Sociedad

01-10-2016 11:06 -

La visa humanitaria y los controles de Interpol

Los sirios que solicitan visa humanitaria para instalarse en Argentina deben sortear informes elaborados por organismos de seguridad nacionales e internacionales y estar "limpios" en los registros de antecedentes de Interpol.

Telam SE
01-10-2016 | 11:06
Por María Aguirre*

Los sirios que solicitan visa humanitaria para instalarse en Argentina deben sortear informes elaborados por organismos de seguridad nacionales e internacionales y estar "limpios" en los registros de antecedentes de Interpol.

Así quedó establecido en el artículo 3 del decreto que prorrogó el programa especial de visado humanitario denominado "Siria" que seguirá vigente mientras dure la guerra en ese país de Medio Oriente, y que facilita el ingreso a Argentina de sirios, palestinos y residentes de otras nacionalidades de ese estado en grave crisis humanitaria.

Si bien funciona en Argentina desde el 2014, el Programa Siria fue modificado este año para facilitar la tramitación de visados y ampliar la asistencia, pero también para contar con mayores garantías de seguridad, que bloqueen la llegada tanto de personas con antecedentes penales como de quienes podrían tener vinculación con algunos de los grupos enfrentados en el cruento conflicto.

Se fijó en dos años el plazo de permanencia en el país (con posibilidad de prórroga) y, a diferencia del programa vigente hasta el 2015 en el que se requería "un lazo de cosanguinidad" con un ciudadano argentino, ahora fueron sumadas las organizaciones de la comunidad siria como garantes de los refugiados que deseen venir a Argentina, a quienes se les garantiza hospedaje y cuidado durante los primeros 12 meses.

El "documento de viaje" es uno de los primeros requisitos que se exige a los interesados en vivir en Argentina pero, en caso de no contar con ese certificado, los sirios pueden gestionar avales del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (Unrwa) o del Comité Internacional de la Cruz Roja (Cicir).

También deben presentar un certificado de carencia de antecedentes penales y una declaración jurada que acredite la ausencia de cualquier vinculación con hechos ilícitos.

Si obtener esos documentos resulta imposible por las circunstancias propias de la guerra, los sirios deben recibir el visto bueno en los informes que elabora Interpol y en las referencias que emite el Consulado argentino luego de entrevistar a los interesados en ingresar al programa.

Especialistas de organismos internacionales, incluso de la ONU, consideran que para evitar infiltraciones de miembros de grupos terroristas deben establecerse protocolos estrictos en el lugar de origen para establecer fehacientemente la identidad de cada persona.

Como Siria es una nación partida por el dominio regional de fuerzas del gobierno, del Estado Islámico, del Ejército de Liberación Siria y de los kurdos, los refugiados, según de dónde provengan, tendrán una posición alineada con alguno de estos actores, especialmente después de casi seis años de enfrentamientos brutales en el territorio.

Días atrás, el gobierno anunció la creación de un "Gabinete Nacional del Programa Siria" para establecer un protocolo general para la "recepción humanitaria de personas desplazadas forzosamente" y delinear "acciones interministeriales en materia de integración social".

El gabinete está presidido por Marcos Peña e integrado por los ministros de Interior, Rogelio Frigerio; Relaciones Exteriores, Susana Malcorra; Desarrollo Social, Carolina Stanley; Educación, Esteban Bullrich; Trabajo, Jorge Triaca; Salud, Jorge Lemus; de Justicia, Germán Garavano; de Seguridad, Patricia Bullrich; y de Cultura, Pablo Avelluto; además del titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas.

Este gabinete es asistido por la Mesa de Trabajo Programa Siria, coordinada por el titular de la Dirección Nacional de Migraciones, Horacio García.

En el Programa Siria colaboraron organizaciones de la comunidad sirio-libanesa como el Centro Cultural Islámico de Argentina (Cira); Fearab Argentina-Confederación de Entidades Argentino-Arabes y la Iglesia Ortodoxa San Jorge, además de instituciones como Fundación Comisión Católica Argentina de Migración; la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina y el Refugio Humanitario Argentino.

El Gobierno también conversa con la administración del primer ministro canadiense Justin Trudeau para recibir asesoramiento sobre prácticas realizadas por ese gobierno en la atención de refugiados.

*Del equipo de investigación de la agencia Télam.

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