22/01/2020 Estados Unidos

Trump dijo que confa en el Senado que har un juicio poltico en su contra

"Tengo una gran confianza en el Senado", afirmó el mandatario en declaraciones a la prensa antes de abandonar Davos: "El Senado hará lo que tenga que hacer".



El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo hoy que confía en el Senado de su país, en relación al juicio político que se ha abierto en su contra y cuyas reglas fueron aprobadas esta madrugada después de una sesión maratónica, mientras el participa en Suiza del Foro Económico Mundial de Davos.

"Tengo una gran confianza en el Senado", afirmó el mandatario en declaraciones a la prensa antes de abandonar Davos: "El Senado hará lo que tenga que hacer".

Las declaraciones llegan un día después de haber hablado en una conferencia ante empresarios sobre los logros económicos de su administración, sin hacer ninguna mención su situación judicial.

"Lo que está pasando es terrible para nuestro país... hay que volver a nuestros negocios", agregó más tarde en un breve conferencia de prensa en la que calificó a sus acusadores y a la prensa crítica de "corruptos" y "mentirosos".

"Hay gente que gana precio por reportajes hechos sobre mí y luego resulta que todo es totalmente mentira", se quejó Trump.

Agregó que Rudolph Giuliani, su abogado y ex alcalde de Nueva York, no forma parte de su defensa porque podría ser citado a declarar como testigo y eso implica un conflicto de interés.

Trump es acusado de abuso de poder al haber pedido al presidente de Ucrania que investigue a su rival demócrata más cercano, Joe Biden, a cambio de liberar una ayuda económica y de obstruir al Congreso en la investigación del caso.

Según la investigación, Giuliani fue el representante de Trump en las negociaciones con el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, y uno de sus socios dijo que Trump "sabía todo".

"Yo no he cometido ningún crimen", recalcó una y otra vez Trump antes de subirse al avión para regresar a Washington.

Horas antes, con 53 votos a favor y 47 en contra, el Senado aprobaba las reglas del juicio político tras un debate de enmiendas de casi 13 horas con el que los demócratas pretendían incluir pruebas y testigos al proceso.

Las reglas marcan que tanto la acusación demócrata como la defensa de Trump tendrán cada una 24 horas divididas en tres jornadas para sus alegatos, que según está previsto empezarán este mediodía.

Pasados esos seis días, posiblemente el martes de la semana que viene, el Senado abrirá un turno de preguntas y respuestas y luego debatirá si extiende el juicio político a Trump con testigos que reclaman los demócratas o, por lo contrario, lo cierra por la vía rápida presumiblemente a favor del presidente.

La jornada de ayer -la primera del juicio- demostró la solidez del bloque republicano, que goza de mayoría absoluta en la Cámara alta pese a que tan solo necesita mantener un tercio de los votos para absolver a Trump de los cargos de abuso de poder y obstrucción al Congreso de los que le acusan los demócratas por sus presiones a Ucrania.

Si los republicanos pretendían un juicio rápido desde el inicio, el líder de los demócratas en el Senado, Chuck Schumer, emprendió una estrategia dilatoria con la introducción de una docena de enmiendas para modificar la propuesta de reglas presentada por los republicanos cuyo debate se extendió a lo largo de 13 horas.

Las reglas se aprobaron finalmente cerca de las 2 de la mañana, hora local (3 de la Argentina) tras rechazar enmiendas que pedían, por ejemplo, la comparecencia del ex asesor de Seguridad Nacional John Bolton, del jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Mick Mulvaney, o la inclusión de documentos del Pentágono y del Departamento de Estado.

Solo una de las enmiendas recibió -pese a ser rechazada- un voto favorable republicano, el de la senadora Susan Collins, quien se ha mostrado partidaria de ceder a algunas de las peticiones de los demócratas para el juicio, informó la agencia de noticias EFE.

La de este martes fue el preludio de una dinámica que se repetirá previsiblemente a lo largo del juicio político, un proceso guiado por el partido del presidente y abocado a acabar en su absolución a no ser que se produzca un improbable aumento del apoyo público al "impeachment" que obligue a algunos senadores republicanos a cambiar su voto.