17/01/2020 Narcotrfico

Creen que la banda desbaratada por la cocana en el avin cambiaba esa droga por xtasis

Los investigadores presumen que el cargamento de cocaína de 87,55 kilos secuestrado el miércoles pasado en Ezeiza y valuado en unos 7 millones de euros, iba a ser intercambiado en Europa por éxtasis.


Los investigadores del secuestro de 87,55 kilos de cocaína en un avión de la empresa KLM Cargo en el Aeropuerto de Ezeiza creen que la banda narco desbaratada en la Argentina enviaba esa droga a Europa y recibía desde aquel continente en forma de trueque un cargamento de éxtasis, informaron fuentes judiciales.

La clave para arribar a esta sospecha fue un peritaje químico ordenado por el juez en lo Penal Económico 9, Javier López Biscayart, que determinó el hallazgo de vestigios de cocaína, marihuana y éxtasis en la camioneta de uno de los ocho detenidos en el marco de la investigación.

Se trata de una camioneta Dodge RAM perteneciente al detenido Adrián Álvarez, la cual fue encontrada en el estacionamiento para empleados de la estación aérea. Se sospecha que la cocaína fue trasladada en este vehículo.

A pedido del fiscal en lo Penal Económico 2 Emilio Guerberoff, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) hab{ia realizado el jueves un peritaje de "trazabilidad" sobre ese vehículo y estableció el hallazgo de cocaína, marihuana y éxtasis.


"La sospecha más firme apunta ahora que la banda traficaba la cocaína a Europa, donde el valor de venta es mucho más alto que en la Argentina, y recibía como intercambio un cargamento de éxtasis, que aquí se vende a un valor infinitamente superior", dijo a Télam un investigador, quien agregó que la droga secuestrada en el avión que iba a volar hasta Holanda está valuada en 7 millones de euros en el país de destino.

Álvarez es uno de los más comprometidos en la investigación judicial por la cantidad de elementos que hay en su contra, y ya fue indagado por el juez Biscayart el pasado miércoles pero se negó a declarar.

Este hombre es uno de los que había sido filmado por las cámaras de seguridad del aeropuerto cuando subían las cajas con cocaína a la bodega del avión de carga de KLM que era operado por la empresa MartinAir.

Para los investigadores, la cocaína llegó ya embalada en tres cajas de cartón al Aeropuerto Ministro Pistarini dentro de la camioneta RAM de Álvarez y evitó todos los controles de la estación aérea.

Según las reglas aduaneras, toda la mercadería que ingresa o egresa al aeropuerto pasa por los depósitos de la Terminal de Cargas Aéreas (TCA) y es sometida a un riguroso control de escaners de altísima calidad, "similares a los de las estaciones aéreas de las ciudades más importantes del mundo", dijo una de las fuentes judiciales consultada.

"En el caso de estas cajas que contenían la cocaína nunca pasaron por TCA, por lo que Aduana no tuvo la opción de revisarlas", explicó el investigador.

Otro de los detenidos que también había quedado filmado subiendo las cajas con la droga es un hombre llamado Víctor Gil, quien al ser indagado el jueves por el juez Biscayart y el fiscal Gueberoff, acusó de manera directa a su compañero Alvarez. "Me usó", fueron las palabras que utilizó Gil en su indagatoria, en la cual no aceptó preguntas de los investigadores.

Por otra parte, también fueron indagados otros tres empleados de la empresa MartinAir y los tres pilotos de la aeronave, de nacionalidad holandesa, quienes negaron ser parte de la maniobra y dijeron desconocer lo que pasaba.

Sin embargo, los ocho hombres que están acusados del delito de "tráfico de estupefacientes" permanecerán en calidad de detenidos hasta tanto el juez resuelva sus situaciones procesales, cuyo plazo es de 10 días corridos.

El secuestro de la cocaína se produjo el pasado martes cerca de las 15, cuando personal de la Aduana realizó un operativo de urgencia y perros adiestrados encontraron 82 ladrillos de cocaína, con un peso total de 87,55 kilos.

La droga estaba dentro de tres cajas de cartón (dos de ellas con 20 kilos cada una y una con 47 kilos) que estaban rotuladas con etiquetas de aceite para turbinas de la empresa Jet Oil.

El avión, que estaba cargado con encomiendas y con casi medio centenar de caballos de carrera y de polo que tenían como destino final Singapur, había llegado a las 10.45 desde San Pablo (Brasil), y tenía previsto hacer una escala en Quito (Ecuador) antes de llegar a su destino final, que era la ciudad de Amsterdam.