02/11/2018 Opinin

El presupuesto define la realidad econmica de 2019 o en realidad es al revs?

El Senado comenzó a analizar esta semana el Presupuesto 2019 con el objetivo de conseguir dictamen en siete días y aprobar el proyecto el miércoles 14 de noviembre. Sobre la ley de leyes opinó para Télam la senadora nacional por el PRO-Córdoba, Laura Rodríguez Machado.

Laura Rodrguez Machado

Por Laura Rodrguez Machado

Desde que está el Presupuesto con estado parlamentario, se han escuchado varias veces opiniones tales como: "espero que se cumpla" o "que la realidad sea como la que el presupuesto expone".

Ante todo, el Presupuesto del gobierno nacional es el instrumento mediante el cual el Estado explica los ingresos que tendrá el próximo año (por ejemplo, los que obtiene por recaudación tributaria) y los gastos que efectuará con ese dinero.

En este sentido tiene dos aspectos: 1) de dónde saca los recursos y cómo los gasta y 2) en base a qué previsiones económicas calcula sus gastos y sus recursos.

Se sanciona todos los años en el Congreso de la Nación, con el consenso y la aprobación de las Cámara de Diputados y del Senado, en base a la propuesta que realiza el gobierno nacional. Así es como la propuesta del Presupuesto 2019, tuvo numerosos cambios en la Cámara baja. Allí se agregaron 13 artículos, se eliminaron otros 15, se modificaron 18 -de fondo- y 12 tuvieron modificaciones de forma.

El Presupuesto nacional es el resultado de lo consensuado y aprobado por los distintos espacios políticos que integran ambas Cámaras, en las que, con la conformación actual, el Poder Ejecutivo no tiene mayoría en ninguna de las dos. Por lo tanto, los gastos del Estado nacional, en gran medida, son producto no sólo de la decisión política del Ejecutivo sino también del diálogo y del consenso que se alcanza en el Legislativo.

En relación a las previsiones económicas que concentran la atención de la gente para poder, a partir de ahí, prever cómo será en términos económicos el próximo año 2019, podemos decir lo siguiente:

Así como una familia organiza los gastos y los ingresos que tendrá en los próximos meses, el gobierno nacional hace lo propio una vez por año en el Presupuesto. Para ello establece proyecciones de indicadores, que son claves para las finanzas públicas. En este rubro podemos señalar, por ejemplo, la tasa de crecimiento de la economía, la cotización del tipo de cambio y la tasa de inflación.

Esas proyecciones se efectúan en base a un escenario que normalmente guarda relación con la situación actual de la economía.
Sin embargo, pueden verse alteradas por cambios sorpresivos como ocurrió este año con la sequía, el aumento de tasas de Estados Unidos, la salida de fondos de países emergentes, los cuadernos y los hechos de corrupción, entre otros. Todos los gobiernos, del país que sea, se encuentran expuestos a estos riesgos porque es imposible prever el futuro con exactitud.

La administración de Cambiemos, a diferencia de otras anteriores, ha elaborado los presupuestos en base a proyecciones sólidas. Y se ha basado en números y estadísticas confiables.

En el año en curso se materializó un escenario muy diferente al que teníamos cuando se presentó el Presupuesto 2018. Esto se debió a shocks imposibles de predecir durante la elaboración y posterior aprobación de la "Ley de leyes" 2018. La tasa de inflación, el tipo de cambio y el crecimiento económico que estamos observando en 2018 son muy distintos a los utilizados para el Presupuesto anterior. Esto se debió a que, en aquel momento, había cuestiones que eran imposibles de prever, no por el uso de estadísticas falsas.

El accionar de nuestro gobierno se aleja notablemente de la mentira sistemática y a veces delictiva que realizaba la gestión anterior al basarse en números de un organismo intervenido. La buena fe con la que se elaboran los números del Presupuesto no puede ser cuestionada.

El Presupuesto 2019 tiene como objetivo principal llevar a que el sector público nacional alcance un equilibrio primario. Así, dejaremos de lado el déficit histórico, que parecía imposible de corregir.

Buscamos llevar a la Argentina al equilibrio presupuestado, a un Estado y una economía sostenible en el tiempo, que busque fijar bases sólidas de crecimiento y prosperidad, de la mano del mundo e integrados al mismo estableciendo pautas claras de productividad.

La sustentabilidad de las cuentas públicas es indispensable para tener una economía ordenada, previsible, que promueva la inversión y el empleo de calidad. Además, un sector público equilibrado fiscalmente, es esencial para reducir la vulnerabilidad de la economía frente a los shocks que se puedan presentar y evitar crisis recurrentes, tales como las que nos aquejaron durante décadas.

El proyecto del Presupuesto es la manifestación formal de la decisión política de ir hacia el equilibrio, solucionar los problemas de fondo y lograr, de una vez por todas, que esta crisis no sea una más en la historia, sino la última.

(*) Senadora nacional (PRO-Córdoba). Vicepresidenta del PRO a nivel nacional. Vicepresidenta del Bloque Frente PRO del Senado.