25/01/2020 entrevista

Weichen Pan, la historia del primer DT chino del pas

Se trata de Weichen Pan, quien vive hace diez años en Argentina y en diciembre se convirtió en el primer ciudadano chino en recibirse en el curso que dicta la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino. "China ya intentó estudiar el método alemán y el italiano y no funcionó. Yo quiero instalar la marca Argentina", aseguró.

Por Jernimo Granero



Weichen Pan vive hace diez años en Argentina y en diciembre del año pasado se convirtió en el primer ciudadano chino en recibirse de Director Técnico en el curso que dicta la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino (ATFA), con el sueño de exportar su conocimiento al gigante asiático y llegar al seleccionado de su país para devolverlo a un Mundial.

En el tradicional Café Los Angelitos, ubicado a unas cuadras del Congreso, y a unos pasos de la mutual de empresarios chinos donde trabaja diariamente, Weichen Pan muestra orgulloso el diploma y el carnet de Director Técnico Licencia "A", que obtuvo en diciembre del año pasado luego de cursar dos años en una de las sedes de la ATFA.

Tiene 31 años y dejó temporalmente la carrera de profesor de matemática para dedicarse de lleno al curso de Director Técnico impulsado por su pasión por el fútbol, su gusto por la docencia y el sueño ferviente de dirigir al equipo nacional de China.

Weichen Pan llegó a Argentina desde su Shanghai natal con la idea de seguir sus estudios del idioma español y eligió Buenos Aires por sobre Barcelona y Ciudad de México ya que a los ocho años conoció el fútbol argentino a través de su tío.

Estudiar en Argentina es como ir monasterio Shaolin a aprender artes marciales

"Siempre me gustó el fútbol de aquí, era un fanático de Fernando Redondo. También de (Diego) Maradona y (Gabriel) Batistuta", rememora mientras degusta un café con leche con medialunas, una de las tantas costumbres que adquirió desde que llegó al país.

Durante su charla con Télam contó que su proyecto inicial es promover la cultura del fútbol argentino en el potente país asiático.

La idea consiste en el armado de una escuela infantil de fútbol en China con técnicos argentinos y paralelamente en la importación futbolistas asiáticos. "Me gustaría que un chino juegue en el fútbol argentino", anhela Weichen.

"China ya intentó estudiar el método alemán y el italiano y no funcionó. Yo quiero instalar la marca Argentina. En China somos 1.400 millones y solo 8 mil juegan al fútbol. Un padre en China quiere que su hijo estudie una carrera y no que juegue al fútbol y a mí me gustaría cambiar ese pensamiento, se puede jugar y estudiar", afirma.

Weichen se declara fanático de Real Madrid y un "poco" simpatizante de River e insiste en la idea de querer trasladar la experiencia adquirida en el curso y la técnica del fútbol argentino a China para que su país vuelva a disputar un Mundial como sucedió por primera y única vez en 2002.



El curso le permite dirigir a equipos Sub 16 y 3ra y 4ta división, y resalta con orgullo que de los 120 alumnos que lo iniciaron solo 20 lo terminaron.

"Estudiar en Argentina es como ir monasterio Shaolin a aprender artes marciales", compara Weichen y sobre ese concepto se para Victorio Cocco, secretario general de ATFA.

"La escuela es reconocida en todo el mundo. Tenemos 35 sedes oficiales en todo el país y el campus virtual. No nos llamó la atención la presencia del estudiante chino porque el cincuenta por ciento son extranjeros", informa Cocco, consultado por Télam.

La principal dificultad que tuvo Weichen para completar el curso fue el idioma ya que si bien lleva un largo tiempo en el país su castellano no es fluido.

China ya intentó estudiar el método alemán y el italiano y no funcionó. Yo quiero instalar la marca Argentina. En China somos 1.400 millones y solo 8 mil juegan al fútbol



La materia que más lo complicó fue biología por la complejidad de los conceptos aunque también recuerda con humor las prácticas en el campo de juego ya que se cansaba debido a su estado físico. "Aumenté 30 kilos desde que llegué a Argentina. Mucha harina", confiesa, entre risas.

Actualmente, es profesor de dos colonias, una en Villa Urquiza y otra en La Plata, pero insiste en que su principal anhelo es armar esa escuela de fútbol en la que pueda intercambiar técnicos y jugadores entre China y Argentina.

Weichen está familiarizado con Argentina, en abril pasado nació su primera hija y a partir de esto pretende ir dos o tres veces por año a China, donde todavía tiene a toda su familia.

El fútbol, tantas veces criticado, fue el motor para que se encuentren dos culturas muy distintas y también esta historia deja en claro que por los Maradona, antes, y por los Messi, ahora, Argentina sigue siendo una meca del deporte más popular del planeta.
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