25/10/2019 msica

The Offspring y Bad Religion hicieron del Luna Park una fiesta de lujo

Con un recital demoledor, dieron cuenta de que los años no hacen estragos en el estado físico y que, para ellos, solo se trata de tiempo para seguir componiendo.

Por Florencia Fazio


The Offspring y Bad Religion hicieron alarde de sus casi cuatro décadas de trayectoria anoche en el Luna Park, con un recital demoledor que dio cuenta de que los años no hacen estragos en el estado físico y que, para ellos, solo se trata de tiempo para seguir componiendo.

Con energías adolescentes y la efervescencia que produce la vertiginosidad de canciones compactas y ligeras, Bad Religion presentó “Age of Unreason”, mientras que The Offspring recorrió los clásicos que marcaron un momento de auge en la escena del punk californiano y que aún conservan su vigencia.

Alrededor de las nueve, después de la presentación de los locales de Charlie 3, las luces se volvieron a apagar y tras algunos minutos la banda de los cuarentones vestidos de negro, que completan Mike Dimkich, Brian Baker y Jay Bentley, irrumpió sobre el escenario.


Era el momento de que Bad Religion se reencontrara con su gente luego de las dos fechas que ofrecieron en el marco del festival Rockout en el Teatro Flores en octubre de 2017.

Un simple vistazo a lo largo y ancho del público indicaría que varias de las personas paradas frente a los californianos también podrían haber sido parte de su primer desembarco en el país, en Obras, en 1993.

Exponentes de un punk de estética prolija, elemento que produce una ruptura con la imagen estereotipada que la industria comercializa del género, los músicos encontraron la clave para que sus letras crezcan en simultáneo y se interpreten cada vez más introspectivas, respetando la cadencia musical que se transformó el sello característico de una de las bandas partícipes del resurgimiento masivo del estilo.