Sociedad

24-01-2017 13:21 - Brasil

Camboriú crece hacia arriba: una playa única que convive con la sombra de los edificios

Al balneario, uno de los más famosos de Santa Catarina, le cabe el mote de "la nueva Dubai" debido a que allí están los rascacielos más altos de Brasil, uno de 72 pisos, y es sede de un boom inmobiliario y de inversiones, pero el crecimiento le da batalla a la naturaleza.

Por Pablo Giuliano corresponsal en Brasil
Por Pablo Giuliano, corresponsal en Brasil
24-01-2017 | 13:21

Ubicado a unos 80 kilómetros de Florianópolis, capital del estado catarinense, Camboriú está repleto de argentinos en un paisaje de ensueño: una playa con arenas blancas, piscinas naturales, olas y una de las mejores infraestructura de servicios en todo Brasil.

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Con 128.000 habitantes, Camboriú es uno de los mejores lugares del país según el índice de desarrollo humano, recibe hasta un millón de turistas por temporada, la mayoría argentinos en febrero y marzo, y de acuerdo con los empresarios turísticos hasta aquí no llegó la crisis brasileña que se arrastra desde fines de 2015.

Con el metro cuadrado que compite por el podio del más caro con el del barrio de Leblón, en la zona sur de Río de Janeiro, el balneario exhibe construcciones de edificios modernos de hasta 72 pisos frente al mar y tiene un proyecto para instalar un puerto flotante de cruceros, que podría funcionar a partir de 2020.

El crecimiento desenfrenado de la construcción de hoteles, oficinas y departamentos de lujo desde hace dos décadas, que se aceleró en los últimos cinco años, generó una competencia por la mejor vista de una de las bahías marítimas más admiradas, por su belleza, de todo Brasil, lo que pueden palpar los turistas que aman la ciudad: después de las 16.30 hay que buscar el sol entre los recortes de la sombra de los edificios.

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Incluso desde hace una década se discute rellenar 60 metros de la actual playa para escapar de la sombra, un tema que divide a especialistas sobre todo porque puede afectar el contorno estético de la bahía, pero también la vida marina y el oleaje a raíz de las modificaciones en la arena.

"Nos encanta Camboriú porque tiene todas las actividades, deportes, playas anchas, un mar cálido, está el teleférico, pero realmente nos sorprende que haya sombra a la tarde", dijo a Télam, justamente cuando "caía el sol", Carlos, quien vino desde Tucumán en automóvil junto con su familia a pasar las vacaciones en la segunda quincena de enero.

Para ONGs y especialistas en arquitectura el crecimiento inmobiliario es negativo, pero para los empresarios "el momento de Camboriú es único", dijo a Télam Dirse Fistarol, vicepresidenta del Sindisol, la entidad patronal que reúne a los dueños de hoteles, bares y restaurantes del balneario-metrópoli.

"Realmente Balneario Camboriú vive un momento único, con inversiones en edificios con más belleza y confort. Es una sociedad adonde no llegó la crisis, somos vistos como un polo de inversión del Mercosur, uno de los mejores destinos turísticos y de inversión, porque el metro cuadrado es uno de los más caros de Sudamérica y eso atrae a muchas empresas y proyectos", dijo la empresaria hotelera.

La temporada en Camboriú tiene un 90% de ocupación en hoteles "pero los turistas que llegan no están consumiendo como el año pasado, tanto brasileños como argentinos", indicó.

Fistarol minimizó el tema de la sombra en la playa al afirmar que "algunos" edificios la proyectan y dijo que "la sociedad está discutiendo si quiere o no extender la arena en esta bahía maravillosa".

Para el profesor de arquitectura de la Universidad del Valle de Itajaí (Univali), una de las mayores de Santa Catarina, estado limítrofe con Misiones, Evandro Gaspar, "el skyline de Balneario Camboriú cambió en forma abrupta en los últimos 19 años, con construcciones verticales que son nocivas para la ciudad, pero los empresarios defenderán esto porque harán más negocios".

"Al crear la sombra en la playa el propio sector se está dando un tiro en el pie. Camboriú, a diferencia de Florianópolis, no tiene límites de construcción. Pero cuanto más apartamentos construyan más problemas habrá de tránsito y estacionamientos. Yo no lo veo solución. El hombre creó un problema que no existía ante una bellísima playa", sostuvo.

"Es algo absurdo tener sombra en la playa", insistió Gaspar, para quien los nuevos emprendimientos a la Dubai de un "pseudo-lujo" impactan contra el perfil del turista tradicional del balneario, que es el que busca gastar menos.

Las empresas constructoras compiten en los lanzamientos de decenas de edificios residenciales de lujo en una ciudad que tiene tal vez la mejor oferta de servicios en un solo balneario, a diferencia de Florianópolis, que obliga a trasladarse hasta 40 kilómetros entre playa y playa, pero ahora busca ampliar su oferta convirtiéndose en ruta obligada de cruceros entre Brasil, Argentina y Uruguay.

Para ello, un consorcio brasileño espera que un fondo de inversión extranjero desembolse en el proyecto unos 100 millones de dólares, mientras avanza con la documentación ambiental para instalar un puerto flotante de cruceros -que contará con 21 restaurantes, 62 tiendas y 326 cuartos de hotel- en uno de los extremos de la bahía de Camboriú.

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