27/12/2016 programa espacial

China planea llegar a Marte y a la Luna en los prximos cinco aos y convertirse en "potencia espacial"

Lanzará su primer módulo a Marte en 2020, con lo que aspira a convertirse en "potencia espacial", y otras dos misiones a la Luna el año que viene y el próximo.

China lanzará en 2018 una nave al lado oculto de la Luna, en 2020 mandará su primer módulo a Marte y para 2022 espera tener operativa su propia estación espacial, misiones con las que busca transformarse en una "potencia espacial" y para las cuales buscará cooperación internacional.

Así está detallado en el Libro Blanco, el documento presentado hoy por el Consejo de Estado de China en el que se detallan los planes para los próximos cinco años.

El libro, el cuarto que lanza, apunta también a lograr cooperación externa y reconoce que tiene como objetivo "hacer de China una potencia espacial en todos los aspectos", según informó EFE.

En el corto plazo China tiene previstas dos misiones a la Luna: la primera, Chang E-5, está programada para antes de que termine 2017 y tratará de alunizar, obtener muestras y regresar a la Tierra; y con la segunda, llamada Chang E-4 -pese a ser posterior-, espera llegar a la cara oculta del satélite alrededor de 2018.

Esta última misión buscará explorar el ámbito de las telecomunicaciones, ya que los científicos piensan que encontrarán en la cara oculta un entorno "limpio" de señales de radio.

China planea llegar a Marte y a la Luna en los prximos cinco aos y convertirse en "potencia espacial".


En la próxima fase de desarrollo de su programa espacial, China lanzará su primera misión de exploración de Marte, que aterrizará en el planeta rojo y tomará muestras geológicas sobre el terreno que traerá después a la Tierra.

Esta misión también servirá para estudiar la órbita marciana, la de Júpiter y la de los asteroides, según se explica en Libro Blanco.

Además, espera completar la investigación y los trabajos de desarrollo de los módulos que formarán su estación espacial, que se espera que esté operativa en 2022, y empezar a ensamblarlos.

El gigante asiático comenzará a trabajar en los cohetes de lanzamiento de cargas pesadas y en el desarrollo de tecnologías de impulso no tóxicas y no contaminantes, indica el documento.

Las autoridades chinas anunciaron en el Libro Blanco, asimismo, que el país ampliará su red de satélites y dejaron abierta la puerta a otro dedicado a la comprobación de nuevas teorías científicas, como la detección de las ondas gravitacionales.

Los anuncios del gigante asiático coronan un año en el que China cerró con éxito la sexta misión tripulada de su historia, en la que dos astronautas de ese país permanecieron más de un mes en órbita, a bordo del laboratorio Tiangong-2, que será la base de la futura estación espacial permanente.

Durante su estadía en el espacio, los astronautas llevaron a cabo experimentos como la cría de gusanos de seda y el cultivo de plantas, junto a otras labores de investigación científica como la detección de estallidos de rayos gamma o la observación terrestre.

Uno de los principales objetivos de los astronautas fue avanzar en los preparativos para la futura estación orbital y realizar pruebas de los sistemas de control y de su capacidad física en un entorno sin gravedad.