06/09/2017 psicoanlisis

Elizabeth Roudinesco: "En esta poca creemos que la qumica es la nica que puede curar las enfermedades"

La autora del "Diccionario de psicoanálisis" y de las biografías sobre Jacques Lacan y Freud llegó a la Argentina para participar de la inauguración del Centro Argentino de Historia del Psicoanálisis, la Psicologí­a y la Psiquiatrí­a que funcionará en la Biblioteca Nacional.

Por Julieta Grosso



La psicoanalista francesa Elizabeth Roudinesco, autora del "Diccionario de psicoanálisis" y una biografía reciente sobre Sigmund Freud, llegó a la Argentina para ofrecer una serie de conferencias sobre psicoanálisis, disciplina que en su opinión, tras generar "una revolución de lo íntimo", se ve obligada a reformular sus protocolos para subsistir en una época "que ha relegado lo psíquico para ponderar lo químico".

Validada por un currículum que incluye un doctorado en Letras, una veintena de ensayos y haber tenido como profesores a Michel de Certeau, Foucault y Deleuze, Roudinesco protagonizó muchos de los debates que en los últimos años pusieron en agenda la discusión sobre la regulación de las psicoterapias, las nuevas formas de organización familiar y la necesidad de reformular el psicoanálisis para evitar que sea asfixiado por el auge de la medicalización. 

- Télam: Se acaba de publicar en la Argentina su libro "El inconsciente explicado a mi nieto", donde utiliza la figura de un iceberg para explicar la noción de inconsciente, casualmente la misma metáfora que tomó el escritor Ernest Hemingway para formular su teoría literaria sobre los contenidos de un relato literario. ¿Esta elección fue deliberada?
- Elizabeth Roudinesco:
Efectivamente tomé esa idea de Hemingway sin citarla explícitamente. Me gustó retomar esa mitología de lo que está escondido y lo que está visible para explicar a los niños las diferencias entre inconsciente, subconsciente y no consciente. Resultó una experiencia al mismo tiempo fácil y difícil, porque el inconsciente es un concepto, no es algo que se ve. Cuando intentás explicarle a un niño el origen del universo o el tema del racismo, por ejemplo, es posible apelar a signos visibles o a una época histórica para argumentar. Con el inconsciente no hay pruebas, por lo tanto el desafío fue encontrar el modo de representarlo. Por eso tomé ejemplos de películas, que forman parte de un universo más reconocible para los niños. Entre los 10 y los 13 años, ellos logran definir al inconsciente como algo que habla en nuestro lugar sin que nosotros nos demos cuenta.