20/12/2019 Educacin

La creatividad es clave para "pensar fuera de la caja", dijo la ganadora del premio de Fsica

En el marco del "Primer Desafío Nacional de Física", un grupo de estudiantes de la Escuela Media Técnica de la Universidad de Buenos Aires, de Villa Lugano, ganó el desafío con la construcción de una caja fuerte que no pudo ser abierta.


Bajo la consigna de "pensar fuera de la caja", donde la creatividad y el trabajo en equipo jugaron un rol clave, un grupo de estudiantes de la Escuela Media Técnica de la Universidad de Buenos Aires, de Villa Lugano, armaron una caja fuerte "que nadie pudo abrir" y ganaron un desafío nacional de física que los llevará a un torneo mundial en Israel.

"Todo empezó en octubre, cuando un día vino la tutora del grupo a recomendarnos un proyecto de una caja fuerte que se abría con las leyes de la física, de no creer", recordó a Télam Jazmín Casbarian, de 17 años, una de las ganadoras del desafío que este jueves se anunció en la sede del colegio Tarbut.

Se trató del "Primer Desafío Nacional de Física", organizado por "Los Amigos Argentinos del Instituto Weizmann de Ciencias", que consistió en la elaboración por parte de equipos de estudiantes de entre 16 y 17 años de una caja fuerte con mecanismos basados en principios físicos.

No podemos más de la alegría, es la primera vez que voy a salir del país y también la primera que voy a viajar en avión

Luciano Sejas

Cada equipo intentó vulnerar las cajas de los otros colegios y lograr que no vulneraran la suya, aunque el objetivo también fue que los chicos se "acercasen a la física de una manera muy diferente a la que están acostumbrados en el aula", dijo a Télam Emanuel Benatti, coordinador científico del Desafío.

Además del colegio ganador, participaron estudiantes del Instituto Industrial Luis A. Huergo, del Colegio Tarbut, del Colegio Madre Teresa y el Colegio Israelita General San Martín de la ciudad de Córdoba.

"No podemos más de la alegría, es la primera vez que voy a salir del país y también la primera que voy a viajar en avión", contó a Télam Luciano Sejas, 16 años, de la Escuela Técnica de la UBA, en relación a su viaje en abril próximo a Israel.

El joven mencionó que la particularidad de la caja que armaron con su equipo es que era "simple", e hipotetizó con que tal vez los otros grupos intentaron soluciones "complejas para abrirla", aunque finalmente "ninguno pudo hacerlo".

 Más allá del espíritu de competencia que caracteriza cualquier desafío, en este primó el compañerismo entre los integrantes de cada grupo, sin importar a qué colegio pertenecieran. "Nos vinimos desde Córdoba para Buenos Aires y los chicos del Tarbut nos alojaron, nos llevamos muy bien, es una muy buena experiencia", expresó a Télam Martín Baena, 16 años, de la escuela Israelita General San Martín.

La evaluación de las cajas fuertes estuvo a cargo de un jurado de científicos reconocidos que incluyeron a la doctora en Física Laura Steren; Diego Arias Regalía, del Instituto de Investigaciones en Didáctica de las Ciencias Naturales y la Matemática de la UBA; Alberto Rojo, doctor en Física del Instituto Balseiro; y Nahuel Vega, físico experimental del Centro Atómico Constituyentes.

"Hace tres meses empezamos con el proyecto, tirando ideas y materiales, y recién en las últimas semanas pudimos probar todos los fenómenos físicos que queríamos meter en la caja", describió a Télam Ralph Grynszpancholc, 16 años, del equipo del colegio Tarbut.

El adolescente señaló que al principio tuvieron "actividades de integración" y destacó que "encontraron un montón de intereses en común" con los participantes.

Hace tres meses empezamos con el proyecto, tirando ideas y materiales, y recién en las últimas semanas pudimos probar todos los fenómenos físicos que queríamos meter en la caja

Ralph Grynszpancholc

Uno de los motivos que destacó Ralph sobre este desafío "es que te incita a buscar soluciones por fuera de la caja, lo cual está muy bueno", para lo cual vieron "muchos videos de YouTube" y consultaron con distintos profesores.

Los principios que los chicos debían aplicar en sus cajas "podían ser de cualquier rama de la física (óptica, electricidad, magnetismo, calor) y además tenían la libertad de darle una vuelta artística y temática", contó Benatti.

"Cuando vos no solo tenés que entender lo que está en el libro sino que tenés que llevar ese principio físico a un dispositivo real que tiene que funcionar y soportar que otro lo manipule, ahí hay una comprensión más solida", remarcó y enfatizó que este desafío lleva a los chicos "a una dinámica de trabajo más próxima a lo que es el trabajo científico real".

El Torneo internacional de Física se hace "hace hace 25 años en Israel, donde Argentina tuvo dos instancias de participación" y ahora el equipo de la escuela Técnica de la UBA representará al país por tercera vez, señaló Benatti.