la frontera con Turquía.



En Turquía, en tanto, cientos de refugiados se dirigieron hoy hacia la frontera terrestre con Grecia en colectivos y taxis desde Estambul. Otros iban a la costa oeste de Turquía para tratar de alcanzar alguna de las cercanas islas griegas del mar Egeo.

Decenas de refugiados se agolparon en el lado turco del paso fronterizo de Kastanies/Pazarkule, en la región del río Evros, en el noreste de Grecia, gritando "abran las puertas", mostraron canales de TV griegos.

La policía griega disparó gases lacrimógenos y granadas aturdidoras para contener a unos 450 migrantes que pugnaban por cruzar por el paso, que luego fue cerrado.

Policías y fuerzas militares de frontera adicionales fueron desplegados del lado griego de la frontera terrestre en la zona del Evros para evitar los cruces no autorizados.

En la costa de Turquía, varios botes inflables con grupos de personas a bordo fueron vistos partir desde Ayvacik, en el noroeste turco, en dirección a la isla griega de Lesbos.

Autoridades griegas dijeron que también se reforzarán las patrullas navales en el Egeo.



La Cancillería turca advirtió que el movimiento de migrantes hacia Occidente podría continuar si se deteriora aún más la situación en Idleb.

La UE respondió que espera que Turquía siga cumpliendo con el acuerdo migratorio y subrayó que no recibió ninguna comunicación oficial turca sobre cambios en su política.

Por su parte, Bulgaria dijo que desplegó "unidades militares, guardias y policías fronterizos" en su límite con Turquía para evitar una posible afluencia de migrantes.

Idleb es el último bastión dentro de Siria de los rebeldes alzados en armas desde 2011 contra el gobierno del presidente Bashar al Assad, que, con la ayuda de Rusia, ha ido reconquistando todos los territorios que alguna vez cayeron en manos insurgentes.

Las fuerzas sirias han retomado decenas de ciudades y poblados en Idleb desde que lanzaron su ofensiva, el 1 de diciembre. La operación ha dejado más de 950.000 desplazados, el mayor éxodo forzoso de personas en casi nueve años de guerra en Siria.

Turquía apoya a los rebeldes islamistas que controlan gran parte de Idleb y ha enviado a miles de soldados en las últimas semanas para tratar de frenar la ofensiva, lo que ha derivado en enfrentamientos entre sus tropas y el Ejército sirio.

El Ministerio de Defensa turco dijo que los 33 soldados murieron ayer en bombardeos sirios en Idleb, y que otros 32 efectivos resultaron heridos.

Se trata de la mayor cifra de soldados turcos muertos en un solo día desde que Turquía intervino por primera vez en la guerra en Siria, en 2016.

Con las muertes de ayer, al menos 54 soldados turcos han muerto en Idleb solo este mes.

El Kremlin aseguró que Erdogan y Putin discutieron cómo implementar acuerdos alcanzados entre ambos países para Idleb en 2018 que incluyen un alto el fuego.

El canciller ruso, Serguei Lavrov, dijo que Rusia lamentaba la muerte de los soldados turcos y remarcó que "tales tragedias" podrían evitarse si Turquía cumpliera con los acuerdos y proporcionara la ubicación de sus tropas.

Agregó que Turquía no informó a Rusia que los soldados estaban en la zona afectada por el fuego sirio, mezclados con los insurgentes.

El ministro de Defensa turco, Huluso Akar, rechazó la justificación rusa al señalar que "durante este ataque no había grupos armados (rebeldes) alrededor de las unidades" turcas.

Tras los ataques, Rusia envió dos buques de guerra equipados con misiles crucero hacia las costas sirias en el Mar Mediterráneo, informó la Flota rusa en el Mar Negro.