30/11/2018 movilizacin

Body painting y enmascarados como personajes de comic en la marcha contra el G20

Una multitud marcho hasta el Congreso. Body painting con las banderas de los países del G20, un tótem al plumero de La Pampa y jóvenes enmascarados como el protagonista de V de Vendetta encabezaron la movilización.


Body painting con las banderas de los países del G20, un tótem al plumero de La Pampa y jóvenes enmascarados como el protagonista de V de Vendetta encabezaron, junto a partidos de izquierda y movimientos sociales, una multitudinaria marcha contra los "líderes imperialistas" en la ciudad de Buenos Aires.

Desde el mediodía, más de 100 columnas esperaban distribuidas sobre las avenidas porteñas San Juan y la 9 de Julio desde Entre Ríos y hasta la calle Estados Unidos, en la marcha organizada por el Movimiento Evita y otras agrupaciones sociales y políticas, que recorrió la avenida 9 de julio desde San Juan, hasta la plaza Congreso.

"El body painting fue idea de 'Jóvenes y a la izquierda", dijo a Télam Alejandro Bodart, del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), y agregó: "las máscaras son por Anonymous, que ya se convirtió en un símbolo mundial contra la opresión".

Detrás de la columna del MST estaba el Tótem al plumero de La Pampa, armado por la agrupación ALA Accionista: "Adoramos esta planta porque cuando fue llevada a España se convirtió en una especie invasora y hoy es un problema ambiental para ellos. Desde América del sur invadió Europa", dijeron a esta agencia algunos de sus integrantes.

"Marchamos por las calles de Buenos Aires y el país para decir no al G20. Fuera Trump y demás líderes imperialistas. No al pago de la deuda externa. No al FMI", repetía la voz desde los altoparlante del camión que encabeza la marcha de rechazo al G20 por las calles del centro de la ciudad de Buenos Aires.

Marcha contra el G20


Cuando la marcha llegó a la avenida de Mayo, militantes del MST advirtieron haber "visto a los provocadores en los costados" y rápidamente formaron un cordón humano para evitar que la columna se mezclara con una decena de jóvenes que iban y venían, vestidos de negro, el rostro cubierto con un pañuelo negro y ojos llenos de adrenalina.

El recorrido era custodiado en todas las esquinas por personal de la Policía de la Ciudad y, afortunadamente, ese único momento de tensión pasó casi desapercibido.



Sobre la avenida de Mayo, una pareja de austríacos avanzaba con la marcha mientras bailaba el tango; Claudio, de 28 años, dibujaba con tiza blanca en el asfalto los retratos de Donald Trump y Mauricio Macri, y un periodista italiano fotografiaba a dos vendedores de "chori, bondiola y paty".

La caminata hasta el Congreso llevó dos horas. Una vez allí, la Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora Nora Cortiñas pronunció un discurso en repudio de los "líderes imperialistas" e invitó a todos a desconcentrar en paz.

Las columnas ya habían acordado retirarse todas juntas por la calle Solís hacia la avenida Independencia y así lo hicieron.

No sirvieron los barbijos y cascos que muchos habían llevado para protegerse en caso de enfrentamientos. Un periodista fue muy concreto: "No pasó nada, viejo".