01/02/2020 Bolivia

Para Morales la clase media apoy el golpe porque "no hubo una poltica de ideologizacin"

"Sacamos a tres millones de bolivianos de la pobreza y siento que nuestro gran problema fue que no hubo una política de ideologización", reflexionó el ex presidente.



Para el ex presidente de Bolivia, Evo Morales, "la traición" de la Policía y las Fuerzas Armadas se debió a una mezcla de engaño, plata y "una cuestión de clase", mientras que el apoyo de una parte importante de las clases medias a los golpistas se debió a que "no hubo una política de ideologización".

"Sacamos a tres millones de bolivianos de la pobreza y siento que nuestro gran problema fue que no hubo una política de ideologización. Pasaron de la pobreza a la clase media sin preguntarse por qué, pese a que, claro, hubo políticas profundas de cambio", explicó Morales a Télam, en una entrevista concedida en Buenos Aires.

"Por ejemplo, ¿por qué el buen momento económico? La nacionalización (del gas) nos ayudó bastante a mejorar la situación económica y atender a las demandas", agregó.

"Mi experiencia de presidente es que, si se le garantiza al pueblo movimiento (ascenso) económico y alimento seguro, el pueblo está tranquilo. Y si además no le falta agua o luz ni hay incrementos en tarifas, mejor. Pero esta clase (la clase media) tiene otras expectativas, sin saber de dónde viene y por qué llegó a donde llegó económicamente. Eso ha sido un problema", agregó.

Morales no se refirió solo a las clases medias urbanas, menos identificadas con el Movimiento al Socialismo (MAS), sino que incluyó a los movimientos sociales, que representan la columna de su fuerza y su base electoral.

Mi experiencia de presidente es que, si se le garantiza al pueblo movimiento (ascenso) económico y alimento seguro, el pueblo está tranquilo

"Inclusive los movimientos sociales, en las reuniones, en vez de debatir ideológica o políticamente protagonizan una lucha, una pelea más por obras (públicas) que por razones políticas. Es una gran debilidad, debo reconocer", señaló.

Al recordar los días de convulsión político-social que desembocaron en su renuncia y denuncia de golpe de Estado, Morales reconoció que se "confió mucho" porque a lo largo de sus más de 13 años de gobierno había logrado desactivar otras difíciles crisis políticas.

"Cuando empezó este golpe de Estado, varios ministros y ministras, el vicepresidente Álvaro García Linera y yo dijimos: 'Esto va a durar como dos o tres semanas y después lo vamos a derrotar'. Pero llegó el contragolpe, como en el fútbol: la policía se amotina, las Fuerzas Armadas me pide la renuncia, hasta la Central Obrera Boliviana...quedé sorprendido", relató.

Morales está convencido de que la Policía se amotinó porque "fue engañada".

"Les dijeron que iban a tener un incremento del 100% del salario y una jubilación al 100% de su salario. Ahora se los pidieron y no pueden cumplir", denunció y agregó que "algunos de los comandantes de las Fuerzas Armadas recibieron mucha plata".

El ex presidente, cuyo mandato constitucional terminaba el 22 de enero pasado, dijo que mantiene "contactos con oficiales" en Bolivia y estos le "comentan que están decepcionados de sus comandantes".

Lejos de augurar una insubordinación, Morales pronosticó "una profunda transformación" generacional en los próximos años.

"Cuando llegué a la Presidencia sólo un 5%, tal vez un 10% de los nuevos oficiales eran aymaras, el resto eran de la clase alta. En las últimas promociones apellidos Mamani, Condomi, Vilca, Quispe, representaban casi la mitad. De acá a poco tiempo va a haber una profunda transformación en las Fuerzas Armadas, justamente con oficiales que responden al movimiento indígena", aseguró.