07/09/2016 Especial Conicet: Radicados Ciencia Federal

Se radic en la Puna jujea en busca de nuevas energas

En abril de 2014 Francisco Córdoba se radicó como investigador del CONICET en el Centro de Investigaciones y Transferencias (CIT) Jujuy asociado a la Universidad Nacional de Jujuy (UNJu), que tiene como objetivo la caracterización de la dinámica y evolución de los sistemas salinos de la Puna argentina.

Especial Conicet

Francisco Crdoba se instal como cientfico del CONICET en la puna argentina.

El Centro de Investigaciones y Transferencias (CIT) Jujuy asociado a la Universidad Nacional de Jujuy (UNJu) tiene como objetivo la caracterización de la dinámica y evolución de los sistemas salinos de la Puna argentina. “Investigamos los sistemas evaporíticos de Jujuy, y parte del conocimiento que generemos puede servir para la exploración y explotación de uno de los recursos estratégicos para el país como es el litio”, explica el doctor Córdoba que remarca que Argentina tiene la tercera reserva mundial de litio. Para ello, investigadores y becarios buscan desarrollar varias líneas de trabajo, la formación de recursos humanos y la consolidación de un grupo dedicado a esta temática en el norte argentino. Desde abril de 2014 Francisco Córdoba se radicó como investigador del CONICET en el CIT Jujuy.
 
Al llegar al Centro el investigador del CONICET empezó a involucrarse con un grupo de trabajo que ya existía y el primer desafío fue generar proyectos que permitieran financiamiento para cubrir todas las necesidades que requieren este tipo de estudios. Se gestaron una serie de proyectos con investigadores de otras áreas, que actualmente cuentan con respaldo económico. “Esto nos permitió desarrollar un trabajo mucho más amplio que el focalizado solamente al estudio de la génesis de estos ambientes salinos -que involucra a otras disciplinas y otros investigadores que están en el país- y que tiene como principal objetivo el desarrollo de una batería nacional basada en Ion litio. El proyecto involucra el estudio de los salares, la extracción de salmueras ricas en litio, como hacerlo de una manera sustentable, y finalmente el diseño y la generación de esta batería argentina”, explica el doctor en geología.
 
La explotación de los salares es un tema de gran relevancia para esta región del país, y la consolidación de un grupo de investigación en esta temática, que puedan evaluar la dimensión de los impactos que puedan ocurrir en estos ambientes resulta muy importante. “Además podemos contribuir y aportar información valiosa de cómo aprovechar los recursos que se encuentran en los salares de la mejor manera, y para ello no solo investigamos como ha sido la formación de los salares, su dinámica, su evolución geológica, sino todos los procesos naturales que ocurren en los mismos”, sostiene el doctor Córdoba.
 
La radicación del investigador contó con el apoyo del Dr. Vicente Macagno, director del CIT Jujuy. “El Dr. Macagno estaba interesado en que los investigadores del Centro de Investigaciones y Ciencias de la Tierra de Córdoba -donde hice mi tesis doctoral y posdoctoral- participemos y colaboremos en la formación de recursos humanos en el CIT Jujuy,  por eso se comunicó conmigo con la propuesta de radicarme en Jujuy”. Además al momento de decidir el doctor Córdoba nos cuenta su vínculo con la provincia norteña. “Tengo una conexión muy fuerte con Jujuy desde hace mucho años, me gusta mucho el norte argentino y sobre todo las cuestiones que tienen que ver con las fiestas populares, la música, la gente.
 
