16/02/2020 El Salvador

Los seguidores del presidente Bukele vuelven a presionar al Parlamento

Reclaman por la aprobación de un crédito de 109 millones de dólares para financiar el Plan Control Territorial que la Asamblea Lesgilativa interpreta como un intento de "militarización" y hasta de "golpe de estado".


Cientos de simpatizantes del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, se concentraron hoy frente a la sede del parlamento para reclamar a los legisladores la aprobación de un crédito externo para financiar un programa de seguridad y cuyo rechazo por la mayoría opositora derivó en un inédito conflicto de poderes.

Los seguidores de Bukele, que se convocaron a través de redes sociales, fueron encabezados por el ex diputado Walter Araujo.

"Estamos en un proceso insurreccional y eso no es delito, ese es un artículo de la Constitución", justificó Araujo, según la agencia de noticias EFE.

El dirigente sostuvo que los diputados tienen un plazo de 15 días para aprobar el préstamo del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) por 109 millones de dólares.

En la manifestación, que duró apenas media hora, los asistentes insultaron a los diputados y colocaron unas cruces negras frente a la entrada principal de la sede de la Asamblea Legislativa (AL, parlamento).

Ante la negativa de los dos mayores partidos del país a aprobar el crédito, Bukele convocó para el domingo pasado a una sesión extraordinaria de la AL y a una concentración ciudadana que fue interpretada como un llamado a una insurrección civil.


El mandatario invocó repetidamente el artículo 87 de la Constitución, que "reconoce el derecho del pueblo a la insurrección para el solo objeto de restablecer el orden constitucional alterado".

El mismo domingo, Bukele se presentó en una AL que estaba colmada de militares armados con fusiles de asalto y de policías.

"Si estos sinvergüenzas no aprueban esta semana el (préstamo para el) Plan Control Territorial, los volvemos a convocar el domingo y le volvemos a pedir a Dios; en una semana nos convocamos acá, y si no aprueban, yo no me voy a poner en medio de ustedes y del artículo 87 de la Constitución", dijo el mandatario al salir del palacio legislativo.

La AL sostuvo entonces que "la militarización" de sus instalaciones ordenada por Bukele constituye un "intento de golpe de estado", por lo que pidió intervención a la Corte Suprema de Justicia y una mesa de diálogo al Ejecutivo.

Asimismo, la Corte Suprema de Justicia emitió el lunes tres medidas cautelares que invalidaron las decisiones tomadas por Bukele el fin de semana pasado y le prohibieron usar a las fuerzas armadas en "actividades contrarias" a las establecidas por la Constitución.

El asunto causó la preocupación y el rechazo de la ONU, la Unión Europea (UE), la Organización de Estados Americanos (OEA) y varios gobiernos, entre ellos el de Estados Unidos.