12/07/2019 disco

Sudor Marika lanz "Populismo Rosa", un gesto disruptivo que expresa a las disidencias

La banda que hace suceso en las redes y plataformas digitales lanzó su nuevo disco que, según los integrantes del grupo, sigue criticando las normalidades.

Sudor Marika, una banda de cumbia con compromiso político que se convirtió en un suceso en redes y plataformas digitales, lanzó su segundo disco, "Populismo Rosa", que consolida una posición beligerante hacia lo que la cantante Rocío Tirita definió como "relaciones de poder que pretenden la normalización de las disidencias".

"Populismo Rosa critica las normalidades: la obligatoriedad de la heterosexualidad, la imposición de una manera correcta del amor, del deseo y la vida en cualquier ámbito", reflexionó Tirita en diálogo con Télam.

Sudor Marika, formada en 2015, se transformó rápidamente de una banda de covers de cumbia clásica a una formación que jalonó su ascenso con letras mordaces, provocadoras y creativas que maceraron una identidad.

Integrada además por Vicente Quintreleo, Nahuel Puyaps, Sebastián Zasali, Nicolás Gabioud, Carolina Piccarreta y Lautaro Pane, el septeto, que tuvo su estreno con "Las Yeguas del Apocalipsis" (2017), se presentará mañana desde la medianoche en el Festival que organiza la radio FutuRock en Ciudad Cultural Konex (Sarmiento 3131).

A próposito del reciente lanzamiento del nuevo álbum, Télam dialogó con el núcleo duro de la banda, que denominan "Unidad básica".

- ¿Qué razones, conjeturas, explican el espacio que se ha ganado la banda?
- Nahuel: Somos una banda donde aparecen tortas, maricas.. y también hay otras voces disidentes mezcladas y hablando entre sí. No nos subimos a la ola verde: simplemente nuestras letras hablan de lo que nos pasaba. Claro que luego todo tomó gran velocidad y también el contexto nos arrastró.

- Sebastián: Muchos de los mensajes que recibimos en redes dicen que siempre quisieron escuchar una banda así pero que no existía y que, aún aquellos que son distantes de la cumbia, se sienten cercanos por el sentido de las letras.

- Vicente: Buscamos cuestionar las formas industriales de organización y producción y ese es un rasgo que se percibe.

- Rocío: No hay marketing ni cálculo. Lo que nos pasa no responde a ningún diseño demasiado premeditado, pero es evidente, me parece, que aflora a primera vista que hay algo del deseo muy fuerte en el grupo y que debe llamar la atención.

- ¿Qué las distingue de otros proyectos que también tienen el mismo perfil militante ?
- Rocío: Tal vez el carácter explícito de la propuesta, que no especula en si ganás o perdés público. ¿Qué banda dice: "Somos populistas"?. Además, la mezcla de sonidos de nuestra forma de hacer cumbia quizá no sea demasiado comparable con otra cosa que se esté escuchando.

- Nahuel: Nuestro lugar es el de la contracultura. El discurso de la época es la meritocracia y la acumulación de likes. Nosotros queremos escapar de la obediencia. Queremos discutir. Hay algo del populismo que molesta. No se sabe bien que nombra la palabra pero el sentido, para la derecha, es de horror. Y para nosotros es una fiesta.

- Vicente: Tenemos un énfasis en las letras que quizá otras propuestas no. Eso empezó a despuntar con el tema "Las invertidas", del primer disco, que es una suerte de declaración de principio de lo que somos y pensamos; y luego con "Gerente de la nada", que presenta una crítica política desde nuestro lugar de disidencias sexuales.

- ¿Hay un riesgo de que Sudor Marika, que es un grupo con letras disruptivas y que provoca desde la mera enunciación del nombre, de algún modo pierda ese atractivo a medida que la disputa antipatrarcal se incorpore al sentido común?

- Rocío:
Es un riesgo. Pienso por ejemplo en la cumbia villera, que nació en los '90 hablando de la precarización y del hambre y que luego sus letras, en otros contextos políticos y sociales, se leyeron de otra manera. Hay que prestar atención a eso, cuidar ese lugar de denuncia y de protesta.

- Nahuel: Siempre se puede correr el margen para que no se disuelva esa tensión. Si algo de nuestro discurso se convierte en bandera vacía, tendremos que volver a cuestionar.