21/11/2019 Uruguay

"El clima es muy auspicioso pero no damos nada por ganado", afirm diputado nacionalista uruguayo

A horas de que comience la veda electoral de cara al balotaje del domingo en Uruguay uno de los referentes del Partido Nacional, el diputado Pablo Abdala aseguró que entre su formación y sus aliados de la coalición opositora impera un "moderado optimismo".

El diputado Pablo Abdala adelantó que de alcanzar el poder la política exterior uruguaya cambiará radicalmente con respecto a la posiciones adoptadas por el gobernante Frente Amplio (FA).

Según los últimos sondeos, el favorito para sustituir al presidente del país, el frenteamplista Tabaré Vázquez, es el candidato de la oposición, Luis Lacalle Pou, quien en las encuestas publicadas está semana ostenta una ventaja de entre 5 y 8 puntos al aspirante del oficialismo.

"Tenemos mucha expectativa de poder ganar. Las encuestas son favorables, el clima es muy auspicioso pero no damos nada por resuelto ni por ganado. Seguiremos con cautela y sin triunfalismo hasta que no se pronuncie el pueblo no hay nada dicho. Vivimos una situación de moderado optimismo", aseguró Abdala, influyente legislador nacionalista, en diálogo telefónico con Télam.

Sin embargo, Abdala, hijo de Carlos Abdala quien se desempeñó como Ministro de Trabajo y Seguridad Social y fue Embajador de Uruguay en Paraguay, entre otros cargos, y que fuera asesinado en 1976 en Asunción, reconoció que "las definiciones binarias son las mas difíciles de encuestar" y que "el margen de error siempre es mayor".

"Pero nuestros niveles de adhesión son firmes y aunque puede haber variaciones hay una tendencia que nos resulta alentadora", enfatizó.

En otro tramo de su diálogo con Télam, Abdala afirmó que Lacalle Pou se mostró seguro y con ideas claras y remarcó que el candidato opositor está preparado para ser Presidente.

"Hoy en Uruguay está establecido el deseo de cambio" manifestó Abdala, que en la elección interna de su partido apoyó al derrotado precandidato conservador Jorge Larrañaga

E insistió: "Creo que el país necesita un cambio, la gente lo esta demandando mas allá de las encuestas. La presión popular es inequívoca y esa necesidad de cambio esta representada en nosotros junto a los cinco partidos que se aliaron a este proyecto".

Para el diputado desde 2005 y con mandato hasta el año próximo en Uruguay "se viene una nueva forma de relación política entre partidos y oposición diferente de estos últimos 15 años sin dialogo. Lacalle Pou ya anunció que va a negociar y hablar con todos y que construirá puentes respetando el clima histórico con el que este país ha convivido siempre".

El diputado nacionalista, cuyo nombre -según los medios locales- figura como candidato a dirigir alguno de los organismos públicos uruguayos, criticó la campaña realizada por el aspirante oficialista Daniel Martínez.

"El candidato del gobierno termina la campaña demostrando debilidad política, con una agresividad no exenta de falsedades, de agitar fantasmas sin fundamentos y de infundir temor en la población, Martínez no dudo en afirmar que si gana la oposición Uruguay se convertirá en la Chile de Sebastián Piñera o en la Argentina de Mauricio Macri o en el Brasil de Jair Bolsonaro", remarcó.

"Martínez atacó constantemente y dejo de lado sus propias propuestas. Inclusive, llego a vaticinar que se iba a reeditar la crisis del 2002, algo que fue rechazado por algunos de sus partidarios. Queda en evidencia el nerviosismo del FA", subrayó el político uruguayo.

Al ser consultado sobre las dificultades que atraviesa la región por los conflictos sociales en Chile y Bolivia, especialmente, Abdala negó que esas movilizaciones puedan reproducirse en Uruguay.

"Más allá de las dificultades Uruguay tiene como fortaleza su institucionalidad que lo pone a resguardo de los avatares regionales", confió.

Mientras que en torno al posicionamiento de Uruguay en política exterior aseveró que "cambiará radicalmente" y que su país se relacionará "a partir del interés del Uruguay y no de afinidades políticas de los gobernantes de turno".

Asimismo, adelantó que en caso de victoria el nuevo Gobierno calificará a Venezuela conde una "dictadura" y buscará remediar "la ambigüedad" en torno a la situación en Bolivia por parte de las autoridades actuales.

Y en esa línea destacó que a Uruguay no cambiará su postura ante sus países hermanos, Argentina y Brasil.

"Si en la Argentina está Macri o Fernández, en Brasil Bolsonaro o Lula nada cambiará, son países hermanos con los que compartimos intereses coincidentes y como tal vamos a construir nuestra relación sin importar los signos políticos", concluyó.