23/11/2019 Uruguay

Color y militancia en las calles de Montevideo en la vspera del balotaje

Pese a la veda, en las calles continúa la efervescencia popular de cara a un balotaje que se esperaba reñido, pero al que los sondeos parecen haberle sacado el suspenso.

Por Enviado especial


A pesar de que la veda electoral silenció la prolongada campaña electoral en los canales de televisión y las radios de Uruguay, en las calles continúa la militancia ciudadana y la efervescencia popular de cara a un balotaje que se esperaba reñido pero al que los sondeos parecen haberle sacado el suspenso.

Centenares de banderas blancas, azules y rojas del oficialista Frente Amplio flamean en los techos de los autos y sus pintadas y consignas contrastan con los prolijos carteles y gigantografías del Partido Nacional, ubicadas estratégicamente en edificios o paradas de colectivos.

Sin embargo, el colorido de las calles no se condice con las modestas y opacas boletas electorales, que a diferencia de las que se utilizan en Argentina, tienen un diseño minimalista, similares a una fotocopia en blanco y negro.

Sin embargo, eso no impide que las boletas luzcan como un símbolo de pertenencia en las mochilas de los jóvenes o en las ventanillas de los autos.

La superposición de carteles o pintadas que se tapan y entremezclan unas con otras sobresalen en el popular Barrio Sur, donde decenas de afiches con la frase “Un Gobierno para evolucionar” -lema de la oposición nacionalista- buscan ocultar una contundente pintada frenteamplista: “Cinco años en mucho tiempo, la derecha puede hacer todavía más mal que en Argentina. Martinez presidente”.


“No puedo quedarme en casa porque el escenario de esta casi segura derrota me deprime, por eso estoy todo el día afuera, militando, volanteando, conversando con la gente para tratar de que abra los ojos y no terminemos sufriendo lo que ustedes vivieron estos últimos años de ajuste constante”, le dijo Maria José, de 41 años, a Télam mientras entregaba boletas con las figuras de Daniel Martínez y su candidata a vicepresidenta, Graciela Villar, en la céntrica plaza Cagancha de la avenida 18 de julio.

A pocas cuadras, en la entrada de la Ciudad Vieja, frente a la plaza Independencia, una pequeña mesa luce los colores del Partido Nacional y como consigna: “Luis y Beatriz (Argimón, candidata a vicepresidente) unidos por la positiva”, el slogan elegidos por la formación “blanca”.

Sobre la mesa, boletas con las caras de Lacalle Pou y Argimón, una bandera uruguaya, una matera, un gran termo y un mate listo para que cualquier pasante pueda servirse y saborear la bebida típica del Rio de la Plata, a la que los uruguayos llevan a la sublimación y la ostentan como grado de pertenencia.

“Así de sencillo será el nuevo Uruguay desde el lunes cuando Lacalle Pou, un político de raza que va a transformar a mi país otra vez en un país seguro”, afirmó convencida y con tono firme Noelia, profesora de yoga de 48 años, mientras convida mates a uruguayos y turistas que ingresan a la Ciudad Vieja de Montevideo.