12/12/2019 Reino Unido

Johnson gan y consigui la mayora absoluta en el Parlamento

Este resultado le garantiza a Boris Johnson una mayoría propia en el Parlamento para aprobar finalmente su acuerdo de Brexit y abandonar la Unión Europea el 31 de enero próximo.

El partido del primer ministro británico, Boris Johnson, ganó cómodo hoy las elecciones y obtuvo 364 bancas, 161 más que su principal rival, el Laborismo de Jeremy Corbyn que obtenía 203 y se garantizó la mayoría parlamentaria que necesita para concretar su principal promesa de campaña: abandonar la Unión Europea (UE) el 31 de enero próximo, con o sin acuerdo.

48 bancas obtuvo el independentista Partido Nacionalista Escocés (SNP) de Nicola Sturgeon, 11 a los Liberales Demócratas, cuatro a los socialdemócratas galeses de Plaid Cymru, una a los Verdes y ninguna al Partido del Brexit. En Irlanda del Norte, los unionistas del DUP lograron 8 bancas, los nacionalistas republicanos del Sinn Féin 7, los también nacionalistas del SDLP 2 y los liberales de Alliance una.


Por eso, aun antes de conocerse los primeros resultados oficiales, Johnson tuiteó en tono celebratorio: "Gracias a todos los que, a lo largo del país, votaron, trabajaron como voluntarios y se candidatearon. Vivimos en la mejor democracia del mundo."

El otro resultado destacable de la noche fue el crecimiento de los independentistas del SNP. Ganaron 18 bancas más y se quedaron con 48 de los 59 escaños disponibles para esa región, lo que probablemente reforzará su reclamo por un segundo referendo independentista en los próximos meses.

La jornada electoral transcurrió en un clima de total tranquilidad, con imágenes de largas colas en varios distritos del país, especialmente en Londres, que generaron la expectativa de una importante alza de la participación con el correr de las horas.

Después de más de tres años de parálisis política por el Brexit, la campaña electoral previa a estas elecciones anticipadas estuvieron marcadas por un clima constante de tensión y una convicción que lo que se dirime en las urnas es un cambio estructural para el país: la salida de la UE.

La campaña de Johnson hizo pocas promesas concretas, especialmente más allá del Brexit, y no adelantó cómo reaccionará a los escenarios económicos y sociales sombríos que describieron instituciones respetadas como el Banco de Inglaterra ante la posible salida de la UE sin un acuerdo.

"Sólo imagínense qué maravilloso sería cenar pavo esta Navidad con el Brexit decidido", dio ayer Johnson en su mensaje de cierre de cinco semanas de campaña.

Pero como le sucedió a su antecesora, la también conservadora Theresa May, Johnson no ha conseguido romper con la parálisis en la Cámara de los Comunes y que su propia coalición aliada apruebe su acuerdo con la UE.

Esta parálisis legislativa ya forzó a aplazar el Brexit tres veces desde su fecha inicial, el 29 de marzo pasado.

El principal argumento de la campaña del oficialismo fue que necesitan una mayoría propia, alineada con el apoyo a un Brexit inmediato, para poder finalmente aprobar este acuerdo en el Parlamento, antes del 31 de enero, la fecha legal para abandonar la UE.

El Laborismo y el resto de la oposición, en cambio, concentró sus esfuerzos en advertir los peligros de una salida apresurada de la UE, sin reglas que garanticen la continuidad de los derechos de los británicos y la estabilidad de la economía nacional.

Corbyn intentó esquivar las tensiones internas dentro de su partido -que surgieron hasta el último minuto- y se concentró en denunciar lo que él calificó como los planes del Partido Conservador para privatizar el Servicio de Salud Nacional (NHS, por sus siglas en inglés).

El NHS es considerado por muchos británicos como uno de los principales bastiones de las protecciones sociales del Estado y Corbyn prometió volver a inyectarle más fondos para mejorar los servicios, en vez de continuar recortando su presupuesto, como hicieron los últimos tres gobiernos conservadores.