25/10/2019 opinin

Mujeres y carreras STEM, un desafo lleno de oportunidades

Según un informe del IAE Business School, solo el 33 por ciento de las mujeres en la Argentina integra el universo de las carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés) y tienen dos tercios de la oportunidad económica que tienen los hombres. Al respecto opinó para Télam Cecilia Ribecco, miembro del consejo ejecutivo de la Asociación de Emprendedores de Argentina (ASEA), asociación civil sin fines de lucro que trabajar para que emprender sea más fácil en Argentina.

Cecilia Ribecco

Por Cecilia Ribecco

Los números hablan por sí solos: según un informe de este año publicado por el IAE Business School, solo el 33% de las mujeres en la Argentina integra el universo de las carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés) y tienen dos tercios de la oportunidad económica que tienen los hombres. De acuerdo a la UNESCO, por otro lado, solo el 28% de los investigadores científicos en todo el mundo son mujeres.

Aún hay mucho por hacer en materia de desarrollo en el área de la ciencia, la tecnología y los emprendimientos liderados por mujeres, de eso no hay duda. ¿Cuántas chicas hoy dialogan con estas alternativas profesionales durante su infancia? ¿Cuántas escuelas de nuestro país les enseñan que pueden llegar a ser científicas, ingenieras o emprendedoras? ¿Cuántas crecen sabiendo que no existen profesiones o carreras diseñadas para ser llevadas adelante por mujeres u hombres y que las elecciones deberían pasar por aquello que nos apasione hacer o estudiar, más allá del género?.

El desafío es grande: el sesgo a la hora de elegir este tipo de carreras existe incluso en los países que menores registros de desigualdad poseen, como Finlandia. Es la paradoja educacional de la igualdad de género, que significa que a mayor igualdad, más distancia entre hombres y mujeres en STEM.

Por otro lado, la complejidad se agudiza si a la relación ciencia-tecnología le sumamos el componente emprendedor. Las mujeres presentan una mayor aversión al riesgo y a la pérdida que los hombres; y por lo tanto representan una minoría en los concursos o competencias para startups.

La buena noticia es que se trata de uno de los objetivos de Desarrollo Sostenible propuestos por la Organización de las Naciones Unidas de cara a 2030. La otra buena noticia es que ya se está trabajando desde el Estado, el sector privado y el tercer sector. Somos muchos los que, desde las ONG, tratamos de empoderar a las mujeres para que se animen a emprender.

Desde la Asociación de Emprendedores de Argentina (ASEA), 3.000 mujeres pasaron por programas que les brindaron distintas herramientas útiles para que puedan aplicar a la hora de emprender. Chicas en Tecnología, por otro lado, es otra organización que ya viene trabajando para acortar esta brecha. También las acciones que lleva a cabo WISE, Women in STEM Entrepreneurship, iniciativa del IAE Business School y el BID son destacables y son una referencia para encontrar role models locales a la hora de pensar en las mujeres y su relación con la temática. La clave para fomentar la paridad de género en las carreras menos populares para las mujeres, sin duda, está en trabajar estos conceptos desde la infancia, derribando mitos y estereotipos. Está, también, en enfatizar la relación entre la ciencia y los negocios desde la escuela y desde el hogar. Solo así vamos a poder construir juntos una sociedad más justa y diversa.


(*) Responsable del área de Diversidad del Consejo Ejecutivo de la Asociación de Emprendedores de Argentina (ASEA).