30/08/2019 Entrevista

Inauguran una muestra homenaje a Francisco Gil, el librero de Borges

El documentalista gallego Xan Leira ideó una exposición documental en homenaje a su coterráneo, que le vendía libros al célebre escritor y promovió un evento que dio origen a la Feria del Libro de Buenos Aires. La muestra abre este sábado.

Por Eva Marabotto

Francisco Gil con algunos de sus amigos.
Francisco Gil con algunos de sus amigos.

Francisco Gil fue uno de los vecinos más queridos de Nueva Pompeya, aunque nació en Galicia, a miles de kilómetros de distancia, desde su tierra natal el documentalista Xan Leiras llega a la Argentina para recuperar la historia del “librero mayor der Buenos Aire”, quien frecuentó a Borges y a otros grandes intelectuales argentinos.

La muestra es una exposición documental y reúne fotografías,escritos y dibujos de Francisco Gil y algunos que le dedicaron sus amigos. En los 14 paneles que la componen hay dos tesoros: dos caligramas originales: uno de Pablo Neruda y otro de Manuel Mujica Láinez.  Abre este sábado a las 17.30 en el Centro Lalín, de Moreno  1949 , en la ciudad de Buenos Aires.
Su curador, Xan Leiras, dialogó con Télam sobre la figura de su coterráneo y la muestra que busca recordarlo, en el macro de los 120 años del nacimiento de Jorge Luis Borges, uno de sus amigos entrañables.

-¿Cuál es la génesis del proyecto? ¿Cómo surgió?
-La figura de Francisco Gil me llega gracias a mi amigo Enrique Acuña, periodista e investigador, quien en la búsqueda de información en las hemerotecas de Galicia descubre, en el diario El Pueblo Gallego, de Vigo, Galicia, del 23 de octubre de 1963, un reportaje titulado "D. Francisco Gil, el más importante librero de Sudamérica, ha nacido cerca de Forcarey, (Pontevedra)". Me mandó la información y con ella produje un documental que estrené en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires de 2016, cuando Santiago de Compostela fue la ciudad invitada.

Un dibujo de Adolfo Bioy Casares.
Un dibujo de Adolfo Bioy Casares.


La investigación para la producción del filme me trajo, en 2015, una vez más a la Argentina y allí contacté con sus hijas Ana María, Nora y Oscar, también con escritores y artistas plásticos amigos de Francisco Gil. En esa etapa de investigación y realización Ana María y Nora pusieron a mi disposición un verdadero tesoro artístico, que es la colección de manuscritos y dibujos con que los grandes escritores y artistas plásticos argentinos, gallegos y latinoamericanos agasajaron al entrañable librero. Ese enorme legado que dejaron en mis manos me condujo a la realización de la exposición documental "Francisco Gil, el librero de Borges", que ahora comienza el recorrido en Buenos Aires y el año próximo la llevaré a Galicia, Lisboa y Madrid.

-¿Por qué la muestra es itinerante y no fija?
-El proyecto de exposición fue presentado al Mecenazgo de la Ciudad de Buenos Aires del año 2018 como una muestra itinerante para llegar con esta historia a diferentes públicos. La propuesta es ir hacia el público de la ciudad a partir de la red de bibliotecas públicas municipales, las entidades de la colectividad gallega e instituciones vinculadas a la creación literaria y cultural.

-¿Por qué la ciudad de Buenos Aires le concedió a Francisco Gil el título de “librero mayor”?
-Francisco Gil, sin lugar a dudas, aprendió el oficio de librero en una de las mejores librerías del mundo de la época, la centenaria librería y editorial Él Ateneo, situada en la emblemática y cosmopolita calle Florida.Entró en 1931 con 9 años y escasa alfabetización, a trabajar de joven de los recados hasta convertirse en un referente de la cultura argentina.

Gil, un hombre con poca instrucción, aprendió mucho de los grandes escritores y, luego, compartió ese saber orientando a millares de clientes que pasaban diariamente por la librería. Ese aprendizaje diario –de casi cincuenta años– cristalizó en una sabiduría que aplicó a la innovación en la venta de libros, por ejemplo creó la "Primavera de las letras" un evento donde convocaba a libreros de libros usados y a escritores para que se relacionaran directamente con sus lectores, firmaran sus libros. Esta iniciativa derivó en la creación de la famosa Feria del Libro de Buenos Aires, que nació allí mismo en las puertas de la librería Él Ateneo.

Luego, tuvo aportaciones como la "intervención" de un ejemplar del poema gauchesco "Martín Fierro" con centenares de textos, firmas y dibujos de sus amigos y amigas. También, y no menos importante, fue su propuesta de creación de un Libro de Artista, con manuscritos e ilustraciones de los más importantes escritores, escritoras y artistas plásticos argentinos, latinoamericanos y gallegos del siglo XX: Jorge Luis Borges, Ernesto Sábato, Leopoldo Marechal, Pablo Neruda, Luis Seoane, Arturo Cuadrado, Lorenzo Varela, Francisco Luis Bernárdez, entre otros.

Una ilustración de Antonio Berni.
Una ilustracin de Antonio Berni.


-¿Cuál fue su relación con los exiliados republicanos en Buenos Aires?
-Es importante destacar la cercanía que tenía Gil con los exiliados gallegos Arturo Cuadrado, Luis Seoane y Lorenzo Varela, grupo de intelectuales que, junto a otros exiliados españoles, modernizaron y crearon la industria editorial argentina, la más importante de Iberoamérica de la época. Francisco Gil desde su "púlpito", como define el escritorio del librero su querido amigo Roberto Alifano, escritor y ex secretario de Jorge Luis Borges, promovió a muchas escritoras y escritores entre los editores para que publicaran sus libros.
La relación de Francisco Gil con ese trío fantástico de intelectuales gallegos en Buenos Aires, Arturo Cuadrado, Luis Seoane y Lorenzo Varela, fue mucho más allá de la formalidad. Francisco Gil, anónima y discretamente, colaboró en alguna iniciativa político cultural de estos republicanos galleguistas.

Xan Leira, curador de la muestra.
Xan Leira, curador de la muestra.


-¿Qué otros  reconocimientos tuvo el famoso librero?
-El escritor Leopoldo Marechal dijo de él que era "un puente de oro entre el autor y el lector"; el historiador Félix Luna lo consagró como el verdadero creador de la Feria del Libro de Buenos Aires; Roberto Alifano lo designa como el inventor de la venta moderna de libros; la Sociedad Argentina de Escritores lo reconoció con el Diploma de Socio de Honor, la Secretaría de Cultura del Gobierno argentino le otorgó el nombramiento de Librero Mayor de Buenos Aires y una pequeña plazoleta de su querido barrio de Nueva Pompeya llevó su nombre. Pienso que a estos reconocimientos se deben sumar el Ayuntamiento de Forcarei, lugar donde nació, la Diputación de Pontevedra y el gobierno de la Xunta de Galicia.