11/09/2016 tras el Ramadn

Los musulmanes celebrarn la Fiesta del Sacrificio

La comunidad musulmana celebrará este lunes la Fiesta del Sacrificio, la segunda en importancia después del mes sagrado del Ramadán, que debe su nombre a que se representa con la ofrenda de un animal como modo de dar gracias a Dios por haber salvado la vida del hijo del profeta Abraham.

Ese día, conocido también como Aid al-Adha (la gran fiesta), el animal que se sacrifica usualmente es un cordero macho y que según la tradición debe matarse con un “cuchillo sagrado”.

En la actualidad, el animal suele comprarse en sitios especialmente habilitados por la ley islámica como por ejemplo el Centro Cultural Islámico de las dos Sagradas Mezquitas Rey Fahd, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Para los musulmanes, Abraham es el modelo de creyente ya que no dudó en sacrificar a su hijo Ismael tras el pedido de Dios. El sacrificio, sin embargo, no llegó a concretarse porque al Superior le bastó con tal muestra de sumisión.

Agradecido, Abraham sacrificó en su lugar un carnero y es en imitación de ese acto que los musulmanes sacrifican sus animales en lo que se considera una de las fiestas más importantes del Islam.

Además del hecho religioso, la Fiesta del Sacrificio es considerada un punto de encuentro familiar y de amigos que comienza con una oración especial en la mezquita (los musulmanes que están en La Meca concluyen la peregrinación que coincide en la fecha y rezan allí) y termina con la celebración del cordero.

En la oración, el musulmán recita los versículos que sólo pronuncia en las dos fiestas anuales y en ocasión de un entierro, previo a que el imán inicie la oración recitando siete takbir (expresión de fe).

Tras la oración, el imán se dirige a un terreno baldío (mucalla) diciendo en voz alta Allahu Akbar (Dios es grande) y llevando el animal a sacrificar.

Y si bien las matanzas ahora suelen reemplazase por la compra del cordero ya muerto a manos de alguien habilitado de acuerdo a los ritos, el animal, además de comerse en familia y entre amigos, se comparte entre pobres como símbolo de reparto.

Así, el animal es cortado en tres partes: el primero para quien lo mató o compró, el otro para los invitados y el último para los pobres o necesitados. La fiesta dura dos días completos.