24/05/2017 Evento

El mundo del software tiene epicentro en argentina con la apertura de la Conferencia ICSE

Históricamente este evento se ha organizado en Estados Unidos, Canadá o Europa, con excepciones en el sudeste asiático y en Oceanía, pero esta es la primera vez que visita a Latinoamérica.

Argentina se convirtió desde hoy en el centro de atención en el campo de las ciencias de la computación gracias a la conferencia internacional ICSE 2017, la más importante de la industria del software desde hace más de tres décadas, la cual reunirá hasta el domingo a más de 1000 investigadores y especialistas de todo el mundo. 

Organizadores, expositores y participantes destacaron que la realización del encuentro, que tiene lugar en el hotel Sheraton de la Ciudad de Buenos Aires, es un "reconocimiento" al nivel de desarrollo alcanzado por los investigadores argentinos y su aporte al campo del software mundial. 


"Esto tiene que ver con que ven a la región con un desarrollo muy bueno en las ciencias de la computación, especialmente en Argentina. Publicar una investigación acá es muy difícil y nosotros llevamos más de diez años con ese logro", comentó a Télam Sebastián Uchitel, organizador principal de ICSE 2017 e investigador del Conicet. 

La selección del país para organizar la conferencia requiere de un proceso parecido al de los mundiales: "Lleva muchos años, competís contra países y se determina la sede tres años antes de que se realice", explicó Juan Pablo Galeotti, Organizador del Workshop "Search-Based Software Testing".

Argentina había estado preparándose para recibir a ICSE hace casi 20 años, pero la crisis del 2001 hizo abortar la posibilidad de convertirse en sede en 2002. 

Hoy, la industria y la investigación es radicalmente distinta a la de aquellos años y, durante la presentación a cargo del CEO de Eclipse Foundation, Mike Milinkovich, se destacó la preeminencia del software por sobre las actividades productivas tradicionales y se terminó por derribar la antinomia entre software libre versus software propietario. 

"Está el tema de los empresarios. Desde 2011 decimos que el software se está comiendo al mundo, las grandes empresas de 'soft' (abreviatura de software) están comprando las clásicas. Pero ahora el open source (código abierto) se está comiendo el mundo del software", comentó a Télam Roberto Di Cosmo, director del Proyecto Software Heritage y profesor de Ciencias de la Computación en la Universidad París Diderot.

Di Cosmo, que trabaja en una iniciativa para construir "una especie de biblioteca de Alejandría del código fuente del software" explicó que la pelea software libre contra propietario tuvo "un momento muy fuerte" pero que "ahora no hay que enfocarse en si Oracle le vendió tres cositas a un ministerio". 


"Microsoft, de sus 60.000 ingenieros, dedica 10.000 a hacer sólo software libre. Es el primer contribuyente al open source", comentó. 
El apoyo de las grandes empresas al software de código abierto fue confirmado por Uchitel quien afirmó que hay en marcha un "proceso de cambio" pero que, según demuestran las investigaciones, son modelos que "pueden convivir".

Respecto del futuro de la Argentina en el campo de la informática, especialistas locales y de otros países señalan su potencialidad, pero alertan sobre las dificultades que atraviesa la preparación de nuevos ingenieros y especialistas en la temática. 

"A pesar de que hay trabajo a patadas, falta gente que estudie computación y seguramente hay un tema cultural detrás de eso. Otro problema es que los chicos que estudian no terminan porque rápidamente consiguen trabajo y necesitamos gente con doctorados, con conocimiento profundo del campo y hacia donde va el tema", dijo Uchitel, que además es director del Instituto UBA-Conicet de Investigación en Ciencias de la Computación y profesor de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

En el mismo sentido, Galeotti, que se desempeña como investigador de Conicet y profesor de la UBA, opinó que se debe "reinventar cómo se enseña informática en la escuela media y primaria". 

"Hasta hace algunos años era en 'ofimática' (la aplicación de la informática a trabajos de oficina), hay que ir a enseñar desafíos. Hoy muchos chicos no lo ven como algo interesante porque es como jugar con una heladera. Hay que reinventar como enseñamos, mostrando los grandes desafíos de la programación", agregó.

"Si vos tenes una industria tradicional, necesitas una enorme inversión en maquinarias. En computación, el recurso más importante está entre tus dos orejas, tu capacidad, creatividad. El costo no es maquinaria, es solo las personas. A veces se invierte en grandes herramientas, que no está mal, pero la gran inversión tiene que ser a las personas", concluyó Di Cosmo. 
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