27/02/2017 libros

Daniel Muchnik: “Quien mira la historia con ojos del presente, pierde”

En su libro "Gallo rojo, gallo negro", el periodista e historiador repasa detalladamente los hechos que desencadenaron La Guerra Civil española.

Por Claudia Lorenzón

En "Gallo rojo, gallo negro", el periodista e historiador Daniel Muchnik traza un detallado relato acerca de los hechos que desencadenaron La Guerra Civil española, esa sangrienta contienda que se extendió de 1936 a 1939, dejó más de un millón de muertos y fue "un campo de experimentación" para la Segunda Guerra Mundial.

El libro, editado por Eudeba, aborda el contexto histórico marcado por la crisis económica mundial producto de la Gran Depresión, que junto a la presencia del comunismo y del fascismo generaron el terreno propicio para que ocurriera esta guerra, de la que participaron países como Alemania e Italia apoyando al franquismo, y Rusia a los republicanos, no solo por una razón ideológica, sino también económica.

La Guerra Civil española cobró tal dimensión que -según Muchnik- llevó a la escritura de "25 mil libros" aunque afirma que "los mejores sobre este tema no son los de los españoles sino de los historiadores ingleses, porque la escuela inglesa de historia es la mejor del mundo".

Si bien Muchnik, como licenciado en Historia y periodista, escribió una veintena de textos sobre economía y política, abordar un libro sobre la Guerra Civil española lo motivó particularmente porque las consecuencias de esa contienda "no se han borrado en España, ni en la Argentina, ni en el mundo", dijo en diálogo con Télam.

"Temas como este hay que verlos de acuerdo al contexto histórico en el que sucedieron: fue un momento terrible en el cual el nazismo y el fascismo se enseñorearon de Europa y fue un campo de experimentación de lo que vendría después, con la Segunda Guerra Mundial", destaca el autor.

- Télam: ¿Por qué decidió escribir en este momento un libro sobre la Guerra Civil Española?
- Daniel Muchnik: En primer lugar porque las consecuencias de la guerra civil no se han borrado en España, ni en Argentina ni en el mundo. Todavía se siguen encontrando fosas comunes donde especialmente los rebeldes, y también los republicanos, fusilaron a sus opositores. Por otra parte, la guerra civil es un tema que me incumbe ya que en toda mi juventud lo que motivaba las reuniones eran las canciones de la guerra civil española. Mi padre era un hombre comprometido con su época: era estudiante de medicina y se quiso anotar como médico en la guerra chaco paraguaya, por los años 34 o 35. Cuando se desata la guerra civil tomó partido por los republicanos y también intentó anotarse para ir a pelear a España, pero como estaba casado y con un hijo, tuvo que desistir. 

- T: ¿Cuáles fueron, a su criterio, los errores que cometió la República y la llevaron al fracaso? 
- D.M: La República tuvo numerosos errores. Hay un libro fabuloso de un autor español que se llama Manuel Chávez Nogales, que era periodista y vivió un año en España durante la guerra civil, y dice que uno de los grandes problemas fue que se pelearon a muerte entre los republicanos, que eran radicales, socialistas, anarquistas y comunistas. Esto generó una gran fragmentación, a tal punto que los anarquistas querían pelear sin recibir órdenes del estado mayor, sino la de sus propios jefes, lo cual es no entender cómo no funciona una organización. Fue uno de los motivos por los cuales la República perdió la guerra. George Orwell, autor de "1984", cuenta en el libro "Homenaje a Cataluña" que participó de la guerra junto a un grupo neotrotskista que hubo una batalla campal de tres o cuatro días en Barcelona entre comunistas, anarquistas y trotskistas, lo cual sella el fracaso. Por otro lado, las tropelías de los franquistas fueron terribles. Entraban a matar a los pueblos: elegían al maestro del pueblo, al doctor, al dentista, al bibliotecario y los ponían contra una pared y los fusilaban, porque eran sospechosos de ser socialistas o lectores. Se movían con un fascismo desaforado inspirado en José Antonio Primo de Rivera.

- T: De la lectura del libro se desprende que el gobierno republicano había dispuesto reformas muy revolucionarias como el divorcio, el matrimonio civil y la educación laica, ¿hasta qué punto esas medidas representaban un deseo de la sociedad en una España ultracatólica?
- D.M: La sociedad estaba muy dividida y esas medidas del gobierno republicano respondían a un pedido de la gente que no estaba englobada en el catolicismo, y que luchaban por la igualdad de la mujer con el hombre, y por eso la República procuró que la mujer estuviera en igualdad de condiciones. Quien mira la historia con ojos del presente pierde; hay que mirar la historia con los ojos de lo que pasaba entonces y de lo que ocurría políticamente en el mundo. La Guerra Civil española es el antecedente de la Segunda Guerra Mundial.

- T: En la obra también se expone cómo los países apoyaron a uno u otro sector por intereses económicos, algo que se puede ver en el contexto geopolítico actual cuando se desata una guerra.
- D.M: Eso sigue vigente y lo trato también en el libro "Negocios son negocios": cómo los intereses económicos favorecen los intereses de las guerras. En ese momento, Alemania e Italia apoyaron al franquismo, pero también fueron muy visibles el silencio y negligencia de Inglaterra, que apoyó de entrada a Franco, porque le tenía miedo a los comunistas. Otro país que tuvo una reacción incomprensible fue Francia, que estaba gobernada por el Frente Popular que era socialista, y los republicanos le pidieron que los ayudaran con armas pero no lo hicieron porque tenía problemas internos y externos, diplomáticos. Sí ayudó Stalin con aviones, tanques y hombres, pero a cambio cobraron del tesoro español una cifra valuada hoy en 700 millones de dólares.

- T: Otra cuestión que usted aborda es la del destino de los niños españoles en el medio de la guerra.
- D. M.: Muchos chicos fueron llevados a México y otros fueron cuidados por los comunistas en Rusia y nunca pudieron volver a ver a sus padres, por eso en España la Guerra Civil todavía no se ha cerrado. Fue muy terrible, hay mucho desconocimiento. En el libro trato de ser ecuánime porque la República también generó errores. Por supuesto que en mi corazón de periodista hubiera sido un republicano, pero trato de ser lo más objetivo posible.