22/02/2017 Francia

Los dos favoritos en problemas a dos meses de las presidenciales francesas

Los candidatos que encabezan las encuestas, el conservador Francois Fillon y la ultraderechista Marine Le Pen, sufrieron este miércoles importantes reveses políticos y legales que podrían poner en jaque sus campañas y beneficiar al tercero en ascenso, el independiente liberal Emmanuel Macron.



La líder del Frente Nacional, la favorita para la primera vuelta según los últimos sondeos, quedó nuevamente envuelta en un caso de corrupción cuando la policía francesa arrestó hoy a su guardaespaldas y su jefa de campaña para interrogarlos sobre un presunto uso indebido de fondos de la Unión Europea (UE) para pagar a asesores parlamentarios.

En su carácter eurodiputada, Le Pen contrató a su guardaespaldas, Thierry Légier, y su actual jefa de campaña, Catherine Griset, como sus asistentes parlamentarios.

Hace dos años el Parlamento Europeo le pidió a la Justicia francesa que abra una investigación sobre estas contrataciones porque sospechaba que se trataban de cargos ficticios. 

En el marco de esa investigación, los dos supuestos asesores fueron detenidos hoy y Griset quedó incluso imputada por ocultar presuntamente el delito de abuso de confianza que habría cometido Le Pen. 

La Justicia francesa parece estar acercándose a la candidata y, por eso, Le Pen ya no eligió ignorar el asunto y buscó bajarle el tono para evitar un desgaste en la campaña. 

"Los franceses pueden diferenciar entre los escándalos genuinos y los trucos sucios políticos", sentenció Le Pen citada por la agencia de noticias Reuters, mientras su abogado, Marcel Ceccaldi, calificó las detenciones y la imputación de hoy como una "manipulación" diseñada para desestabilizar la candidatura de su clienta. 

La polica francesa arresta a dos cercanos colaboradores de Marine Le Pen


Al mismo tiempo que la principal líder de la extrema derecha francesa ve peligrar su mejor momento político, el candidato que ocupa hasta ahora el segundo lugar en las encuestas, el ex primer ministro y jefe de los conservadores jaqueado también por denuncias de corrupción, también recibió un duro golpe. 

El golpe contra Fillon esta vez no vino de la Justicia ni de la prensa, sino de uno de sus principales aliados, el líder de MoDem, el principal partido de centro de Francia, Francois Bayrou.

El dirigente de centro convocó a una conferencia de prensa para reiterar que no se presentará como candidato presidencial -una esperanza que albergaban sus partidarios y muchos conservadores, que temen que la campaña de Fillon quede teñida por las denuncias de corrupción- y propuso una alianza con el hombre que ocupa el tercer lugar en las encuestas.

"Ofrezco una alianza a Macron. Hay que cambiar las cosas de forma urgente. Unamos nuestras fuerzas. Es un gesto de esperanza para nuestro país", aseguró Bayrou, quien imprimió una cuota de dramatismo a su declaración.

Bayrou, quien había decidido que su partido participara en una primarias presidenciales junto con el principal partido de la derecha, Republicanos, dio un golpe de timón "para evitar la dispersión electoral" y porque existe "el peligro de la victoria de la extrema derecha que supondría el fracaso de Francia y el desgarro de Europa".

En otras palabras, Bayrou dejó en claro que para su espacio político Fillon ya no es el mejor candidato para competirle a Le Pen. 
La premura del dirigente también demostró que la centro derecha está preocupada de que el oficialismo socialista o la izquierda pueda ocupar el lugar de alternativa electoral frente a la extrema derecha en el balotaje de mayo próximo. 

El gran ganador de esta jornada fue sin dudas Macron, quien rápidamente aceptó la alianza propuesta por Bayrou y aseguró que esta asociación responde "plenamente" a las ideas de "unión" y de "renovación" que él impulsa. 

Macron, un ex ministro de Economía del actual gobierno de Francois Hollande que abandonó el Ejecutivo para probar suerte como candidato independiente, también recibió hoy el respaldo del ecologista François de Rougy, un hombre que disputó las primarias socialistas a principio de año. 

En 2012, Bayrou obtuvo alrededor de 10% de los votos en la primera vuelta presidencial y en el balotaje apoyó a Hollande y fue determinante para su victoria frente al entonces mandatario Nicolas Sarkozy.