27/11/2019 exposicin retrospectiva

El brasileo Ernesto Neto invita a "caminar sobre la poesa de este mundo"

La muestra "Soplo" se podrá visitar hasta el 16 de febrero del 2020, en el Malba ubicado sobre Figueroa Alcorta 3415, de la Ciudad de Buenos Aires.

"Soplo", la primera exposición retrospectiva en la Argentina del artista brasileño Ernesto Neto, es literalmente una bocanada de aire fresco que invita al espectador a deslizarse por esculturas inmersivas, hechas de tela de nylon, a hamacarse en bancos de crochet o a pasear por paisajes imaginarios entre pétalos de flores, bajo la consigna de "volver a conectar con la naturaleza", en palabras del propio artista.

Aunque no lo sea, la recorrida para prensa de Neto está al borde del stand-up: tiene a su público completamente embelesado mientras se detiene ante cada una de sus obras y cuenta detalles, enfundado en camisa y pantalón blanco, y una flor lila entre sus rulos desordenados.

Entusiasmado y con la típica cadencia carioca -un ritmo que traslada a su cuerpo cada vez que puede- mueve las caderas como bailando, ríe, rememora anécdotas, cierra los ojos y medita, alza los brazos al cielo, y así balancea su discurso entre lo espiritual y una seria comicidad.

La muestra reúne cerca de 60 piezas del artista -que van desde fines de los años 80 hasta la actualidad-, varias de ellas inmersivas, que invitan al visitante a activar todos los sentidos.

Se trata de esculturas de "diferentes formatos y diversos colores; muchas de ellas realizadas con el material de las medias de nylon: una estructura para entrar y caminar por dentro, concebida como un organismo que tiene piel, que tiene olor, que tiene orificios. Una escultura donde el cuerpo tiene que negociar su propio equilibrio, su propio espacio", detalla la curadora de la muestra Valéria Piccoli.

"Desde el comienzo de su trayectoria, Ernesto Neto viene explorando y expandiendo radicalmente los principios de la escultura. Gravedad y equilibrio, solidez y opacidad, textura, color y luz, simbolismo y abstracción son las bases de su práctica artística, un continuo ejercicio sobre el cuerpo colectivo e individual, sobre el equilibrio y la construcción en comunidad", observa Jochen Volz, actual director de la Pinacoteca de São Paulo, de donde proviene esta exhibición.

En el comienzo del recorrido, "Flyng Gloup Nave", es un ejemplar de la serie de obras tituladas Naves, que Neto creó por primera vez a mediados de los años 90: la pieza invita a sacarse los zapatos y entrar en una escultura suspendida que se deforma a cada paso del espectador, mientras su cuerpo está inserto en un organismo mayor que lo contiene, y un espacio cerrado donde la intimidad es compartida con extraños.


"La vida es comunión, alegría, juego, danza, canto. Necesitamos volver a esa energía y estas esculturas tienen el interés de traer esa energía de vuelta, de mover nuestro cuerpo para que nos enseñe y haga trabajar nuestra mente, para que no sea la que domina y controla", explica el artista.

"Navegando entre nosotros", uno de los highlights de la muestra, reúne seis asientos tipo hamaca, realizados con crochet, que cuelgan del cielorraso y provocan encontrar el justo equilibrio a medida que otros y otras se suben a los asientos.

Fue a fines de la década del 2000 cuando Neto incorporó el crochet a sus esculturas, lo que le permitió construir grandes estructuras habitables, lo suficientemente resistentes para soportar el peso de los visitantes dentro de ellas.

Un ambiente completamente rojo, entre pétalos de flor, piedras de cuarzo, un banco circular rojo y crochets que cuelgan del techo, dan forma a la instalación "Lo sagrado es amor", un "árbol escultura" según se lee en el texto de sala, de cuyas ramas penden clavos de olor, hojas de laurel, cristales y otros elementos a los que se les atribuyen propiedades terapéuticas: para tener "un momento de restauración energética".

"Caminamos sobre la poesía en este mundo. El arte esta vibrando por todos lados", dice el artista a modo de declaración de principios , y agrega: "Hay que tener más conciencia de las cosas que están pasando. A veces hablamos mucho y escuchamos poco. La mente miente, le gusta ocultar cosas en cambio el corazón es más sereno, por eso tenemos que oír nuestro corazón".

Y de repente, el artista comienza a cantar en portugués: "Prefiero ser esta metamorfosis ambulante que tener aquella vieja opinión formada sobre todo. Quiero decir ahora lo opuesto de lo que he dicho antes", tararea una canción de Raúl Seixas, mientras es traducido por la periodista brasileña Luciana Rosa.

En un momento marcado por el descompás entre el ser humano y la naturaleza, Neto propone que el arte sea un puente para la reconexión humana con esferas más sutiles.

La muestra "Soplo" se podrá visitar hasta el 16 de febrero de 2020
 en el museo ubicado sobre Figueroa Alcorta 3415, Ciudad de Buenos Aires.

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