02/03/2017 Filipinas

HRW acus a la polica de realizar ejecuciones en su "guerra anti droga"

La organización señaló que el presidente Duterte es el "responsable" de la muerte de miles de personas y pidió a la ONU que investigue.

La organización Human Rights Watch (HRW) atribuyó este jueves a la Policía de Filipinas las ejecuciones extrajudiciales de la "guerra contra las drogas", suspendida temporalmente por el presidente, Rodrigo Duterte, y exigió a la ONU investigar y depurar responsabilidades.

La organización internacional concluyó que "la Policía habitualmente mataba a sangre fría a los sospechosos relacionados con drogas y luego encubría su crimen colocando drogas y armas en el lugar", según el informe de 117 páginas publicado bajo el título "Licencia para matar".


La polémica campaña iniciada con el mandato de Duterte a finales de junio ha causado hasta la fecha 7.080 muertos, de los que 2.555 fueron abatidos por la Policía tras supuestamente resistirse y 3.603 están clasificados como "muertes bajo investigación".

Los restantes 922 casos fueron cerrados sin haberse identificado a los culpables, según los datos oficiales.

HRW, que en su informe documenta 24 incidentes en los que se mató a 32 personas, aseguró que las "muertes bajo investigación" también fueron a manos de la Policía y desechó la creencia generalizada de culpabilizar a los "vigilantes" o grupos vecinales alentados por el clima de impunidad.

"Los pistoleros enmascarados que participaban en los asesinatos parecían trabajar estrechamente con la Policía, poniendo en duda las afirmaciones del Gobierno de que la mayoría de los asesinatos han sido cometidos por vigilantes o bandas de narcotraficantes rivales", apuntó el informe citado por la agencia EFE.

En cuanto al presidente de Filipinas, la ONG internacional aseguró que "su papel en estos asesinatos lo hace responsable en última instancia de la muerte de miles".

De este modo, instó a la ONU a "poner en marcha con urgencia una investigación internacional independiente sobre los homicidios para determinar las responsabilidades y garantizar mecanismos de rendición de cuentas".

El Gobierno de Filipinas criticó el informe de HRW, al considerar que presenta una visión "irreflexiva e irresponsable" sobre la campaña antidroga, según un comunicado del portavoz presidencial, Ernesto Abella.

Abella argumentó que "es una guerra precisamente para proteger a la humanidad de un mal moderno. Decir lo contrario es minar el legítimo deseo de la sociedad de permanecer libre de miedo y satisfacer los intereses de los criminales".