27/06/2019 exhibicin

El artista Leandro Erlich lleva sus ficciones a Benzacar y al Malba

La muestra será inaugurada el 4 de julio, en paralelo a la muestra “Próximamente”, que reúne en la galería Ruth Benzacar una serie de pinturas inéditas.


"Liminal" es una exposición antológica de Leandro Erlich (1973), que presenta por primera vez en la Argentina junto a otras veinte instalaciones en las que el artista construye paradojas visuales en base a elementos de la arquitectura cotidiana.

La fachada de la galería sobre la calle Ramírez de Velasco fue ambientada tal como eran los cines de antes: una marquesina con luces bombilla que rodean el título de la exposición “Próximamente”, y una serie de grandes afiches de películas que imitan las puertas vaivén de cualquier sala de calle Corrientes, algo que promete sorprender al transeúnte desprevenido, quien creerá que un nuevo cine ha arribado al barrio. Una ficción de esas que Erlich está acostumbrado a producir.

Dentro, una biblioteca repleta de películas en VHS, el piso tapizado con una suave alfombra y un telón rojo al final, dan marco a esta sorprendente exposición de pinturas, inspiradas en el registro fotográfico de sus obras, y que anticipa algunas (aunque no todas) de las piezas que se verán dentro de unos días en la exposición en el Malba.


Una veintena de pinturas, que emulan a los antiguos afiches promocionales de películas, pero que en verdad están inspirados en las obras de arte de Erlich, se distribuyen a lo largo de la galería en Villa Crespo, un ejercicio lúdico al que se dedicó el artista durante el último año, mientras cerraba los detalles de su exposición antológica en Malba.

En definitiva, un doble ejercicio de repasar su trayectoria, a medida que iban seleccionado junto al curador Dan Cameron el conjunto que se exhibirá en el museo.

Así, por ejemplo, una ficticia película que probablemente navegue entre el thriller y el terror es la que anuncia la pintura de “La piscina”, su famosa obra de largo recorrido internacional y que se mostrará por primera vez en la Argentina, y que en esta suerte de afiche-pintura se titula “One hundred days underwater”, dirigida por Charlie Lendor, un anagrama del nombre del artista.

Erlich (1973) es famoso por hacer desaparecer en 2015 la punta del Obelisco y mostrar una réplica a escala real a donde el espectador podía ingresar; o por la fachada de una casa victoriana donde los visitantes simulaban estar colgando de las ventanas, pero sin dudas, una de sus obras más famosas es La Piscina, exhibida en 2001 en la Bienal de Venecia.


“The swimming pool” es un natatorio real donde el público puede ingresar sin mojarse: la piscina es real y está vacía por dentro pero desde la superficie se puede ver una fina capa de un centímetro que incluye agua en cadente movimiento. Mientras tanto, una puerta secreta por el costado, bajando una escalera, permite ingresar a la misma y promete ser una sensación en el Malba.

“Esta muestra dialoga con la del Malba, donde se verán algunas de las obras que están en estos afiches. Conceptualmente hay una relación. Es una mirada retrospectiva que transforma todo lo que hice en otra cosa. Fue un estímulo a pensar en lo que hice, a mirar hacia atrás, y con el desafío de hacer algo nuevo. Es un viaje hacia el futuro que ya fue”, cuenta Erlich durante una recorrida para la prensa.

La muestra en Benzacar abre una puerta hacia el pasado en todo sentido, no solo por su estética ya que Erlich exhibe, por primera vez desde su adolescencia, pinturas al óleo.

A lo largo de su carrera internacional, Erlich ha realizado diversas instalaciones: cambiadores de ropa con infinidad de espejos, consultorios de psicoanalista en los que uno se puede ver reflejado pero a los que no puede acceder, tormentas de sonidos escalofriantes, detrás de una ventana, mientras afuera brilla el sol o ascensores atascados en la mitad de una sala, siempre jugando con la percepción de la arquitectura cotidiana.


La muestra en Malba recibirá al visitante en la explanada con la instalación "Invisible Billboard", una escalera que conduce a la fachada de una casa que parece flotar en el aire.

También se verán "La vista" (1997), "Vecinos" (1996), "La vereda" (2007) "Las Nubes" (2018), "El Avión" (2011), "Puerto de memorias" (2014), "Vuelo nocturno" (2015), "Hair Salon" (2017), "El Aula" (2017) y "Window and Ladder".

"El título de la exhibición, 'Liminal', lo elegimos junto con el curador Dan Cameron, una palabra que remite a un umbral. Y me pareció precisa, en su ambigüedad, en esa imposibilidad de definir algo. Me parece un concepto que dialoga con todas mis obras de una manera distinta”, dijo Erlich a Télam.

Según el curador, "en el universo paralelo de Erlich, las escaleras no llevan a ninguna parte, los ascensores no paran en destino, los espectadores pasivos se convierten en participantes activos, las nubes adquieren nuevas características físicas y la solidez de los espacios edificados resulta ser una fugaz ilusión óptica", explica.

“Próximamente” se podrá visitar en la galería Ruth Benzacar hasta el 20 de julio, de martes a sábados de 14 a 19 en Ramírez de Velasco 1287; mientras que “Liminal” se verá de julio a octubre, en el museo de Avenida Figueroa Alcorta 3415.
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