25/09/2016 Siria

Recrudece la violencia en Alepo: decenas de muertos y varios barrios bajo intenso bombardeo

Las facciones islámicas rebeldes recuperaron el control del estratégico campo de refugiados palestino de Handarat, mientras el Consejo de Seguridad se reúne "urgente" para evaluar la situación.

Decenas de muertos, entre ellos dos niños, se produjeron este domingo en un recrudecimiento de los combates en la ciudad siria de Alepo, donde las facciones islámicas rebeldes recuperaron el control del estratégico campo de refugiados palestino de Handarat y varios barrios de la ciudad son sometidos a un intenso bombardeo.

 Cazas rusos y sirios bombardean barrios de la ciudad y destruyen edificios, relataron rebeldes citados por la agencia de noticias EFE, mientras más de 250 mil personas están atrapados en el sector sitiado por la oposición islamista y crece la preocupación por cómo escaló la violencia desde el colapso del cese al fuego, que había sido anunciado hace apenas dos semanas.

Según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, las muertes de más de una docena de civiles, registradas desde la medianoche del sábado hasta las primeras horas de la tarde de este domingo, se produjeron por los bombardeos de helicópteros del Ejército sirio y la aviación de guerra rusa sobre barrios en el norte de la Alepo,

Rebeldes recuperan el control en el norte de Alepo y prosiguen los bombardeos

Las zonas golpeadas fueron las de Bab el Hadid, Qadi Askari y Bustan al Basha, así como otras áreas de la urbe que están en manos de algunas de las agrupaciones islamistas que componen el amplio arco de grupos rebeldes que combaten entre ellas y contra el gobierno de Bashar Al Assad.

Los bombardeos de aviones militares se reanudaron contra varios barrios, después de varias horas de pausa en la madrugada de este domingo, según el Observatorio.

La aviación militar tuvo como objetivo las zonas de Bustan al Qasr, Bab al Nairab, Salahedin, Al Furdus, Masakin Hananu y Al Yazamati, lo que causó un número indeterminado de heridos y podría haber asimismo víctimas mortales, advirtió la ONG con sede en Londres y una red de informantes in situ.

Por otra parte, las facciones armadas islamistas, apoyadas por Turquía, recuperaron este domingo el control de la localidad de Kadrish, ubicada al norte de la convulsionada ciudad, después de enfrentamientos con el grupo terrorista Estado Islámico (EI).

Las facciones islámicas rebeldes lograron recuperar el control del estratégico campo de refugiados palestino de Handarat, en el norte de Alepo, luego que el sábadp les fuera arrebatado por el Ejército.

A la luz de la escalada de violencia, el Consejo de Seguridad de la ONU informó que se reunirá este domingo para analizar la situación en esta ciudad siria, convocado de urgencia por Estados Unidos, Francia y el Reino Unido, según fuentes diplomáticas.

El Observatorio informó que los insurgentes lanzaron varios contraataques y bombardearon con artillería al ejército y a la milicia aliada Jerusalén Palestino, en combates que causaron un número indeterminado de muertos y heridos en las filas de ambos bandos.

Una escalada de violencia que se gatilló con la recuperación del campo de refugiados de Handarat

La estratégica posición de este campo de refugiados de Handarat, que cambió de manos dos veces en apenas 24 horas, permitía a las autoridades estrechar el cerco a los barrios opositores del este de Alepo y asegurar el Camino del Castelo, la vía de abastecimiento en el norte de la urbe.

El sábado, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se mostró "consternado" por los ataques de las últimas horas en Alepo y dijo que se trata de un "día negro" en los compromisos para proteger la vida de los civiles.

Medio centenar de personas murieron el sábado en los ataques a varios barrios del este de Alepo, que se suman a los decenas de fallecidos registrados el viernes por la ofensiva militar de las autoridades.

Los cancilleres de Alemania, Estados Unidos, Francia, Italia, Reino Unido y la Unión Europea (UE) pidieron el sábado a Rusia "demostrar su voluntad" de salvar el alto el fuego en Siria y de que la ayuda humanitaria llegue a las zonas asediadas.

También hicieron un llamamiento al Consejo de Seguridad de la ONU a "adoptar nuevas medidas urgentes para hacer frente a la brutalidad" del conflicto sirio, y en particular al continuo bombardeo de que es objeto la ciudad de Alepo.

Alepo se la disputan el Ejército y grupos rebeldes que combaten contra el presidente Bashar Al Assad desde el verano de 2012, cuando los insurgentes conquistaron amplias áreas de la urbe, la segunda de Siria y una de las más castigadas por el conflicto que se inició en marzo de 2011 y dejó centenares de milos de muertos y millones de desplazados.

La enfrentamientos de este domingo confirman el retroceso de los esfuerzos diplomáticos que buscaban alcanzar algún tipo de acuerdo político para poner fin a los combates en la desangrada nación árabe.

El sábado, el canciller ruso, Serguei Lavrov, advirtió que "no habrá más altos el fuego unilaterales" en Siria, en una entrevista emitida por la cadena de televisión rusa Rossía-1.

"Si nuevamente todo se va a reducir a peticiones de pasos unilaterales por parte de las fuerza aéreas de Rusia y de Siria, no volveremos a atenderlas", dijo el canciller ruso, tras recordar que varias veces en los últimos meses se declararon altos el fuego de 48 y 72 horas en torno a Alepo, la segunda ciudad siria que "son aprovechadas por los guerrilleros, incluidos los de Al Nusra (la filial siria de Al Qaeda), para recibir refuerzos, víveres y armamento".