03/08/2019 La Joven Guarrior

"La revolucin feminista nos oblig a hacernos cargo de nuestro rol"

La orquesta, que encuentra en la teatralidad un modo de profundizar el relato que construye desde las canciones, presentará “A lo lejos sonaban disparos”, los miércoles de agosto y septiembre en El Galpón de Guevara.



La Joven Guarrior, orquesta que encuentra en la teatralidad un modo de profundizar el relato que construye desde las canciones, presentará una renovada puesta de “A lo lejos sonaban disparos”, que pasea la realidad social y otras historias por distintos géneros musicales, los miércoles de agosto y septiembre en El Galpón de Guevara.

Este cuarto álbum, sucesor de los acústicos "Las Invasiones Inglesas" (2013), "La conquista del desierto", (2010) y "Semana Santa" (2008), y devenido en pieza teatral, se estrenó en junio de 2018 en el teatro Margarita Xirgu con un magnífico despliegue selvático y tuvo una segunda cita en diciembre, a sala llena, en el Centro Cultural 25 de Mayo.

Con este nuevo trabajo, la orquesta no solo da a conocer un sonido más eléctrico sino también una postura más reflexiva: "La revolución feminista nos obligó a revisar chistes, a hacernos cargo de nuestro rol y abrir el espacio para la expresión de las disidencias y visibilización de colegas mujeres que no tienen el lugar que merecen. Hoy no hay nada de contracultural en tener una banda de varones, pero hacemos lo nuestro honrando la profesión”, apuntó Gonzalo Gamallo.

Con un espíritu edificado sobre el lenguaje poético y el humor, la espacialidad de los cuerpos y disfraces, la orquesta dio a conocer dos nuevos sencillos: “Carteles”, un reflejo del ánimo social, y “El blues del indeciso”, sobre la gente que va contra sus intereses.

La familia Guarrior se completa con Juan Isola, Alfredo Gadyi, Bernardo Fay, Lucio Margiotta, Iván Tkcahuk, Hernán Schnaider, Francisco Pages, Eduardo Baeza, Andrés Fayó, Nicolás Petrungaro, Facundo Livio Mejias y Rodrigo Clavell.

T: ¿Por qué dejaron de lado el sonido acústico?

Gonzalo Gamallo: Fue una manera de renovarnos y encontrarnos en otro lugar con la misma gente. Los artistas necesitan estímulos para crear y el nuestro fue cambiar la ropa. Buscamos nuevas maneras de expresarnos. Perdió el sentido ser un proyecto intimista porque fuimos llevando más gente a los recitales, siendo más músicos y tocando en lugares más grandes. Nos encontramos tocando la guitarra criolla como si fuera eléctrica, veníamos de una etapa muy pura y con sonidos orgánicos y ahora somos más contundentes. La esencia de esta banda siempre fue la mutación y el cambio.

T: Pasó un tiempo entre el lanzamiento y la presentación del álbum...

GG: Son las vicisitudes de producirse a uno mismo. Tenemos que aprender a hacer todo, y lo hacemos porque no nos queda otra. Somos independientes porque no tuvimos la posibilidad de elegir, no existió el sello que viene y te mueve, no sé si es porque somos la generación post-Cromañón o por la mercadotecnia actual. Tal vez no seamos interesantes desde ese punto de vista. Ya van doce años de trabajo y para nosotros es muy importante mantenernos juntos, el éxito pasa por ese lado.



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