25/01/2020 escenario

El fenmeno de "La Pilarcita": 500 funciones en el off y arribo a avenida Corrientes

La obra dirigida por María Marull llegó a la porteña avenida Corrientes al teatroMetropolitan Sura, donde se puede ver los sábados a las 22.15, luego de haber realizado 500 funciones y ser vista por 40.000 personas.

Como antes lo había hecho “La omisión de la familia Coleman”, de Claudio Tolcachir, o este año “Petróleo”, del grupo de teatro independiente Piel de Lava y que se estrenó en salas oficiales, la obra teatral “La Pilarcita”, de María Marull, arribó este verano a un teatro de avenida Corrientes después de más de 500 funciones en El Camarín de las Musas y de haber sido vista por más de 40.000 personas en una sala con 70 butacas.

El fenómeno no es nuevo pero sucede excepcionalmente, obras pensadas y diseñadas para espacios alternativos y con una búsqueda de lenguaje que escapa a las fórmulas que llegan al santuario del teatro comercial a tracción de tickets vendidos, funciones realizadas y sostenibilidad en el tiempo.
 

En el caso de “La Pilarcita”, fue escrita en 2012 y estrenada en 2015 en El Camarín de las Musas, emblemático espacio del teatro independiente porteño, con un elenco que se modificó a lo largo del tiempo pero siempre bajo la dirección de su autora, la actriz María Marull.

“A mí me entusiasmó la idea porque después de estar tantos años en una misma sala estaba bueno abrir el juego y que la vea también otro público. Es algo que suele estar muy dividido, porque a veces el público de las salas independientes no te pisa Corrientes y la gente que viene a avenida Corrientes por ahí se asombra de que exista otro teatro en otros ámbitos”, cuenta Marull en charla con Télam.

Del Camarín de las Musas al Metropolitan Sura, donde “La Pilarcita” se puede ver los sábados a las 22.15, no solo hay distancias geográficas sino también de espacios; el Metropolitan dispone de 300 butacas y el Camarín de 70 pero además la sala de avenida Corrientes es mucho más amplia.

“La obra es la misma pero no es igual, porque el espacio la modifica”, cuenta Marull, que describe que en el Camarín, “por la cercanía, la proximidad con el escenario y la entrada y salida de los actores de escena es como que la gente está adentro de la obra y en el Metropolitan es más como una película”.

“Los cambios más profundos están en la actuación -relata- hubo que hacer un cambio de switch, proyectar más la voz, no es un teatro donde la gente está al lado tuyo y el actor tiene que tener esa conciencia. Eso es lo que más trabajamos en este traslado: la sonoridad, la proyección de la voz, el cuerpo, en una sala como esta hay que impostar algo, la actuación necesitó otro tono del que veníamos trabajando, hay algo en el cuerpo de la obra, en el sonido a lo que hubo que estar muy atentos en esta mudanza”, describe la actriz que escribió “La Pilarcita” cursando la carrera de Dramaturgia en la EMAD (Escuela Municipal de Arte Dramático) bajo supervisión de Mauricio Kartún.

Interrogada sobre los cambios que la mudanza produjo en la recepción de “La Pilarcita”, Marull señala: “Quizás se resalta un poco más la comedia, algo que no sé si tiene que ver con la distancia entre la escena y el público, pero acá la gente se ríe mucho, pero en líneas generales no la siento particularmente diferente sino que se acomodó, como puede suceder con una planta que cambiás de sitio y que buscando la luz puede tener nuevas formas. Es más un cambio de tono porque el objetivo sigue siendo contar una historia con contenido dramático”.

La historia de “La Pilarcita” transcurre -aunque no hay una precisión absoluta sobre esto- en la pequeña ciudad de Esquina de la provincia de Corrientes, un lugar donde vivió el padre de las Marull una vez separado de la madre de las dos hermanas actrices -Paula y María-, que se quedaron en Rosario.

“Yo fui mucho a Esquina en los veranos de mi infancia y adolescencia y sigo yendo porque tengo muchas amigas y amigos, y eso fue algo que me sorprendió cuando estrenamos la obra que fue que la cuestión de las costumbres y el color del pueblo quedaron en primer plano acá en Buenos Aires cuando para mí no era mucho más que el contexto que yo utilicé para para contar historia de unos personajes”, detalla.


Estrenada con un elenco compuesto por Julián Karún, Paula Grinspan, Lucía Maciel y Luz Palazzon, el elenco actual de la obra está compuesto por Pilar Boyle, Mercedes Moltedo, Julia Catalá y Julián Rodríguez Rona.

“Primero se fue Julián porque tenía mucho trabajo con su grupo El Kuelgue, después se fueron Paula y Lucía que encarnan a las dos chicas de la historia: Celeste y Celina, eso fue al año y medio de estrenada la obra y fue como un terremoto, por un lado porque se fueron juntas porque las dos quedaron embarazadas para la misma fecha y por otro porque estábamos en ese momento haciendo cuatro funciones por fin de semana y hubo que arrancar con los ensayos de cero con Pilar y Mercedes, y más tarde se fue Luz que quiso encarar otros proyectos”, cuenta la directora sobre los cambios en el elenco.

“Hubo muchos remplazos y eso también fue un aprendizaje porque al cambiar los actores la obra cambió en el sentido de que aparecieron cosas nuevas que llegaron con los nuevos actores y otras desaparecieron. Para mí fue importante aprender a tomar lo que cada actor tiene e ir en esa búsqueda, porque cada actor trae un universo personal y una poesía propia y eso embellece a la obra”.