23/03/2018 Acto en la AMIA

El prfugo Anbal Gauto debe "rendir cuentas ante la justicia argentina", dijo Avruj

Durante la dictadura, Gauto confeccionaba fichas con nombres y apellidos de la gente que llegaba al centro clandestino de detención La Cacha. El secretario de Derechos Humanos recordó hoy "al gobierno israelí y a su Corte Suprema que Gauto tiene deudas pendientes con la Justicia argentina".

El prfugo Anbal Gauto debe "rendir cuentas ante la justicia argentina", dijo Avruj

Aníbal Gauto, residente en Israel y declarado prófugo en la Argentina por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico militar, debe "rendir cuentas ante los tribunales" locales afirmó hoy, en la AMIA, el secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación, Claudio Avruj.

La sede de la mutual judía fue caja de resonancia del reclamo presentado por el ciudadano argentino israelí Sergio (Shlomo) Slutzky ante el Tribunal Supremo de Justicia de Israel para que este país le retire la ciudadanía a Aníbal Teodoro Gauto, prófugo de la justicia local, de modo que pueda iniciarse un pedido de extradición a la Argentina y sea juzgado por su participación en las fuerzas represivas de la dictadura que operaron en el centro clandestino de detención La Cacha, de la ciudad de La Plata.

Según Gauto, su trabajo durante la dictadura "era confeccionar fichas con nombres y apellidos de la gente que llegaba".

Después de entrevistarlo para un canal de la televisión israelí, Slutzky presentó una demanda contra Gauto, quien ingresó a ese país en el 2002 luego de presentar una declaración jurada en la que afirmó no tener problemas con la justicia argentina.

Avruj, en la AMIA, recordó que hoy mismo acababa de llegar "de Israel donde estuve reunido con autoridades de ese país y les expliqué nuestra posición haciendo eje en los conceptos de Memoria, Verdad y Justicia".

El Estado argentino es querellante en la causa de La Cacha y Avruj explicó "al gobierno israelí y a su Corte Suprema que Gauto tiene deudas pendientes con la Justicia argentina y que tiene que sentarse a rendir cuentas".

"Este gobierno continúa con la política de Estado vinculada a Memoria, Verdad y Justicia, y el caso Gauto se inscribe en este compromiso del gobierno como en los casos Gómez, Etchecolatz o Astiz", concluyó.



Gauto fue aceptado en Israel junto a su esposa e hijos gracias a la llamada Ley del Retorno a la que puede acogerse toda persona de origen judío junto a su familia, dado que permanece casado con una mujer de este origen.

Desde el descubrimiento que uno de los represores que presuntamente tuvo intervención en el secuestro y desaparición de 'Sami' Slutzky está radicado en Israel, el periodista está reclamando a la justicia israelí que le retire la ciudadanía a Gauto y pueda ser reclamado por la justicia argentina, ya que no existe tratado de extradición entre ambos países.

La justicia israelí debe expedirse el próximo 10 de junio y Shlomo Slutzky está en la Argentina recogiendo testimonios de organismos de derechos humanos, personalidades destacadas y funcionarios del gobierno para presentar estos apoyos ante los tribunales israelíes.

@"AMIA acompaña este reclamo y confía en que la justicia israelí escuche los argumentos sobre el tema Gauto porque está refugiado en las trabas burocráticas del Estado de Israel para no rendir cuentas en su intervención en La Cacha", afirmó Agustín Zbar, titular de la mutual judía.

Zbar se mostró esperanzado con que la justicia escuchará el reclamo porque Argentina e Israel "luchan contra el fascismo y el nazismo", y consideró que "no es casualidad que este reclamo se produzca un día antes de un nuevo recordatorio del golpe de Estado de 1976".

El representante de la Asociación de Familiares de Desaparecidos Judíos de la Argentina, Marcos Weinstein, puso en duda los dichos de Gauto, al limitar su trabajo a confeccionar listas de los secuestrados y reconocer que había trabajado como personal civil de inteligencia.

"Para sostener el pacto de silencio ningún genocida realizaba una sola tarea. Quien tomaba notas también podía matar, secuestrar o torturar", explicó Weinstein, padre de Mauricio, el único desaparecido de origen israelí secuestrado a los 18 años.

Gauto "debe de haber estado mezclado también con otro tipo de tareas ya que en todos los juicios de lesa humanidad se comprobó que ningún represor ejercía una sola función", concluyó.

La Justicia de Israel aún está abocada a decidir si le retira la ciudadanía a Gauto como respuesta a una apelación interpuesta por Slutzky ante la Corte Suprema de ese país, que aceptó como prueba legal el documental transmitido en el Canal 1 de la TV israelí, el 19 de febrero de 2015, y en el que Gauto (o Yosef Karmel según su identidad en Israel) admitió parte de los cargos en su contra ante la justicia argentina.

El prófugo, quien en un primer momento había accedido a una entrevista con Slutzky, autor del informe televisivo, se arrepintió y sólo le otorgó un diálogo telefónico:

En esa conversación dijo: "Mientras yo esté en este país (Israel), y pueda jugar con el tema de que no hay extradición, seguiré acá. Si voy a Argentina y me presento me van a encerrar en un calabozo, y yo..., obviamente, no estoy preparado para eso".