20/02/2020 Caracas

Nuevo roce entre Venezuela y Portugal, esta vez por un caso de narcotrfico

El incidente tuvo lugar tres días después de que Venezuela suspendiera la operación en su país de la aerolínea portuguesa TAP, tras acusarla de haber permitido que un tío del líder opositor Juan Guaidó supuestamente transportara explosivos en uno de sus aviones.


Venezuela informó que arrestó a dos personas a las que acusó de haber estado enviando cocaína a Portugal con frecuencia quincenal y reclamó al país europeo que investigue "qué tipo de complicidad interna" hubo allí para que el narcotráfico no fuera detectado.

El fiscal general designado por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) chavista, Tarek Saab, informó que la Policía Nacional Bolivariana (PNB) detuvo en Caracas a dos personas y una de ellas fue imputada de haber "estado enviando droga a Portugal con una frecuencia quincenal".

El funcionario dijo que se les decomisaron 10 kilos de cocaína, que el cargamento de droga "estaría dirigido a Portugal" y "sería transportado en un vuelo de TAP Portugal con destino a Lisboa", según la agencia de noticias EFE.

"Exhortamos a las autoridades de Portugal a que investiguen y averigüen qué tipo de complicidad interna debe haber en el aeropuerto de Lisboa para que este transporte, de forma quincenal y periódica, fuese llevado allá sin que hasta el momento en Portugal hayan sido detenidos o detectados estos traficantes", subrayó Saab.



El lunes, el gobierno del presidente Nicolás Maduro suspendió por 90 días las operaciones en Venezuela de TAP, cuyo principal accionista es el Estado portugués.

La administración chavista anunció esa medida cinco días después de arrestar en el aeropuerto de Maiquetía a Juan José Márquez, al que acusó de haber querido ingresar explosivos en Venezuela en el vuelo de TAP en el que acompañaba a Guaidó, quien regresaba de una gira por América y Europa.

En Portugal, el presidente Marcelo Rebelo de Sousa calificó la sanción a TAP como "inaceptable, incomprensible e inadmisible", y el canciller Augusto Santos Silva la consideró "un acto hostil" contra su país.