23/02/2020 Controversia

Las candidaturas testimoniales son una paradoja del sistema presidencialista

Estas postulaciones siempre han sido causa de controversia en los países con sistema presidencialista, pero la amplitud de la polémica difiere mucho de la cultura política de las diferentes naciones.

Sergio Massa
Sergio Massa

Mientras que en Francia la candidatura testimonial del primer ministro Édouard Philippe a la municipalidad de Le Havre fue aceptada sin recelos, en Argentina la postulación testimonial del ex jefe de gabinete Sergio Massa en 2009 al Congreso desató fuertes críticas.

"Éticamente no es bueno, son una carta al filo de la ley, pero las candidaturas testimoniales son eje de los sistemas presidenciales", declaró a Télam el investigador del Conicet y especialista en temas electorales, Gerardo Scherlis.

El también profesor universitario sostuvo que estas candidaturas hacen "explicito" un elemento de la política actual: "la gente vota a favor de cargos ejecutivos y a favor o en contra de los que están gobernando".

En ese sentido, afirmó que poner a funcionarios del gobierno evidencia que en esos términos se dirime la elección, aunque no es bueno para el sistema.

Por otra parte, Scherlis explicó que en mandatos tan largos -cuatros años en Argentina, cinco en Francia- y con tanta volatilidad en la opinión pública, las elecciones intermedias funcionan como mecanismo para reforzar la legitimidad del gobierno.

La principal diferencia entre Argentina y Francia reside entonces en la acumulación de mandatos.

Édouard Philippe, primer ministro francés
douard Philippe, primer ministro francs

"Acá sería impensable que un ministro sea también alcalde", opinó el investigador, "Son dos trabajos a tiempo completo, se da por echo que uno lleva a renunciar a otro".

En Argentina, esta práctica está incluso excluida por la ley de Ministerios del poder Ejecutivo, que impide a los ministros ejercer otro cargo, con la excepción de la docencia.

Asimismo, es una opción que queda fuera del esquema conceptual de la política nacional.

"Tenemos partidos políticos en los que todos quieren ocupar lugares, se pueden tolerar las candidaturas testimoniales, pero la acumulación sería impensable", consideró.

En Francia, en cambio, la acumulación de mandatos fue durante mucho tiempo una particularidad de la política francesa, que se ha visto limitada desde 2014 con una ley que prohíbe esta práctica a los parlamentarios y a los eurodiputados.

Pero para los ministros, salvo en el caso de bancas legislativas, no hay restricciones jurídicas al respecto, aunque sí políticas.

Desde 1997, los diferentes gobiernos -excepto el de Nicolás Sarkozy (2007-2012)- aplicaron una norma tácita que impide a los ministros ocupar otros cargos ejecutivos a nivel local o regional.

No obstante, sí pueden ser candidatos y, si son electos, deben elegir entre dejar su cartera y asumir la nueva función, o quedarse en el gobierno y recuperar el otro cargo una vez que termine su misión en el poder Ejecutivo.