13/11/2019 comunicado

Evanglicos argentinos rechazan discursos religiosos como recurso poltico

El documento, que lleva la firma del consejo directivo de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina, es en referencia al uso de discursos religiosos entre los opositores del ex presidente de Bolivia, Evo Morales.

La Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (Aciera) rechazó este miércoles que la Iglesia sea utilizada para "interferir en políticas partidarias" o "como recurso político para enfrentar a los ciudadanos de una misma nación", en referencia al uso de discursos religiosos entre los opositores al ex presidente de Bolivia, Evo Morales.

En esa línea, convocaron a "la paz y la reconciliación" frente a la "crítica situación" que atraviesan varios países de la región, entre los que puntualizaron los casos de Bolivia y Chile, y pidieron que "las diferentes posiciones ideológicas no vulneren los derechos humanos de los que piensen distinto".

"Sostenemos la separación de la Iglesia y el Estado. La iglesia no fue llamada a interferir en políticas partidarias ni puede ser utilizada como recurso político para enfrentar a los ciudadanos de una misma nación", sostuvo Aciera a través de un comunicado.

A su vez, la asociación, que representa a más de 15.000 iglesias del país, pidió a representantes de su credo que sean "pacificadores" y sirvan para "guiar a las personas a encontrar en Dios la luz y dirección en estos momentos de oscuridad".

"Rogamos que las diferentes posiciones ideológicas no vulneren los derechos humanos de los que piensen distinto, trayendo violencia y alteración de los principios y garantías constitucionales sobre los cuales se establece la democracia", afirmaron desde Aciera.

El documento, que lleva la firma del consejo directivo nacional de la entidad, llega luego de que, el último domingo, antes de la renuncia de Evo Morales a la Presidencia de Bolivia, Luis Fernando Camacho -uno de los líderes opositores- ingresara sin autorización al Palacio Presidencial y, frente a una bandera y una Biblia, le reclamara el final de su mandato.

A eso se suma que la senadora y autoproclamada presidenta encargada de ese país, Jeanine Áñez, sostuvo ayer una Biblia en sus manos al ingresar a la residencia presidencial y al grito: "¡La Biblia vuelve al Palacio!".

"No podemos consentir la violación de las leyes, la ruptura de los pactos constitucionales, la vulneración de los derechos civiles, el avasallamiento de las libertades individuales y la explotación de los más desprotegidos", afirmó la organización presidida por Rubén Proietti.

Y cerraron: "Es la Palabra de Dios, la que repudia toda forma de violencia contra el prójimo, en especial contra los más vulnerables, y asimismo contra las autoridades y el orden institucional de nuestros países".