17/08/2016 tensin

Detienen a cinco hombres en la isla de Crcega por una pelea sobre los burkinis

Cinco personas fueron detenidas este miércoles en la isla francesa por un enfrentamiento del sábado entre norafricanos y corsos atribuida supuestamente a una discusión sobre unas mujeres musulmanes que usaban burkini en una playa de Sisco.

Según indicó el fiscal de Bastia, Nicolas Bessone, a France Info los cinco detenidos, tres son hombres de unos 30 años de origen magrebí y residentes en Córcega, mientras que los otros dos, de unos 20 y 50 años, son del pueblo de Sisco, en una de cuyas playas se produjo la pelea. 

 De acuerdo a la agencia de noticias EFE, los tres magrebíes son sospechosos de haber ejercido violencia con armas y los dos de Sisco de ejercer violencia en reunión, aunque aún hay versiones contradictorias.

Entre las dudas, resta confirmar si efectivamente había mujeres vestidas con burkini -el traje de baño que cubre completamente el cuerpo- en Sisco donde se inició el enfrentamiento, cuando aparentemente unos jóvenes del pueblo sacaron fotos con sus celulares.

Ese fue el puntapié para una batalla con insultos y violencia física que concluyó con varios heridos y coches quemados, después de que los jóvenes de Sisco fueran a buscar refuerzos al pueblo.

Tras ese incidente, el lunes pasado el alcalde de la localidad, Pierre-Ange Vivoni, indicó que el consejo municipal había decidido por unanimidad vetar el uso del burkini en las playas.

"No estoy contra la religión musulmana (...) lo que quiero es tranquilizar a nuestra población y también a la población musulmana de nuestro municipio", dijo Vivoni en declaraciones a la emisora France Info.

"Es también para proteger a los magrebíes de mi municipio" porque "están siendo envenenados por integristas y el integrismo tiene que ser barrido, todos los integrismos", subrayó Vivoni.

Para el alcalde, la pelea "no se produjo por el burkini, sino porque unos turistas tomaban fotos del paisaje y, cuando unas familias de origen magrebí los increparon, unos jóvenes del pueblo salieron en su defensa.

En las últimas semanas, otras localidades costeras francesas con alcaldes conservadores vetaron por decreto el uso de estas mallas en sus playas.