30/01/2020 entrevista

Los secretos del musicalizador argentino de los Grammy

Este año “Cheche” Alara eligió un tema de Sumo para musicalizar la categoría que finalmente ganó la española Rosalía. No es la primera vez que una canción nacional suena en ese evento. Detrás de esas elecciones hay un argentino arraigado con su país y que deja su impronta por donde va.

Por Luca Ros

 
En las tres horas que duró la entrega 62 de los Grammy sonaron 77 canciones y hubo 33 categorías que reconocieron las trayectorias, grabaciones y artistas del ámbito musical. Quien estuvo detrás de toda la musicalización y cada detalle en el escenario fue un argentino: Ezequiel Cheche Alara llevó una mítica canción nacional y la compartió con el mundo entero.

Por tercer año consecutivo, Alara dirigió y produjo musicalmente una de las premiaciones más relevantes a nivel mundial. Para los temas que se tocan en el momento en que los artistas ganan sus premios, elige canciones icónicas para cada terna. “Busco algo que represente la esencia de la categoría y de alguien que no esté nominado”, explica a Télam desde Los Ángeles. Su voz está a tono de lo que dejó la jornada exitosa que vivió días atrás.

En el momento que se anunció a la española Rosalía como la ganadora del Mejor Álbum Rock, Urbano o Alternativo Latino, la Cheche Alara All-Star Band empezó a tocar Los viejos vinagres de Sumo. Al no tener cantante para estas transiciones musicales, fue la parte de los metales quien imitó lo que canta Luca Prodan.



Cheche Alara tiene 46 años y hace casi 30 vive en Los Ángeles. Trabaja con artistas internacionales y nacionales, y su arraigo aparece a la hora de seleccionar canciones para los Grammys, elección que hace desde lo personal y lo profesional: “Fuera de Argentina tal vez Sumo no sea tan conocida, lamentablemente, entonces me parecía merecido que sonara. Es un temazo y es una banda muy relevante para nuestra historia”, describe quien trabajó como productor de Lady Gaga en su álbum Born this way.

Alara demuestra una y otra vez el puente musical y generacional que significó Los viejos vinagres. “La quería compartir, quería compartir algo nuestro con la comunidad musical de todo el mundo”, dice claramente emocionado. A nivel musical también funcionó “perfecto” porque las canciones que elige tienen que tener mucha energía: “Es un momento muy importante para la persona que gana, entonces hay que acompañar a la banda o artista que camina hasta el escenario con algo que tenga fuerza y este tema es todo eso”.



- Télam: ¿Qué representa Sumo para vos como músico y argentino?

- Ezequiel Alara:
Sumo, como banda, me da una mezcla de admiración que crece con los años y de nostalgia por algo que ya no está, que también se acrecenta. Es una banda genial y como muchas cosas que tuvimos en la Argentina en esa época, eran una mezcla de nueva libertad de esos tiempos y de gran conocimiento musical e historia cultural que se veía reflejada en lo que estaba pasando en ese momento en el rock nacional. Hoy disfruto Sumo como siempre. Mientras más pasa el tiempo, más genial me parece como banda.


Para llegar a tocar tres horas sin parar y sin errores, la banda se juntó sólo una vez y ensayó cinco horas, que en realidad fueron cuatro por los pequeños recreos que se dieron. “En la banda que tengo están los mejores del mundo, músicos que acompañan a Sting, Frank Zappa, Phil Collins, James Taylor, Taylor Swift”, cuenta con admiración a su equipo y se ríe mientras relata que es el único argentino “y no, no conocían a Sumo, pero les encantó”.

Alara confiesa que trata de compartir la música nacional en este tipo de ceremonias: “El año pasado para el Mejor Disco Tropical metí Bombón Asesino de Los Palmeras y los músicos tampoco lo conocían, así que en el ensayo les conté y fue muy divertido. También para la ceremonia del 2019 puse De música ligera de Soda Stéreo en la misma categoría que Sumo este año, la de Rock Alternativo”.

Tengo mi argentinidad muy presente y cotidiana, entonces comparto nuestra música y las personas se sorprenden, porque tenemos una cultura muy rica entre folklore, tango, jazz y rock nacional


Ezequiel “Cheche” Alara se define como un fervoroso “santelmeano”, ya que creció en ese barrio porteño del sur, donde todavía están sus padres. En 1992, después de terminar la secundaria, se fue a vivir a Los Ángeles donde hizo carrera como productor de álbumes de los artistas más reconocidos de la escena como Cristina Aguilera, Destiny’s Child, Caetano Veloso, Shakira, Alejando Sanz, entre otros, y se abrió camino a dirigir los eventos musicales más importantes de la industria.


De chico le llamaban la atención dibujitos como Tom y Jerry, El Correcaminos y Speedy González. No sabía que iba a ser el responsable de la musicalización de películas, premiaciones o eventos. Las distintas atmósferas y sensaciones que causaba la música de esos dibujos que él veía la puede analizar ahora que se dedica a esto: "Era una época de oro, tanto en los dibujitos como en las películas. Muchos compositores europeos llegaban a hollywood después de las guerras y venían con mucha escuela y muy preparados, tenían un conocimiento de música muy groso y se daban el gusto de escribir cosas que funcionaban muy bien con la imagen". 

Ahora está componiendo música para el nuevo show de Dwayne Johnson para la cadena NBC, y dos shows nuevos para la cadena ABC y Netflix USA. La semana que viene empieza a trabajar en dos nuevos proyectos, que no puede spoilear, sigue dirigiendo orquestas en vivo y produciendo discos de artistas.

Quizás en los Grammy 2021, Alara sorprenda al público mundial con una nueva entrega de música nacional. Lo que sí aseguró es que “siempre que hay argentinos dando vueltas por el mundo, ponemos nuestro sello de alguna manera u otra”.