26/11/2018

Pablo Prez: "No puedo jugar en una cancha donde me pueden matar"

El mediocampista relató cómo vivió el plantel la llegada al recinto de Núñez y calificó todos los hechos como "una vergüenza".

Pablo Pérez y Gonzalo Lamardo
Pablo Prez y Gonzalo Lamardo

El mediocampista y capitán de Boca Juniors, Pablo Pérez, se opuso este lunes a volver al estadio Monumental para jugar la superfinal revancha de la Copa Libertadores ante River Plate, al justificar que que no podría presentarse "en una cancha que no brinda seguridad".

"No puedo jugar en una cancha donde me pueden matar. ¿Cómo voy a ir a jugar a una cancha que no brinda seguridad? ¿Y si ganamos y damos la vuelta en su cancha? Me matan", especuló Pérez a la salida del sanatorio Otamendi, donde se sometió por tercera vez al control por la lesión que sufrió en el ojo izquierdo por la agresión al micro del plantel "xeneize", el pasado sábado.

El capitán afirmó que no opinará sobre una posible sanción a River Plate pero fijó su postura la posibilidad de volver al estadio Monumental.

"No sé qué pasó porque fue muy raro. Estaba toda la gente de River acumulada en el mismo lugar. Fueron estallidos constantes", contó.

A su vez, el rosarino reveló que también fue agredido mientras se dirigía en ambulancia hacia el sanatorio Otamendi tanto de ida como de vuelta.

Sobre la actitud de Conmebol, Pérez también fue crítico y le apuntó directamente a los médicos que firmaron un documento en el que aseguraban que estaba en condiciones de jugar el partido.

"Es una vergüenza, yo estaba en el hospital y el partido se estaba por jugar. Guillermo (Barros Schellotto) me llamó y me dijo que vaya porque se jugaba y yo iba a jugar igual", precisó.

"No conozco al médico de la Conmebol, es una vergüenza que diga que estaba en condiciones. Nunca fue solidario con nosotros", agregó.

Consultado por si había recibido algún mensaje por parte del plantel de River, Pérez dijo que solo habló con Ignacio Scocco y Milton Casco, a quienes conoce por su pasado en Newell's Old Boys.

Pablo Pérez deberá volver mañana al sanatorio Otamendi para ser sometido a un nuevo control oftalmológico.

En relación a lo expuesto por Pérez, también el preparador físico de Boca, Javier Valdecantos, reveló detalles de la presión que ejerció Conmebol para que se dispute el partido a pesar de los graves incidentes ocurridos en la previa.

"La Conmebol me presionaba a mí para que se juegue el partido. Por eso fui a poner los conos para la entrada en calor", explicó Valdecantos en diálogo con La Nación +.

El miembro del cuerpo técnico de Guillermo Barros Schelotto explicó que salió al campo de juego del estadio Monumental para preparar la entrada en calor ya que los emisarios de Conmebol lo amenazaron con "diez años de sanción para el club".

"Fui a poner los conos y Pérez no había vuelto del hospital. Cuando bajé ya habían decidido la suspensión", contó.

En cuanto a la agresión que sufrieron en la llegada al estadio, Valdecantos puntualizó que hace "25 años" que trabaja en el fútbol pero que "nunca" le ocurrió algo similar a lo del sábado.

"Fue todo un caos. Cuando giramos nos tiraron de todo y ahí tuve que subir a socorrer a los jugadores que bajaban desesperados. Había un humo que no permitía ver...una locura", narró el profesor.