12/11/2018 venezuela

Estatales venezolanos protestaron por despidos "injustificados"

El delegado sindical Juan Ovalles pidió públicamente al presidente del Metro de Caracas, general César Vegas, que “por favor desista de estos despidos, que reflexiones, porque él sabe que estos despidos tienen un contenido político”.

Cientos de empleados estatales de Venezuela protestaron este lunes en las calles de Caracas contra despidos que consideran “injustificados” y afirmaron que las medidas adoptadas en los últimos meses por el gobierno del presidente Nicolás Maduro “van dirigidas contra la clase trabajadora”.

El motivo central de la manifestación de hoy fue el despido de unos 60 empleados del Metro (subterráneo) de Caracas.

El delegado sindical Juan Ovalles pidió públicamente al presidente del Metro de Caracas, general César Vegas, que “por favor desista de estos despidos, que reflexiones, porque él sabe que estos despidos tienen un contenido político”.

En tanto, Pablo Zambrano, secretario de la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetrasalud) y miembro de la Intersectorial de Trabajadores de Venezuela, advirtió que no solo en el Metro de Caracas hubo despidos sino también “en otras instituciones” públicas.

El dirigente aseguró que en el oficialismo se “han creado grupos armados para amedrentar a las mujeres” que trabajan en hospitales y de ese modo evitar que protesten, consignó la agencia de noticias EFE.

Numerosos sindicatos de trabajadores estatales están en conflicto con el gobierno desde junio pasado, principalmente por reivindicaciones salariales y porque, según Zambrano, todas las medidas adoptadas por el gobierno “van dirigidas contra la clase trabajadora”.

En ese contexto, medios locales reportaron que hoy, además, hubo protestas de empleados de la morgue de Caracas y de la telefónica estatal CANTV, en la capital, y de pacientes renales en los estados Lara y Zulia.

El jueves pasado, la Policía Nacional Bolivariana (PNB) impidió una marcha por el centro de Caracas de cientos de trabajadores estatales que reclamaban mejores remuneraciones, mientras el gobierno envió a un puñado de simpatizantes a protestar frente a la sede de Fedecámaras, la mayor organización empresarial del país, a la que responsabilizaron por la crisis económica.