06/02/2017 Irn

Londres defiende un acuerdo con Tehern ante la protesta de Netanyahu

La primera ministra británica, Theresa May, resistió este lunes pedidos del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a que el Reino Unido aplique sanciones a Iraníes, y defendió un acuerdo entre Teherán y las potencias por el que se congeló el programa atómico iraní a cambio de un levantamiento de sanciones.


En el primer encuentro entre ambos mandatarios, en Londres, la jefa del gobierno británico dejó "claro" el apoyo de su país al texto que firmaron seis grandes potencias en 2015 para limitar el programa atómico de Irán, según detalló tras la reunión una portavoz de Downing Street, el despacho de la primera ministra.

Para May, el pacto firmado por Estados Unidos, Rusia, China, Francia, el Reino Unido y Alemania, sirvió para "neutralizar" la posibilidad de que Irán armara a su Ejército con dispositivos nucleares, a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales que pesaban contra el país.

Con todo, la primera ministra admitió ante Netanyahu que es necesario "estar alerta" sobre las actividades de Irán que puedan "desestabilizar la región", ante la reciente prueba de un misil de medio alcance por parte de la República Islámica.

Frente a las cámaras que esperaban su llegada a la residencia de la jefa de gobierno en Londres, el mandatario israelí declaró antes del encuentro que Teherán busca "aniquilar" a su país, quiere "conquistar Medio Oriente" y supone asimismo una amenaza para Europa y el mundo.

Por ese motivo, argumentó, los países "responsables" deberían seguir el ejemplo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, e imponer nuevas sanciones contra Irán, para asegurarse de que "ninguna agresión queda sin respuesta".

Durante su encuentro en Downing Street, May trasladó asimismo a Netanyahu su convicción de que la expansión de los asentamientos israelíes en los territorios palestinos "minan la confianza" en una solución política al conflicto entre Israel y Palestina, dijo su vocera, según informó la agencia de noticias EFE.

Una semana después de que el gobierno israelí aprobara la construcción de 3.000 nuevas viviendas en colonias en territorios palestinos de Cisjordania, la mandataria británica reiteró que esas medidas frenan los esfuerzos para lograr una solución de "dos Estados".

"Queremos trabajar con Israel como amigos, reconocer su derecho a liberarse del terrorismo, pero también queremos ser claros acerca de nuestra preocupación ante su postura" sobre los asentamientos, afirmó la portavoz de la primera ministra.