Francisco señala que el cambio de provincia fue importante, las maneras en que uno interactúa, la dinámica cotidiana. “En el momento en el que tomé la decisión de venir a Jujuy estaba buscando eso: un lugar donde radicarme, poder desarrollarme como investigador y sobre todo dedicarme a una nueva línea de investigación que en este caso es relevante para el país. “Cuando llegué a principios de 2014 a trabajar a Jujuy, el CIT contaba con 4 becarios y 3 investigadores en el área de Ciencias de la Tierra. Haciendo un balance de los últimos dos años el crecimiento ha sido importante y significativo. Hemos pasado a 11 becarios y 6 investigadores. Eso muestra la proyección y consolidación a futuro de un grupo importante en Jujuy”, remarca.
La decisión de su llegada a San Salvador de Jujuy también pasó por la ciudad y fue más allá de lo estrictamente profesional. “Es una de las ciudades más lindas del país. Además, acá tengo un laboratorio natural inigualable para trabajar como decimos los geólogos”. Otra de las facetas del investigador está vinculada a la música. “Desde hace muchos años que tengo un vínculo fuerte con la música del Río de la Plata y desde 2004 que canto en murgas de estilo uruguayo. En Jujuy formé la primera murga del noroeste argentino. Se llama `Asustando la Chola´, tiene 15 miembros de los cuales 3 son integrantes del CONICET.
  
Un apasionado por la geología
 
Estudió en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) donde se recibió de geólogo en 2005. Al año siguiente se presentó a una beca CONICET y empezó el doctorado en la UNC que finalizó en 2012. Allí conoció a personas influyentes en su carrera, sus directores en la etapa doctoral, Eduardo Piovano de la UNC y Marcelo Zárate de la Universidad Nacional de La Pampa, ambos investigadores del Consejo. “Sobre todo Marcelo con el que antes de empezar mi tesis doctoral tuve una experiencia de ir a una campaña con él y su forma de transmitir conocimiento, sus enseñanzas en el campo, su entusiasmo, fueron determinantes para que tomara la decisión de dedicarme a la investigación”, afirma. De esta manera, comenzó sus estudios doctorales con una beca del Consejo en el Centro de Investigaciones y Ciencias de la Tierra (CONICET – UNC).
 
Cuando Francisco tenía alrededor 14 años y visitaba la casa de sus bisabuelos en Pomancillo Oeste, Catamarca jugaba a ser arqueólogo en un sitio arqueológico que se encontraba justo frente de su casa. “Desde chico empecé a interesarme en la arqueología, llegué a hacer excavaciones y buscar restos y sitios arqueológicos con 14, 15 años. Al igual que en la actualidad me encantaba estar al aire libre en contacto con la naturaleza, descubriendo cosas”. Durante la secundaria empezó a interesarse por la paleontología y en ese momento en Córdoba como no podía estudiar arqueología –no existía la carrera en la provincia-  decidió estudiar geología. “Después de un tiempo me terminé involucrando con la carrera, me terminó gustando y apasionando. Tuve la posibilidad de hacer mi tesis de grado justamente en un proyecto junto a arqueólogos y paleontólogos, y actualmente estoy interactuando y empezando a trabajar con arqueólogos de Jujuy. Así que de alguna manera siempre pude conciliar mi primer interés con mi campo profesional que es la geología”, afirma.
 
Una de las áreas que más le interesan son la sedimentología, la geoquímica –a lo que se dedica fundamentalmente- y la isotopía. Otro factor que considera relevante es acercarse a otras disciplinas, trabajar con arqueólogos, físicos, climatólogos y biólogos. En la actualidad investiga principalmente en las Cuencas de Olaroz-Cauchari y Guayatayoc, cuencas de grandes dimensiones que involucran una amplia región de la Puna donde existen varias litologías.
 
Otra de las pasiones del doctor Córdoba es la docencia. Dictó clases en la UNC antes de llegar a Jujuy en la cátedra de Hidrología General donde considera la experiencia como muy valiosa. “Allí aprendí y disfruté mucho el intercambio con los estudiantes, poder transmitir lo que investigamos, hacemos, entusiasmarlos”. En la actualidad forma parte del cuerpo docente de la UNJu. “La docencia me parece central y muy importante para los que hacemos investigación”, sostiene.
“La investigación tiene que ser un aspecto central en un país. Una idea de un país más federal va de la mano de una política científica en ese sentido que articule las realidades y necesidades de las diferentes regiones donde no hay mucha tradición de investigación y se empiece a fomentar, multiplicar, incentivar, financiar. Es una política acertada del CONICET la creación de CIT´s en provincias donde hay temas estratégicos de relevancia en diferentes aspectos o temáticas y donde había ausencia de personas formadas en esos lugares”, reflexiona.