05/06/2017 exposicin

Gabriel Valansi: "La historia es una ficcin"

El artista y fotógrafo reúne en la exposición “La historia del mundo” una infinidad de imágenes, volcadas en un largo friso de casi 40 metros que recorren las paredes del espacio y que, como en una suerte de holograma, aparecen y desaparecen a medida que el espectador se desplaza.

El artista y fotógrafo Gabriel Valansi inaugura su muestra “La historia del mundo” el próximo miércoles a las 19 en la galería Rolf Art. La exposición reúne una infinidad de imágenes, volcadas en un largo friso de casi 40 metros que recorren las paredes del espacio y que, como en una suerte de holograma, aparecen y desaparecen a medida que el espectador se desplaza.


Las luces bajas de la galería hacen pensar en una cueva, y es en ese ambiente intimista, casi en penumbras, en donde se despliegan las 3642 fotografías que componen esta instalación site specific, volcadas en una tira de doce centímetros de alto y cuarenta metros de largo: imágenes aleatorias que aparecen y desaparecen a través de un interlace digital, montadas en 750 módulos lenticulares.

Se trata de la totalidad de las imágenes que ilustraron la mítica enciclopedia llamada "La historia del mundo" -y que el artista toma prestado para dar título a la muestra-, que se entregaba en fascículos coleccionables y que se proponía la titánica tarea de contar, en doce, tomos, algo probablemente imposible.

Las imágenes están aquí desordenadas, presentadas de manera arbitraria. No siguen el orden de aparición original ni tampoco uno cronológico. Pero además, aparecen y desaparecen a medida que uno se traslada por la sala, una analogía que el artista toma para “emular el mecanismo de la memoria”, cuenta Valansi en diálogo con Télam.

“Es la manera en que recordamos, saltamos de un pensamiento a otro, y no pensamos de manera cronológica. Cuando te detenés frente al friso, ves una imagen negra y cuando te desplazás aparece y desaparece. Está emulando el mecanismo de la memoria desde el lugar formal”, señala Valansi (1959).

“Acá están solamente las imágenes que ilustran un relato, sin su texto. Quise dejar la imagen desnuda y flotante sin ningún tipo de parámetro temporal. Y así la imagen exuda algo que me interesa”, detalla sobre esta flamante muestra.

Además, relata Valansi, se trata de un homenaje a la monumental obra inconclusa de Aby Warburg: el Atlas Mnemosyne, al que el pensador alemán dedicó los últimos años de su vida y que debía resumir y coronar toda su obra.


“El empezó a desarrollar un atlas con estas características. Entendió que esta conjunción de imágenes de todo tipo, en apariencia incongruentes entre sí, que esa disonancia y esa tensión puede generar algún tipo de pensamiento, de descubrimiento. Y este es el concepto que yo tomo en esta muestra. Estas imágenes, como disparadores, dispuestas en forma aleatoria, generan esta fricción, una disonancia, y ahí emana una poética”, dice Valansi.

Además, el modo en que se despliega este friso, una cinta tan larga como angosta hace pensar en “una especie de serpiente, que atraviesa la sala expositiva, y esa forma es un guiño a la última conferencia que dio Warburg antes de morir, titulada "Ritual de la serpiente", que fue además una manera de demostrar que estaba lúcido aunque le habían diagnosticado esquizofrenia, motivo por el cual se lo excomulga de la historia científica”.

“Con esa conferencia Warburg pareció exorcizar para siempre los demonios de su temible enfermedad. La serpiente es a nivel simbólico, algo que ataca y mata pero también que resucita y cura, como la imagen, que en algún punto hace eso con nosotros”, opina el artista.

“La idea poética de esta historia del mundo, muy particular, es también una manera de repensar la imagen, los límites de la imagen, romper con la idea clásica de la fotografía o tratar de ver en qué deviene la idea fotográfica”.

“Me interesa pensar qué es la imagen, es la eterna pregunta. Está el relato verbal, el relato del idioma, el de la literatura, y hay otro que es el de las imágenes, y ahí la historia me parece más interesante porque en definitiva la historia es una ficción”.

Repensar los límites de la imagen es un tema recurrente en la obra de este fotógrafo, quien también ha reflexionado en numerosas obras sobre la omnipresencia de la tecnología, sobre los bordes entre lo público y lo privado, y sobre escenarios catastróficos o apocalípticos posibles.

Por estos días, como parte de la muestra colectiva "Naturaleza. Refugio y recurso del hombre" -que se exhibe hasta el 3 de diciembre en el CCK (Sarmiento 151), Valansi presenta su obra "La premisa de Pompeya (1:32)", una maqueta que emula un autocine de los años cincuenta, 32 veces más pequeña que la realidad, inmersa en una atmósfera enrarecida y apocalíptica.

La pieza refiere a una temporalidad concreta, en la que el tiempo se detiene en un instante, lo que explica el efecto pompeyano con el que denomina la obra. Ocurre que la 'premisa de Pompeya' es un concepto de la arqueología contemporánea que alude al descubrimiento y la condición excepcional de las ruinas de Pompeya, cristalizadas en un espacio-tiempo, detenido por la violenta erupción del volcán Vesubio, como en una suerte de fotografía congelada.

Valansi representó a la Argentina en la Bienal de La Habana en 2003 y en 2012, expuso en una docena de países y su obra integra la colección del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, el Museo Emilio Caraffa de Córdoba, la Bibliothèque Nationale de Paris, el Museo de Bellas Artes de Houston y el Museo de Arte Moderno de San Pablo (Brasil), entre otros.

Además, se prepara para una gran exposición que tendrá en septiembre en el Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires (Macba), en San Telmo.
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