04/10/2016 Montevideo

Ex preso de Guantnamo en Uruguay profundiz la huelga de hambre

Jihad Ahmad Diyab, de origen sirio, suspendió la ingesta de líquidos para exigir ser realojado en un país árabe o musulmán donde pueda reencontrarse con su familia.

Jihad Ahmad Diyab, el ex reo sirio de Guantánamo refugiado en Uruguay, suspendió la ingesta de líquidos para profundizar la huelga de hambre que mantiene desde hace más de 50 días con el objetivo de ser realojado en un país árabe o musulmán donde pueda reencontrarse con su familia.

Así lo confirmó a la agencia EFE el activista y allegado al huelguista Diyab Andrés Contreris, quien además señaló que el ex recluso no ha tenido novedades por parte del gobierno y que, por lo tanto, volvió a suspender la ingesta de líquidos, algo que ya había realizado previamente a lo largo de unas dos semanas.

Si bien las autoridades uruguayas estuvieron negociando con diferentes países para encontrar una solución a su situación, las conversaciones no dieron resultados favorables y países como Líbano, Qatar y Turquía rechazaron alojar al sirio.

Ante esta situación, unas 20 personas se movilizaron frente a la sede de la Cancillería, en el centro de la capital uruguaya, para apoyar el reclamo del huelguista.

Bajo el lema "No dejen morir a Diyab" el grupo de personas desplegó pancartas y prendió velas en la sede del Ministerio para luego marchar hacia la embajada de Estados Unidos y allí continuar la protesta.

Por su parte, uno de los miembros de la Red Iberoamericana de Jueces (RIJ), el comisionado chileno Daniel Urrutia, que se encuentra en Uruguay, se refirió a la situación del ex refugiado, a quien dijo haber visitado en las últimas horas.

Se trata de una "situación humanitaria de la que el gobierno de Estados Unidos debe hacerse cargo, ellos son los culpables y deben reparar los daños", responsabilidad que, según aseveró, también recae sobre las autoridades uruguayas.

"Lo que veo es que las puertas se están cerrando y no veo una opción que vaya a resolver lo que tanto anhelo y quiero: mi familia, que estemos juntos y viviendo una vida normal", aseveró el ex recluso recientemente ante la prensa uruguaya.

Junto a otros tres sirios, un tunecino y un palestino, fue acogido en Uruguay en diciembre de 2014 como parte del compromiso del entonces presidente uruguayo, José Mujica, de colaborar con su par estadounidense, Barack Obama, en el plan de cierre del penal de Guantánamo, situado en Cuba.