23/08/2017 terrorismo

Advierten que Hezbollah sigue activa en la Triple Frontera y de all obtiene el 10% de su financiamiento mundial

Un especialista advirtió este miércoles que la organización se mantiene en la zona limítrofe entre Argentina, Paraguay y Brasil a través de operaciones de narcotráfico y lavado de dinero y que un 10% de su financiamiento a nivel mundial se genera en esa controvertida región.

Un especialista en terrorismo internacional advirtió este miércoles que la organización Hezbollah se mantiene totalmente activa en la Triple Frontera a través de operaciones de narcotráfico y lavado de dinero y que un 10% de su financiamiento a nivel mundial se genera en esa controvertida región, compartida por la Argentina, Paraguay y Brasil. Se trata del italiano Emanuele Ottolenghi, miembro destacado de la Fundación para la Defensa de las Democracias (FDD), un instituto centrado en la política exterior y la seguridad nacional con sede en Washington, quien brindó una entrevista a Télam en su paso por Buenos Aires.

“La actividad de Hezbollah en la Triple Frontera sigue siendo vital para la operación de financiamiento del terrorismo. Tiene un presupuesto en dramático crecimiento por su presencia continua en la guerra de Siria”, explicó el experto, que afirmó que en 2004 la cifra ascendía a 100 millones de dólares por año, en 2009 al doble y actualmente llegaría a entre 600 y 1.000 millones.

Es decir, que el 10% del presupuesto de la organización, unos 100 millones, se obtiene de actividades ilegales desarrolladas en esa región que comparten los tres países y en las ciudades paraguayas de Encarnación, Salto de Guayrá y Pedro Juan Caballero.
“En la zona hay actividades comerciales con apariencia lícita, como negocios de electrónica, porque para blanquear dinero y financiar a Hezbollah utilizan frecuentemente medidas como sobrefacturación, no declarar la mercadería que hay en los contenedores y vender productos que son falsos”, sostuvo Ottolenghi.Además, los operadores de Hezbollah en la zona empezaron hace muchos años trabajando como intermediarios del contrabando de droga o facilitando su tránsito a otros mercados, pero si bien al principio cobraban dinero, luego empezaron directamente a recibir estupefacientes.