09/02/2020 entrevista

Letcher: "Si los acreedores creen que le torcieron el brazo a Kicillof, cometen un gravsimo error"

El director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) afirmó que si los acreedores creen que "le torcieron el brazo" al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y que pueden volver a utilizar esa estrategia a futuro, cometen "un gravísimo error".


El director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), Hernán Letcher, afirmó que si los acreedores creen que "le torcieron el brazo" al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y que pueden volver a utilizar esa estrategia a futuro, cometen "un gravísimo error".

En este sentido, tras el anuncio de Kicillof de que se utilizarán recursos propios sin asistencia del gobierno nacional para afrontar la deuda vencida a fines del mes pasado, el especialista explicó que una cosa "es pagar esta deuda de 250 millones (de dólares), y otra es el conjunto de la deuda provincial y nacional".

Letcher, además de ser el titular del CEPA, es docente en la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav) y cuenta con un mágister en Economía Política (Flacso), y dio una entrevista a Télam.

- Finalmente el martes Kicillof anunció que la provincia de Buenos Aires pagará el bono provincial 2021 (BP21) con fondos propios. ¿Cómo evalúa la decisión de pagar este bono sin diferir y anunciar la "reestructuración" de su deuda?

- Axel privilegió evitar el default. Entiendo que consensuado con el orden nacional. Pero en el anuncio dice dos cosas. Se le dio particular atención al pago, pero la segunda cuestión, tal vez la más importante, fue el haber anunciado el inicio de la reestructuración y que eso se empalma con el orden nacional para la discusión con los acreedores.

Si algún acreedor cree que le torcieron el brazo y que les puede llegar a servir (la estrategia) en un futuro creo que van a cometer un gravísimo error. Sencillamente, porque una cosa es pagar esta deuda de 250 millones y otra es el conjunto de la deuda provincial y nacional.

Hay consenso en el Gobierno, oposición, y en los principales presidentes de los países del mundo de que Argentina no puede cumplir con las obligaciones que tiene tal como están planteadas. Y los acreedores lo saben. El límite es la posibilidad real de Argentina o de la provincia de Buenos Aires de poder pagar en serio. La serie de compromisos que hizo el gobierno anterior son incumplibles. 

- ¿Dónde estuvo la principal resistencia en los tenedores de los bonos BP21, principalmente de Fidelity, a aceptar la propuesta que ofreció la provincia de Buenos Aires?

- Sobrevuela la postura de Fidelity. Puede ser que estaban interesados en que se declarara el default y tal vez tenían garantía de default de ese bono y de otros bonos que, como hay cláusula de cross default, les generara serios beneficios.

También está la posibilidad de que se estén adelantando a la discusión nacional o la de la provincia, pretendiendo marcar la cancha. Esta última opción me parece la más razonable.

- Tras el resultado del canje del Bono Dual AF20, ¿cuál cree que debe ser la postura del Gobierno, de cara a su vencimiento el 13 de febrero?

- Aprovechando que es un bono de ley nacional, aplicaría una quita. Porque me parece que (los bonistas) jugaron contra eso. Creo que hay un mensaje ahí, anticipándose a la renegociación. Tiene hasta tanta trascendencia como la discusión de la provincia de Buenos Aires lo que pasó. 

Por eso tiene que haber un contramensaje: hay que ser estricto y avanzar en la quita. Porque la propuesta es razonable. Pero hay que ver también la estrategia que tiene el Gobierno, que sin dudas es una estrategia más larga. 



- ¿Qué escenarios plantean desde CEPA en cuanto a la negociación de la deuda soberana?

- Planteamos dos escenarios: el primero es que haya una aceptación de la propuesta argentina, y el segundo escenario es chocarte con la inflexibilidad, que es el escenario con el que se encontró Kicillof. Al Presidente no le va a temblar el pulso si tiene que tener discusiones más fuertes y si eso implica recorrer un camino donde algunos de los bonos terminen en un escenario de default, porque no tiene intenciones de comprometerse a cosas que los argentinos no podamos soportar.

Pero creo que el Gobierno está apostando por el primer escenario y lo viene haciendo muy bien. Me parece que aquí se privilegia, en términos fiscales, poder liberar la plata. Y apuntalar la reactivación económica a partir de esa liberalización en materia fiscal.

- Durante los últimos dos años la contracción del salario real fue muy alta. ¿Cómo cree que le irán los salarios este año?

- Creo que esto está sujeto al éxito y fracaso de la discusión de la deuda. Me parece que el Gobierno no tiene otra opción que es que el salario le gane a la inflación, pero no es sencillo porque la dinámica de precios es compleja. Está el programa "Precios Cuidados", una Secretaría de Comercio que interviene y sin embargo el supermercado o el mayorista que si puede se escapa por el costado.

Y a la vez está toda la discusión gremial, que tiene más dinamismo en términos salariales porque no quieren entrar en la discusión de un aumento fijo. Es una discusión legítima pero tal vez en esta etapa podría ser revisado. El Gobierno el diagnóstico lo tiene claro y tiene idea de cómo hacerlo, pero es un tema complejo.