01/03/2017 Reino Unido

Los Lores introducen los derechos europeos en la ley del Brexit

En un revés al gobierno conservador, la Cámara de los Lores resolvió que los ciudadanos europeos deben tener el derecho de permanecer en el Reino Unido después de que deje el bloque comunitario.

La Cámara de los Lores británica asestó este miércoles un punzante aunque probablemente temporario revés al gobierno conservador sobre sus planes para abandonar la Unión Europea (UE), al resolver que los ciudadanos europeos deben tener el derecho de permanecer en el Reino Unido después de que deje el bloque comunitario.

Por 358 votos favor y 256 en contra, la cámara alta del Parlamento, cuyos miembros no han sido elegidos en las urnas y donde el Ejecutivo no cuenta con mayoría, introdujo una enmienda para proteger el estatus de los ciudadanos europeos en la ley que autoriza al gobierno a iniciar el Brexit. 

Para el gobierno de la primera ministra conservadora, Theresa May, la votación supuso su primera derrota durante la tramitación de este proyecto de ley, que recibió el visto bueno de la Cámara de los Comunes a principios de febrero con una amplia mayoría y sin ninguna de las enmiendas de la oposición.

Al defender la introducción de la modificación, la vocera sobre el Brexit del opositor Partido Laborista en la cámara alta, Dianne Hayter, dijo que los europeos que viven en el Reino Unido "necesitan saber ya, no en dos años ni en 12 meses" cuáles son sus derechos.



"No se puede negociar con el futuro de las personas. Son demasiado preciosas como para usarlas para un regateo", agregó.

La enmienda insta al gobierno a asegurar que los ciudadanos del Espacio Económico Europeo (EEE) y la UE que residen legalmente en el Reino Unido, así como "los miembros de su familia", serán "tratados de la misma forma en cuanto a sus derechos como comunitarios" tras el Brexit.



Los cambios introducidos implican que la ley deberá regresar a los Comunes, donde la mayoría conservadora podría eliminar el anexo aprobado este miércoles, aunque ese proceso impedirá que el texto se apruebe con la urgencia que esperaba May.