24/09/2016 investigacin

Leandro Renou: "En la Argentina parece muy difcil que el poder judicial vaya contra el econmico"

En "Morgan papers. Confesiones de un empleado infiel", los periodistas Leandro Renou e Ignacio Chausis abordan la historia de Hernán Arbizu, el ex banquero argentino del JP Morgan que se declaró responsable del delito de evasión y lavado de dinero.

Por Claudia Lorenzn

El libro, editado por Marea Editorial, reconstruye a partir de información y de más de 50 testimonios, la operatoria llevada a cabo por Arbizu, y a modo de un thriller financiero narra momentos en que el ex banquero fue sorprendido en la maniobra fraudulenta, su raudo paso ante la justicia argentina y su extradición a los Estados Unidos donde tiene una denuncia por estafa, robo de información y uso de información privilegiada.

El libro hace foco, además, en el origen familiar del ex vicepresidente del JP Morgan, los nombres de las grandes fortunas del país que logró captar para blanqueo de capitales en el exterior y su frustrada intención de asesorar al Estado argentino, como arrepentido, en temas de lavado y evasión.

Los autores, que iniciaron la investigación cuando trabajaban en Tiempo Argentino, logran a través del relato sortear la aridez que el abordaje del tema económico financiero conlleva, lo que da por resultado una obra atrapante, que en cada capítulo revela una nueva arista sobre el tema y jugosas anécdotas que ofrecen un perfil sobre el personaje y sus manejos.

"Nunca publicamos cosas que fueran trascendidos o que no estuvieran documentadas. Lo que está contado acá es porque nadie lo quiso ver antes", dijo Renou en diálogo con Télam.


- Télam: ¿Cómo surgió la decisión de escribir el libro?
- Renou: Desde 2010 veníamos investigando el tema, casi en soledad, porque es un complejo y vincula cuestiones judiciales al poder económico. Es importante aclarar que no es una historia oficial de Arbizu, lo que contamos es una reconstrucción de la historia que conformamos con multiplicidad de fuentes, entrevistamos de 50 a 60 personas.


- T: Cuando se presenta ante la justicia argentina ¿de qué delito se declara responsable?
- R: Lo que hizo fue autodenunciarse. Fue ante la justicia y dijo 'yo estafé al banco' y presentó un listado de clientes. Todo lo que la justicia debería querer de una persona que comete un delito lo hizo él, y la paradoja de toda esta historia es que nunca fue citado a declarar por la justicia, la única vez que declaró fue cuando se autodenunció voluntariamente.


- T: Entonces ¿qué rol jugó la justicia?
- R: Ninguno. En la Argentina hay doce jueces federales que son, diría yo, uno de los mayores problemas que tiene la justicia nacional. En el caso Arbizu, intervino el juzgado 12, a cargo de Sergio Torres y Sebastián Casanello. Casanello fue el único que lo citó a declarar una vez, pero no por esta causa, sino por una ramificación de esa causa. El entregó números de cuentas, direcciones, mucha data como para que por lo menos camine la investigación. En la Argentina, la sensación que hay es que es muy difícil que el poder judicial vaya contra el poder económico. Es muy fácil que vaya contra el poder político pero no contra el poder económico.


- T: ¿Por qué pensás que sucede esto?
- R: El delito de guante blanco está preparado para evadir este tipo de controles. Tiene una caracterización que le permite que ni la opinión pública pueda considerar que eso es un delito, ni la justicia, por cuestiones de presión, pueda activarse. Si salís a la calle y te roban la cartera, tenés identificado al que te robó, que puede ser una persona que viene de un estrato marginal. En los casos de delitos financieros tenés un 'tipo' de alta alcurnia, con lo cual se piensa que no tiene necesidad de robar, porque no hay una concepción de que la fuga y la evasión sean delitos que afectan a todos los estados del mundo.


- T: ¿Qué rol juegan los arrepentidos y qué representan para las entidades financieras?
- R: No hay muchos casos de arrepentidos en el mundo. En realidad, son una especie de chivos expiatorios del banco, para decir 'fue él quien lo hizo, activen contra él y en todo caso nos ponemos a investigar y a denunciar'. Si no hubiera arrepentidos no se hubiera conocido el caso "Panamá papers", el caso HSBC, JP Morgan ni el NB Paribas. Es difícil que la justicia encuentre una punta para investigar este tipo de delitos por el enmascaramiento: está todo armado y preparado para que no se vea, porque además se hace por carriles formales. Este robo no se hace marginalmente con un tipo que se lleva 100 millones de dólares en una valija, porque es imposible físicamente. Además, es un mundo muy difícil de entender para el sector judicial, se necesita un experto y la justicia no lo tiene. No hay preparación ni de la justicia ni de las fiscalías para comprender este tipo de delitos.


- T: ¿Hay países en que no suceden este tipo de delitos?
- R: En todos ocurre. Hay países que son paraísos fiscales, que lo único que tienen es este tipo de negocios de atracción de capitales como el 80 por ciento de su PBI. Es el caso de Luxemburgo, un ducado en el medio de Europa, o el caso de Uruguay. La Afip ahora está buscando plata de argentinos en el Uruguay, que es el paraíso fiscal más cercano para los argentinos. Panamá, Suiza, Delaware, Islas Caimán, Bahamas: el control es muy difícil.


- T: Arbizu fue extraditado, ¿saben cómo vive hoy?
- R: Después de que salió el libro no hemos tenido mucha información, y tampoco intentamos seguir la historia. Lo más importante es que está haciendo allá lo que no hizo acá, que es una paradoja, porque apenas llegó a los Estados Unidos, lo primero que hicieron fue decirle que cuente. Acá no lo hizo porque la justicia no quiso.


- T:¿Cuántas veces hablaron con él y qué impresión les dio?
- R: Hablamos unas cuantas veces. Son personas complicadas de leer, primero porque hicieron la vida en un mundo que no es el nuestro. Es un mundo extraño. No obstante, tiene una diferencia fuerte con el resto de los banqueros: es un tipo de clase media, clase media alta, pero no es un tipo de alcurnia. La historia que tiene es importante porque se hace prácticamente de cero. A diferencia de otros que eran "hijos de", él fue consiguiéndose un lugar en ese mundo. Tenía un fuerte poder de adaptación a determinadas circunstancias.


- T: Según dicen en el libro intentó colaborar con el gobierno argentino.
- R: Hizo un intento por colaborar con los gobiernos, como pasa en algunos lugares del mundo. De hecho, el denunciador del HSBC trabaja para el gobierno de Francia, cumplió una pena, pero trabaja para el gobierno de Francia. Da la sensación de que los estados no están acostumbrados a trabajar ciertos mecanismos de avanzada. Por ejemplo, el combate del narcotráfico se combate con traficantes que trabajan para la policía o gente infiltrada. Acá, en delitos económicos no existe: no hay un tipo que estuvo desde adentro y colabora. Mas allá de las presiones del poder económico, a veces la justicia tiene ganas de investigar.


- T: ¿Qué considerás que desnudó la historia de Arbizu, para la Argentina, además de las maniobras de evasión?
- R: Muchas cosas, la selectividad de la justicia en ciertas causas, también el uso político que puede hacer cierto partido, cierto gobierno, como el anterior, con la historia. La otra paradoja, es que cuando asume el gobierno de Macri, ex compañeros de Arbizu desembarcan en el gabinete económico.